México, 11 Abr (Notimex).- Por su sensualidad, desinhibido estilo, exóticos vestuarios y por ser pionera de la mezcla de jazz, dadaísmo, arte negro y cubismo, la bailarina y cantante de jazz Josephine Baker, es recordada a 40 años de su muerte, ocurrida el 12 de abril de 1975.

De acuerdo con la revista www.laregion.es, Baker fue la primera mujer negra en protagonizar una película: “Zouzou” (1934), además de ser condecorada por el gobierno de Francia con la Medalla Oficial de la Legión de Honor.

A 40 años de su muerte, biógrafos y cineastas todavía tratan de identificar la incertidumbre que provocó este personaje y comprender la complejidad de Josephine Baker, según la revista parisina “Jeune Afrique”.

Según su perfil biográfico en “biography.com”, Josephine Baker nació en Saint Louis Missouri, Estados Unidos, el 3 de junio de 1906 y su infancia transcurrió en las peores revueltas racistas vividas en su estado natal.

Desde muy pequeña, trabajaba en los quehaceres domésticos de su casa, a los 13 años huyó de su casa, encontró trabajo como mesera en un club y se casó con Willie Wells, de quien se divorció unas semanas después.

En 1922 se unió a una compañía de baile, y un año más tarde, se incorporó al coro de “Shuffle Along”, el primer musical hecho por actores de color que se presentó en Broadway en 1925 y después llegó a París como integrante del coro de la Revue Negre, según el portal “biografiasyvidas.com”.

Descendiente de una familia de músicos, Baker comenzó a cantar “rag time”, antes de encontrar su vía al espectáculo en donde tocaba el trombón y ejecutaba pasos de danza rápidos, de acuerdo con el sitio “pagina12.com”.

De acuerdo con sus biógrafos, el público europeo quedó prendado de la artista que en 1937 se nacionalizó francesa y se convirtió en una estrella del Folies Bergiére, además de que introdujo el charleston en el viejo continente.

Josephine se convirtió en la cara de los cubistas que adoraban la forma al entusiasmo de los parisinos para el jazz, por lo que fue considerada como la pionera en el renacimiento negro basado en una mezcla de jazz, dadaísmo, arte negro y cubismo.

Al estallar la Segunda Guerra Mundial, se integró como voluntaria y más tarde, en la resistencia francesa, es por eso fue acreedora de la Legión de Honor y de la Cruz de Guerra.

Después de la guerra, intentó volver a los Estados Unidos, pero permaneció en Francia, donde adoptó a niños de diversas etnias, el 12 de abril de 1975, Josephine Baker murió en París Francia, a los 68 años de edad.