Vía: Estampas | por MARÍA DE LOS SANTOS GALBÁN

El director venezolano ha tenido destacadas actuaciones como el Festival de Voces de Latinoamérica en el Carnegie Hall, el Proyecto Mahler junto a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela y con la Orquesta Filarmónica de Los Ángeles.

Joshua Dos Santos & Rita Costanzi Orq. Simon Bolivar Fotografía: maestro Frank Di Polo

Joshua Dos Santos & Rita Costanzi Orq. Simon Bolivar Fotografía: maestro Frank Di Polo

El único artista latinoamericano que dirigió la Orquesta Filarmónica de Lódc, en el marco del Lutoslawski Centenary Week realizado en Polonia para celebrar los 100 años de nacimiento del reconocido compositor polaco Witold Lutoslawski, es venezolano. Joshua Dos Santos, director de música y discípulo del maestro José Antonio Abreu, a sus 28 años de edad ha conquistado como director los escenarios internacionales, con sus agitados movimientos que indican el ritmo de un sinfín de instrumentos.

Llega a esta profesión por su carácter hiperactivo, por lo que su mamá decide inscribirlo en una escuela de música a los siete años. Su debut como director orquestal fue a los 15 en el Sistema de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela con la ópera Caballería Rusticana de Pietro Mascagni, y desde allí la batuta no ha cesado de dirigir.

Fue director musical de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado Vargas (2001-2002) y de la Sinfónica Juvenil de Carabobo (2002-2009) con la cual desarrolló una intensa labor musical, social y gerencial. Realizó una gira de conciertos por todo el país, incluyendo Caracas, en el marco del XVI Festival Latinoamericano de Música acompañado por la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela.

El caraqueño, que vivió desde pequeño en Valencia, además actuó como director de orquesta en el espectáculo Emilio Lovera Sinfónico con el famoso comediante; acompañó al flautista marabino Huáscar Barradas en su gira sinfónica Inéditos; y también al reconocido intérprete de instrumentos de vientos Pedro Eustache.

¿Con quién le falta presentarse?
“Con muchas orquestas, el camino es largo y hay mucho que aprender todavía”.

Como Dudamel, ¿o no hay comparación?
“El Maestro Gustavo Dudamel es sin lugar a dudas uno de los grandes directores de este período, es imposible ser como él porque todos lo seres humanos somos diferentes desde algún punto de vista. Pero sí es importante aprender todo lo que tiene que enseñar y hacerlo parte de uno mismo”.

¿Otra profesión?
“Yo estudié y me gradué en Comunicación Social en la Universidad Arturo Michelena de Valencia, eso fue una etapa fantástica de mi vida que me permitió acceder a nuevas informaciones, obtener nuevos conocimientos y aplicarlos al arte. Soy un artista y eso es a lo que me dedico porque es lo que me apasiona”.

¿El concierto más disfrutado?
“Muchos, no podría mencionar uno específico”.

¿Algún sueño como director?
“Dirigir hasta que la vida lo permita”.

¿Su pieza favorita?
“Si esta semana empiezo a estudiar o a escuchar una obra de Brahms pienso que esa es mi favorita, pero a la semana siguiente escucho una obra de Lutoslawski y ahora esa es mi favorita (risas), así que es difícil saber cuál es mi preferida”.

¿Cómo maneja tanta trayectoria con tan corta edad?
“No pienso tanto en mi edad y en lo que he hecho, trato de vivir el presente, trabajo muy duro para abrir puertas. Este es un mundo muy competitivo, pero siempre hay que trabajar con constancia para poder lograr lo que quieres”.

¿Otra cosa que le gusta hacer?
“Escuchar música y ver películas”.

¿Qué país le cautivó?
“Francia, pero no cambio a Venezuela por ningún otro país”.

¿Cuál es la música más difícil de dirigir?
“Toda la música es difícil de dirigir cuando se está en la búsqueda de la excelencia; sin embargo, la música contemporánea, especialmente la latinoamericana, requiere de un esfuerzo especial”.

¿Algún director que admire?
“José Antonio Abreu”.

¿Toca algún instrumento? ¿Cuáles?
“Siendo niño toqué cuatro, guitarra clásica y eléctrica, marimba, flauta, trombón e incluso gané dos festivales de voz cantando música llanera. Pero mi especialidad fue el violoncelo”.

¿Tiene futuro la música en Venezuela?
“En Venezuela existe un talento natural para hacer música y el sistema de orquestas ha convertido ese talento en excelencia. El futuro es incierto pero claro que la música tiene futuro en Venezuela, y pienso esto porque se han sembrado las semillas correctas para que la historia nos abra un espacio inmenso en sus páginas”.