Recordamos una entrevista que hicieran Sofía Ímber y Carlos Rangel al maestro José Antonio Abreu, en el programa de televisión “Buenos días”, transmitido por Venevisión el 14 de febrero de 1985


Esta recopilación es gracias al Archivo Digital de la Universidad Católica Andrés Bello, este espacio virtual recopila las entrevistas realizadas por Sofía Ímber y Carlos Rangel entre 1969 y 1993 a personajes de renombre nacional e internacional, en los diferentes espacios televisivos que condujeron estos comunicadores sociales. cic/sofiadigital/

Entrevistadores:
Sofía Ímber; Carlos Rangel
Entrevistado: José Antonio Abreu, director de la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela
Programa: Buenos días
Canal: Venevisión
Fecha: 14-02-1985 /  cic1.ucab.edu.ve

El proceso se inició institucionalmente en 1975, y el Museo de Arte Contemporáneo nos brindó la primera oportunidad seria de actuar públicamente

SI: Vamos a conversar con un gran venezolano que es José Antonio Abreu, Director de la Orquesta Nacional Juvenil. La Orquesta Nacional Juvenil está celebrando su décimo aniversario. Todos los que ven este programa, saben la opinión que Carlos y yo tenemos sobre esta institución ejemplar, casi milagrosa, apropiada a la Venezuela que se descubrió a sí misma con la visita del Papa. José Antonio, aunque es cosa que ya se ha relatado antes, te vamos a pedir que una vez más nos cuentes toda la historia, desde antes del Festival Internacional en Escocia, que la Orquesta ganó casi al nacer, de la Orquesta Nacional Juvenil.

JAA: Agradezco, no tengo palabras para manifestarle a Carlos y a Sofía, el reconocimiento más profundo de la Orquesta Nacional Juvenil, porque son 10 años en los que ellos de una manera generosa y nobilísima han estado con nosotros moralmente en todo sentido. Yo venía hoy aquí, porque he venido muchas veces a hablar de la Orquesta y de su proceso, fundamentalmente a darles las gracias a ustedes. Además, como me piden que cuente un poco la historia, tengo que decir que una parte fundamental de nuestra historia es precisamente el Museo de Arte Contemporáneo, y Sofía y Carlos, porque en primer lugar, nosotros nacimos, claro, como todo grupo en Venezuela, en una forma muy pequeña. Fue una iniciativa absolutamente privada, era un grupo de 8 muchachos, luego se fue agrandando a 30. Eso está dentro de los 10 años, y se están celebrando los 10 años de ese comienzo. Claro que había ciertos antecedentes en el sentido de que, desde 1970 aproximadamente, aquí se habían venido formando grupos juveniles de música para hacer música de cámara, para hacer conciertos barrocos, italianos, etc., pero el proceso se inició institucionalmente en 1975, y el Museo de Arte Contemporáneo nos brindó la primera oportunidad seria de actuar públicamente. Fue allí donde entramos en contacto con el mundo cultural venezolano, con el Estado venezolano, y me acuerdo que esa noche había una exposición de Francisco Narváez en el Museo, y en ese momento, la orquesta se sintió tan justificada en su lucha, en su proceso…, fue para nosotros tan grande, que una institución como el Museo nos acogiera, nos recibiera para dar un concierto allí, que aquello fue para nosotros el impulso moral, yo creo, más grande que recibimos en nuestra vida. Y el ejemplo que nos ha dado a nosotros el Museo de Arte Contemporáneo de todo el tiempo, porque cuando nosotros nacimos, ya el Museo era una institución, ese ejemplo de institucionalidad cultural seria, de gerencia, de eficiencia, de excelencia del Museo, sigue siendo 10 años después todavía una meta. Yo me consideraré muy bien satisfecho el día de mañana si nuestra institución puede alcanzar un nivel de esa magnitud como tú, Sofía, lo has hecho en el Museo de Arte Contemporáneo.

AMBOS: Bueno, José Antonio, pero hablemos de la Orquesta.

JAA: Pero es que yo vine aquí, como te dije, no a hablar de la Orquesta sino de ustedes, y a referirme a la historia de la relación de la Orquesta con el Museo.

 

CR: Nosotros tenemos que decir que tal, es algo mutuamente estimulante. Sofía y yo hemos estado maravillados ante lo que ha logrado José Antonio Abreu en estos años, que es mucho más que la Orquesta, que es un sistema.

JAA: Es un sistema educativo musical completo que va del preescolar al universitario, y debo decir que esta semana, con ocasión del aniversario, por ejemplo, esta noche tenemos un importante concierto en el que se estrena una orquesta nueva, otra orquesta, una orquesta de cuerdas. Ustedes saben que se está celebrando el Tricentenario de Bach, Häendel, Alejandro Scarlatti, y se va a hacer esta noche un homenaje a estos autores, y José Francisco del Castillo, está invitado junto con un joven nuestro, y van a tocar el “Doble Concierto” de Bach, en Re Menor, con la Orquesta, y se van a tocar también otras obras de Häendel, etc. La entrada es libre en la sala José Félix Ribas del Teatro Teresa Carreño.

SI: ¿No es parte del reconocimiento y la ayuda oficial, la asignación a la Orquesta de esta sala José Félix Ribas del Teresa Carreño?

JAA: Sí, claro está. Éste fue un paso muy importante, cuando el Estado nos institucionaliza esa sede, porque prácticamente era para nosotros un problema de vida o muerte el no tener un sitio estable para sede, para trabajar. Ustedes saben muy bien lo que es eso, el no tener sede en absoluto, pues por ejemplo, un día nos reuníamos en un garaje. Recuerdo que había un garaje en la plaza de la Candelaria, llamado el garaje Albión, donde nos prestaban un sitio para preparar las obras de percusión de la Orquesta, luego había varias iglesias que nos prestaban su local en las noches. Era realmente una vida “al salto de mata” como se dice en criollo.

El presidente Pérez, antes de entregar su mandato nos donó un terreno, el Ejecutivo Nacional nos donó un terreno en Los Caobos para la futura construcción de una sede nacional del sistema, es decir, para que todas las orquestas puedan tener una especie como de módulo central académico

CR: Entonces, parte de la ayuda oficial fue la radicación en la sala Ribas.

JAA: Sí, cómo no. Eso fue crucial, porque entonces nos permite estabilizar nuestro sistema de trabajo, y el otro punto muy importante, se refiere a la sede del Conservatorio Nacional que ahora está en el Paraíso. No teníamos una sede académica, teníamos una sede orquestal para nuestra escolaridad, y entonces la sede para el Conservatorio, ha constituido también un paso sumamente importante, y luego el presidente Pérez, antes de entregar su mandato nos donó un terreno, el Ejecutivo Nacional nos donó un terreno en Los Caobos para la futura construcción de una sede nacional del sistema, es decir, para que todas las orquestas puedan tener una especie como de módulo central académico, que permita coordinar el proceso educativo de todos, supervisar de una manera eficiente y moderna el sistema educativo que nos rige, y además, por supuesto, reunir periódicamente grupos del interior con los grupos capitalinos para establecer un intercambio de experiencias, que es fundamental en el proceso de música.

SI: También creo que el mayor milagro es la creación de orquestas juveniles en todas las entidades federales.

JAA: Así es.

SI: ¿Nos quieres relatar cómo se desarrolló este proceso milagroso.

JAA: Se ha desarrollado en 10 años y ya son 63 núcleos.

CR: Ya triplican el número de entidades.

JAA: Sí, cómo no. Solamente en el Territorio Amazonas falta por incluir en este cuadro para que podamos decir que estamos ya, absolutamente en todo el territorio nacional.

CR: ¿Cuál es el estado donde hay más orquestas juveniles?

JAA: El Estado Lara, donde hay aproximadamente 10 u 11 núcleos infantiles, preescolares, juveniles, y un total de 2.500 muchachos en Barquisimeto y otras poblaciones larenses muy importantes, cabezas de distrito. Y hay ahora nuevas iniciativas dentro del Estado para constituir un núcleo en Duaca, donde no tenemos, también en Cabudare. Por ejemplo, la Orquesta Juvenil de Güiria, es una hermosa orquesta que trabaja con una seriedad y una mística asombrosas. Hace 15 días esa orquesta, en una pequeña gira por el estado, interpretó música de Vivaldi, por ejemplo, y es una orquesta constituida por jóvenes y dirigida por un muchacho, un excelente violoncelista de Güiria, Efraín Figuera, que se formó en Caracas, 6 años en el cello y en la dirección, y regresó a su pueblo a formar su orquesta.

SI: ¿Es cierto que hay pueblos en el interior donde la orquesta se ha convertido en el principal orgullo cívico y algo de la cual la colectividad está permanentemente enorgullecida?

JAA: El ejemplo más hermoso es el de La Puerta, un pequeño pueblo de Trujillo, donde en un pequeño edifico que era la sede de un instituto educacional, funciona ahora posiblemente uno de los mejores coros infantiles de América Latina, que se llama “Niños Cantores del Valle del Mongol”, un nombre muy hermoso porque el río Mongol pasa muy cerca, y hay una orquesta infantil en ese pueblo de aproximadamente unos 500 ó 600 niños. Son los hijos de la gente de la comunidad de La Puerta, y en las misas de los domingos, participa el maravilloso coro que ha sido invitado, incluso al exterior, muchas veces por la calidad de esos niños que tienen una formación vocal excelente. Trajimos de México un eminente maestro vocalista de la Escuela de Morelia, quien nos ha hecho un trabajo fabuloso en La Puerta.

SI: ¿Cuántos jóvenes y niños pertenecen hoy día al sistema nacional de Orquestas Juveniles?

JAA: La cifra es 23.500.

CR: Hoy hablamos de milagros, y reitero que nos sentimos muy satisfechos y muy honrados de la admiración que le profesa José Antonio al Museo de Arte Contemporáneo, pero realmente el fenómeno de la Orquesta Juvenil, es de otra dimensión. ¿Quiénes son estos niños, quién los enseñó a tocar?

JAA: Esos son niños y jóvenes de las comunidades, y en cada núcleo, nosotros constituimos un núcleo de profesores. De manera que, tenemos profesores que van a San Fernando de Apure, que van a Cumaná, y muchos profesores son nativos de allí.

CR: Son niños absolutamente comunes y corrientes del pueblo venezolano.

JAA: Naturalmente que sí.

CR: Esa aptitud musical, ¿de dónde sale?, ¿o es que la tiene todo el pueblo?

JAA: La aptitud musical del pueblo venezolano es enorme. Yo diría más que la aptitud, porque ésta es una de las aptitudes que todo ser humano encierra potencialmente, yo pienso que el pueblo venezolano tiene un amor por la música, una vocación por la música especial. De manera que, nosotros observamos cómo cada vez que se va a fundar un núcleo, la comunidad acude, muchos ofrecen su casa como sede para los comienzos del núcleo, hay una actitud extraordinaria del sector, vamos a decir, educacional, en primer lugar, de acoger a la orquesta, no hay un combate o una guerra contra la música como sí lo hubo en un tiempo cuando se pensaba que la música era una profesión poco remunerativa.

JAA: “Actualmente ser músico en nuestro país es una posibilidad y un destino como cualquier otra profesión”

JAA: “Yo pienso que el pueblo venezolano tiene un amor por la música, una vocación por la música especial.”

SI: Que con eso no se comía.

JAA: Exactamente. Pero ahora ya ha cambiado ese concepto, de manera que, actualmente ser músico en nuestro país es una posibilidad y un destino como cualquier otra profesión. Y yo considero muy importante esto en una Venezuela que ha cambiado su esquema de bonanza y de abundancia financiera, y que camina hacia una etapa de vida austera que tiene que fundamentarse sobre un pueblo humanizado, y pienso que con esto estamos contribuyendo modestamente, pero estamos contribuyendo a ese nuevo país humanizado, noble, que cree en la cultura, que se nutre de esos valores espirituales y que aleja de su juventud los fantasmas horribles de la droga y de la delincuencia juvenil.

SI: ¿Qué es la Orquesta Juvenil Simón Bolívar en el sistema?

JAA: Es la cabeza del sistema.

CR: ¿Está integrada por los mejores muchachos de todas las orquestas?

JAA: Sí, es una orquesta que está constituida por concurso entre los jóvenes de todos los núcleos, prácticamente tiene jóvenes de toda Venezuela y es como la idea de que todos debemos estar representados allí. Ahora, ésa es una orquesta que tiene ya prácticamente un nivel de instrumentalidad, de práctica, de entrenamiento orquestal, realmente profesional.

SI: Tal vez lo más importante del sistema de Orquestas Juveniles, es que por analogía es evidente que la juventud venezolana acude a una convocatoria con entusiasmo cuando esa convocatoria vale la pena. Háblanos un poco de este tema.

JAA: Por ejemplo, cuando se inician los núcleos, que a veces es difícil conseguir profesores para que vayan a dictar clases a estados muy lejanos, los propios muchachos adoptan una serie de iniciativas que me han llamado la atención a mí, para cuidar su orquesta y conservarla, y hacer que maestros de ciudades cercanas vengan a enseñarles, y hay muchos jóvenes que se pagan, y con grandes esfuerzos y sacrificios, su pasaje para ir, por ejemplo, de poblaciones muy alejadas a capitales de estado donde hay un profesor de trombón o de flauta, o de violín, digamos de cierto nivel, para recibir sus clases.

SI: ¿Está la Orquesta en este momento libre de problemas y preocupada únicamente por su tarea específica como debería ser, o tiene problemas innecesarios que la distraen o la agobian?

JAA: Claro, la Orquesta tiene los problemas propios del crecimiento, los problemas normales que tiene toda institución que crece y que aspira a multiplicarse, porque una cosa muy interesante que yo quería señalar, es que la Orquesta tiene como fundamento de su razón de ser, de sus propósitos, el que pueda ser multiplicada como experiencia.

CR: ¿Y los instrumentos?

JAA: Los instrumentos se los da la orquesta, les da los instrumentos porque precisamente, la orquesta quiere llegar a los sectores populares y hoy día el precio de los instrumentos musicales, con la inflación mundial y el alza de los precios de los materiales primarios de la fabricación de los mismos, es realmente inasequible para un muchacho.

SI: José Antonio, ¿tú a la vez tienes que tocar las campanas y andar en la procesión, como se dice popularmente?, porque José Antonio Abreu tenía que dirigir la Orquesta, enseñarles música, cobrar, tratar de conseguir el presupuesto. ¿Tú todavía sigues en esas andanzas?, ¿todavía te tienes que ocupar de la administración y de conseguir la plata, y de las actividades musicales?

JAA: Cada día más, cada día más. Y tiene que ser así, y yo no me quejo de eso, yo considero que al contrario, la Orquesta en la medida en que tiene que atender y luchar en todos sus frentes, y tiene que vivir cabalgando sobre nuestra realidad, la realidad institucional de Venezuela y esa realidad sociológica en primer lugar, nos invita a una relación ineludible con el Estado, por otro lado, con los medios de comunicación tenemos que estar en contacto permanente estableciendo un vínculo con la comunidad, haciendo que la Orquesta sea oída. Y esto significa una serie de procesos de organización, de promoción, de difusión. Y por otro lado, la parte académica es ya una tarea inmensa, porque es ya en sí una escolaridad que hay que atender como si fuese una escolaridad sin práctica orquestal. De tal manera que, es una tarea muy dura pero, realmente muy satisfactoria.

CR: Que es lo que ha ocurrido.

JAA: Desde luego que sí.

CR: Te refieres a otras áreas.

JAA: Claro, pero dentro del mismo campo de la música, que nuestras experiencias que están modestamente al servicio de la comunidad nacional, y especialmente de los planteles educativos del Estado. Nosotros aspiramos a que el día de mañana, al menos algunas de las experiencias nuestras sean multiplicadas, tanto por la iniciativa privada como oficial en todos los planteles de Venezuela. Hablamos ahorita de jóvenes, pero el ideal nuestro sería en todo el preescolar, en toda escuela, en todo liceo y toda universidad de Venezuela enseñanza musical accesible a todos los alumnos.

SI: Grupos de tus orquestas han venido al Museo de Arte Contemporáneo a trabajar en nuestros talleres con nosotros.

JAA: Cómo no.

SI: Eso ha sido maravilloso.

JAA: Es una magnífica experiencia.