Recordamos una entrevista que hicieran Sofía Ímber y Carlos Rangel al maestro José Antonio Abreu, en el programa de televisión “Buenos días”, transmitido por Venevisión el 4 de julio de 1978.


Esta recopilación es gracias al Archivo Digital de la Universidad Católica Andrés Bello, este espacio virtual recopila las entrevistas realizadas por Sofía Ímber y Carlos Rangel entre 1969 y 1993 a personajes de renombre nacional e internacional, en los diferentes espacios televisivos que condujeron estos comunicadores sociales. cic/sofiadigital/

Entrevistadores: Sofía Ímber; Carlos Rangel
Entrevistado: José Antonio Abreu, director de la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela
Programa: Buenos días
Canal: Venevisión
Fecha: 04-07-1978 /  cic1.ucab.edu.ve

CR: Vamos a conversar con José Antonio Abreu, quien ha sido el promotor, el alma y naturalmente el director, tanto administrativo como artístico, es quien la dirige en los conciertos, de la Orquesta Nacional Juvenil. Recuerdo que fue aproximadamente hace dos años que salió imprevistamente en los diarios de Caracas la noticia de esta Orquesta Nacional Juvenil venezolana había ganado un premio, había tenido un reconocimiento en Escocia, en Edimburgo o en Glasgow.

JAA: Así es.

CR: En un festival donde participaban orquestas juveniles del mundo entero y traídas de los países más desarrollados en todo sentido y, desde luego, musicalmente. Esa fue una gran sorpresa, y recuerdo que Sofía y yo leímos la lista completa de nombres de estos jóvenes porque nos pareció tan extraordinario y no queríamos que eso pasara desapercibido y sin jerarquizarse; porque acá no nos damos cuenta de lo que significa un reconocimiento internacional de esta naturaleza, en el ámbito que sea, y mucho más si es en el ámbito de la cultura. Han pasado dos años y la Orquesta Juvenil no ha hecho sino progresar, y por eso queremos hablar hoy con José Antonio Abreu.

SI: Yo creo que con José Antonio Abreu se da una cosa, que hay una especie de consenso, de unanimidad, porque aquí a pesar de que, bueno, para la cultura no se da mucho dinero, pero este gobierno es el que más dinero ha dado para la cultura, cuando hay cualquier suma de bolívares que se dan para la cultura, se discuten y se dice que no se le debían dar a esta institución sino a tal otra; mientras que cada vez que ha habido cualquier cosa, no sé si es suficiente, para la Orquesta Juvenil ha habido consenso unánime. ¡Caramba! Dicen, si es para la cosa de Abreu,está bien. ¿Cuáles son los proyectos?

JAA: Bueno, debo comenzar por agradecer la mención muy honrosa de Carlos, porque recuerdo perfectamente bien que ustedes, efectivamente, cuando la Orquesta regresó de Aberdeen, Escocia, donde se produjo un Festival Mundial de Orquestas Juveniles, que es una institución internacional de música, y allí concurrieron orquestas del mundo entero, efectivamente, cuando termina el Festival se elige por concurso una orquesta juvenil mundial; se hace una selección de los 120 mejores muchachos de todas las orquestas, y resulta que el primer lugar en la selección lo ocupa Venezuela, que logró introducir en esa orquesta mundial 25 jóvenes de 120 que la integran. Y recuerdo mucho esto porque eran los tiempos en que la Orquesta estaba comenzando una labor muy difícil y muy larga. Porque la Orquesta se ha propuesto no solamente ser una orquesta más, sino establecer las bases de una transformación total del arte musical en el país, abrirle el camino a toda una generación de jóvenes músicos venezolanos a través de la Orquesta; dotarlos de instrumentos, de profesores, de enseñarles y capacitarles y llevarlos a la dignidad eminente de profesionales de la música en el país. Por eso es una tarea difícil y larga, y nos la hemos propuesto en escala nacional. La Orquesta se llama Nacional Juvenil no porque sea de venezolanos, sino porque se propuso la institución desde el comienzo, atender a la generación de músicos jóvenes del país en todo el territorio nacional. De manera que nosotros comenzamos con ocho muchachos de Caracas y seis en Maracay; y hoy la Orquesta está constituida en los 20 estados y este mes se va a constituir en los dos territorios federales. De manera que hemos logrado la aspiración que queríamos de que ahora, por supuesto, la gran mayoría de la Orquesta está constituida por muchachos de la provincia, que es uno de los anhelos básicos, es la cultura del país entero; que si son 3.450 muchachos en este momento, 3.450 son muchachos de la provincia. Eran 14 muchachos al comenzar, y en tres años son ya 3.700.

CR: Recuerdo que ustedes dieron un concierto hermosísimo, por cierto, en el Museo de Arte Contemporáneo hace algo más de un año, y estaba allí el presidente Pérez, quien se emocionó tanto que le dijo unas palabras a ustedes. Ustedes no tenían una asignación fija, estaban un poco desprovistos de apoyo del Estado. ¿Esa situación ha cambiado?

JAA: Completamente. El respaldo que le ha dado el Sr. Presidente a la Orquesta, que por demás obedece a la concepción que él sustenta de la política cultural, es decir, una cultura dirigida a elevar el nivel cultural del pueblo a través de la capacitación de esos nuevos cuadros juveniles en la música, y a través de un plan sistemático, serio y ordenado en todo el país. La Orquesta, a través de ese respaldo del Sr. Presidente, ha logrado el respaldo del Estado, y entonces el CONAC, el Ministerio de la Juventud, el Ministerio de Educación y las gobernaciones estadales, entre otras entidades, han contribuido notablemente al desarrollo de la Orquesta.

CR: Así es que ha sido posible tener 3.700 miembros.

JAA: Sí, es así como ha sido posible, por supuesto, tener la Orquesta que tenemos hoy, porque sin recursos para una cosa de esta magnitud es imposible llevarla a cabo. Ésta es una tarea que yo considero que no es costosa pero tiene un cierto costo, y ese cierto costo, por mínimo que sea, hay que cubrirlo. Y ese costo no había sido cubierto nunca en Venezuela. De manera que cuando yo estudiaba música, y a lo mejor me están escuchando algunos compañeros de la época, yo vi caer mucha gente por el camino, muchachos que estudiaban conmigo y que tuvieron que dedicarse después de estudiar cinco y seis años un instrumento, entrar en la universidad a estudiar cualquier carrera, porque la música no ofrecía una seguridad económica.

SI: El mismo José Antonio tuvo que hacerlo, y en un “Solo con Sofía” tú me contaste.

JAA: Así es exactamente. Yo tuve que estudiar Economía, porque, claro, en aquel tiempo en que yo estaba terminando mis estudios de piano y de composición no estaban planteadas algunas perspectivas claras para el joven músico en este país, como hoy sí lo están.

SI: Lo que me llama la atención es lo siguiente, es decir, aquí se ha dicho que somos un país de escritores, se ha dicho con frecuencia que tenemos mensajes que dar porque somos un país de pintores, de artistas plásticos; pero nunca ha habido quien llore por los músicos, no se ha tenido jamás la sensación de que este país tiene posibilidades musicales. ¿De dónde desentierras tú ese concepto?

JAA: Yo creo que habría que acudir un poco a la etnomusicología para investigar este fenómeno venezolano. Este es un fenómeno venezolano. Ya teníamos un interés previo en la música y una vocación hacia el arte musical; pero es que hay algo en la sangre venezolana que llama a la vocación musical. En estos días conversaba con una eminente experta de la Unesco, una mujer especializada en kinder musical, en la educación de los niños a nivel preescolar; ella ha recorrido el mundo entero y estuvo, y está todavía, en Venezuela haciendo una serie de experiencias con niños de barrios en lo musical. Ella me enseñaba que en ningún país del mundo ha encontrado un índice de oído rítmico y melódico tan inmensamente alto como en Venezuela, y ella conoce toda Latinoamérica; incluso me señalaba que los ritmos más asimétricos, los ritmos más complejos son asimilados hasta más rápidamente que los ritmos regulares y clásicos, y que esto es, indudablemente, un fenómeno muy raro; y esto se traduce en una aspiración generalizada del joven venezolano de tocar un instrumento. Claro, si el instrumento que tiene a su alcance es un cuatro, un arpa, o unas maracas, es lo que toca; pero si les brinda la posibilidad de un violín, de la viola, del chelo, de la flauta, de la trompeta, del corno, también el joven venezolano estudia y tiene talento para eso. En la Orquesta Juvenil tenemos, por ejemplo, que en 1975, esto parece mentira, pero hace tres años en Venezuela había en todo el país dos estudiantes de oboe; y el oboe es hoy día el instrumento más cotizado en las orquestas sinfónicas de Estados Unidos, los profesionales mejor pagados de la Sinfónica son los oboístas, y en Venezuela solo había dos oboes hace tres años, según la estadística oficial que está a la orden de cualquiera que quiera investigarlo en el Ministerio de Educación. Hoy día la Orquesta tiene un taller de oboe en cada núcleo, en cada uno de los 20 núcleos que tiene la Orquesta.

SI: ¿Qué es un taller de oboe?

JAA: Un taller por cada núcleo en 20 núcleos. Y en ese taller de oboe hay un promedio de 4 ó 5 muchachos; es decir, que en este momento en Venezuela están estudiando oboe aproximadamente 80 muchachos, cuando hace tres años, solo había dos estudiantes. Eso significa a mediano plazo, en 4 ó 5 años, una revolución musical.

SI: Pero no podemos predecir, porque tú sabes que esa pregunta que uno no se atreve a hacer porque a veces parece tonta, pero tú sabes que salen 50 pintores, 100 pintores, y no hay una cosa que pueda llamarse que todos van a poder ir al mercado artístico, en el sentido vasto de la palabra. Por ejemplo, ¿qué hacemos en Venezuela con 80 oboístas?

JAA: Justamente, la generación de profesionales de la música no tiene sino tres destinos: o el concertismo, una minoría de esos ejecutantes son los que llegan al solismo mundial o al solismo nacional, muchachos que se dedican a conciertos de su instrumento; otra porción se dedica a la enseñanza del instrumento; y, finalmente, la otra porción va a las orquestas.

SI: ¿La última porción es una cosa desmejorada?

JAA: Todo lo contrario. Una orquesta sinfónica debe tener 3 ó 4 oboes, que es el promedio del taller de oboe de la Orquesta Juvenil en cualquiera de sus núcleos. De tal manera que estamos pensando que el día de mañana cualquier capital de estado en Venezuela que aspire a tener una orquesta sinfónica debe contar en la región con ejecutantes de oboe entrenados allí y nacidos allí.

CR: ¿Y tú imaginas como cosa a no muy largo plazo un día cuando cada capital de estado tenga una orquesta sinfónica permanente?

JAA: Yo considero que ese es un “desideratum” obvio del país. En Europa hasta pequeñas ciudades, capitales de pequeños distritos territoriales, disponen de excelentes orquestas sinfónicas y de cámara; de manera que no veo por qué América Latina no va a trazarse también esa meta. Y Venezuela, en concreto, debe aspirar, creo yo, a esa meta.

CR: Y si eso llega a ocurrir será por estos talleres de la Orquesta Juvenil.

JAA: En gran medida se deberá a esta obra de la Orquesta Juvenil. Yo no pretendo que sea lo único que pueda citarse como aporte al desarrollo musical del país; porque ha habido y hay en Venezuela escuelas de música de larga y meritoria trayectoria, y profesores particulares y gente que enseña fuera de la Orquesta Juvenil; pero indudablemente el aporte de la Orquesta es sustantivo en esta tarea pedagógica de la música en el país, sin duda alguna. Y dentro de cinco años, cuando ya…, justamente uno de los primeros actos que tendremos en los próximos días será el egreso de un centenar de muchachos de la Orquesta, que aspiran ya a constituir un conjunto profesional, el primero que se va a constituir en Venezuela de esa institución. Eso significa que en el plazo de los próximos 5 a 10 años, jóvenes de todo el país aspirarán en sus regiones a profesionalizar esos conjuntos hoy juveniles; y entonces los que hoy son niños, serán los miembros mañana de las orquestas juveniles, y habrá entonces los niños del futuro que ingresarán a las orquestas infantiles.

CR: Todo esto es realmente fascinante. José Antonio nos está relatando cosas igualmente asombrosas a la hazaña de hace dos años en Aberdeen por estos jóvenes músicos venezolanos. Y es que la Orquesta Nacional Juvenil, ahora con el apoyo del Estado, ha logrado crear núcleos en los 20 estados, y allí hay talleres para el aprendizaje de instrumentos; y en cada uno de ellos hay 3 ó 4 estudiantes de oboe, pues habrá 8 ó 10 de violín, etc.

JAA: El porcentaje en violín es mucho más alto.

CR: Es más alto.

JAA: Y por la promoción que entra el violín en las sinfónicas…

CR: ¿Quiénes son los profesores? ¿De dónde escogen ustedes profesores y personal para 20 núcleos en 20 estados?

JAA: Bueno, siempre ha habido en Venezuela el mito de que aquí no había personal docente. Resulta que sí hay personal docente. Nosotros utilizamos excelentes profesionales; unos pertenecen a las orquestas sinfónicas de Venezuela y de Maracaibo…

CR: Aquí y en Maracaibo evidentemente no hay problema; ¿pero lo hay en San Carlos, por ejemplo?

JAA: En San Carlos, te parecerá asombroso, pero el taller de chelo en San Carlos lo tiene un eminente maestro polaco graduado en el Conservatorio de…

CR: ¿Que vive en San Carlos?

JAA: No, que va a San Carlos, va a Acarigua, a Barquisimeto y a Caracas, y recorre durante la semana las cuatro entidades, y vive en Caracas. Y vive entre Caracas y la carretera, atendiendo esos talleres de chelo en las cuatro ciudades.

CR: Háblanos de Apure, para dar otro ejemplo.

JJA: En San Fernando de Apure igualmente. Allí vamos a establecer ahora, por ejemplo, todos los talleres de cuerda, que son los talleres más complejos, porque ahí es donde se revela más la escasez de personal docente en el país, en la enseñanza de cuerda: violín, viola, chelo y contrabajo. Allí vamos a tener profesionales polacos, alemanes, norteamericanos, de primer orden todos ellos, y van a atender a San Fernando, a Barinas y a Mérida. Nosotros regionalizamos la estructura de la Orquesta a manera de, con un equipo de profesores, atender los estados de cada región.

CR: ¿La respuesta de los muchachos sigue siendo buena?

JAA: Extraordinaria. Por ejemplo, a este programa llegué un poquito tarde porque venía justamente de Cumaná, me la paso viajando, y allí, anteayer, tuvimos el primer ensayo del núcleo de Cumaná que comenzó el 27 de abril de este año. Y me habría gustado mucho que algunos músicos profesionales, colegas míos, hubiesen estado presentes en este primer ensayo de estos muchachos. Resulta que en Cumaná, por ejemplo, el profesor de violín es el maestro Stanislav (palabra inaudible), eminentísimo violinista, tiene 60 alumnos entre 6 y 15 años. Y el próximo sábado vamos a hacer público ese ensayo porque consideramos que fue tan notable el progreso hecho por estos muchachos en un mes o mes y medio escaso de instrucción; que se va a hacer público para la prensa el ensayo y vamos a invitar músicos profesionales.

SI: Tú me contaste una cosa, no la recuerdo muy bien y si me equivoco me corriges, que estaban en la Sala Ribas y que José Antonio Abreu había invitado al maestro Calcaño, al maestro Estévez, al maestro Lauro; era el 19 de abril. ¿Cómo fue eso que a mí me emocionó mucho?

JAA: El 19 de abril tuvimos allí un acto muy solemne porque anunciamos la creación de la Sinfónica Nacional Juvenil, que es el conjunto profesional que egresa de la juvenil; y la creación de la Infantil. Allí se promulgaron los dos acuerdos de la Orquesta. Invitamos al maestro Calcaño, a quien rendimos un justísimo homenaje ese día como uno de los grandes patriarcas de la música en Venezuela; y cuando terminó de ejecutarse la Quinta Sinfonía de Tchaikovski por la Orquesta Juvenil, el maestro Calcaño dirigió unas palabras inolvidables, tan hermosas, que van a figurar en una placa en la Sala Ribas, donde van a estar colocadas por siempre; unas palabras en las que él evocó la presencia del maestro Juan Bautista Plaza, su compañero, y de Moisés Moleiro, manifestando que era profundo deseo de su corazón haber estado compartiendo con ellos dos el momento de ver esa juventud realizando un ideal por el que ellos han luchado durante tantos años. Y le dijo a los muchachos delante de todo el público que allí estaba, incluso delante del Sr. Ministro de la Juventud, que presidía el acto, que en sus manos estaba el escribir las páginas de oro de la música del país en este siglo.

SI: Tú tienes proyectos desde hace mucho tiempo, que para nosotros son casi increíbles… que tú tienes un proyecto donde van a tocar los 3.700 muchachos juntos. ¿Es así?

JAA: Por supuesto. El 12 de febrero del próximo año, como saldo final de la obra en el período, se van a unir los 23 núcleos, más siete núcleos distritales, porque en Lara tenemos en la capital y en otros distritos, serán 30 núcleos en El Poliedro, cerca de 4.000 muchachos tocando juntos. ¡Hay que ver lo que es una orquesta de 4.000 músicos! Esa será una forma de mostrar de manera visible para todo el país la magnitud de la obra, porque de lo contrario hay mucha gente que no lo cree.

CR: El jueves 6 se va a estrenar la Orquesta Sinfónica de la Juventud.

JAA: La vamos a llamar “Simón Bolívar”.

CR: Estos son egresados de la Orquesta Juvenil.

JAA: Sí, son egresados de la Orquesta Nacional Juvenil, y fueron elegidos por concurso en los núcleos de Caracas, Maracay, Valencia y Barquisimeto. Sí, aspiramos a profesionalizar; y justamente lo que queremos es hacer un conjunto dotado del método profesional para el trabajo profesional. El estreno será en Miraflores; va a ser ante el Presidente como un homenaje a su persona por la extraordinaria y consecuente y leal dedicación que él ha tenido para esto.

SI: Tenemos ya un rato conversando para ustedes de esto que nos maravilla, porque Carlos y yo somos profundos admiradores de la obra de Abreu; porque son los muchachos, pero él es quien los ha creado, los ha dirigido, les ha dado metas, les ha dado incentivos, porque nosotros lo hemos visto. Toda obra, aunque sea extraordinaria, o por lo mismo, por ser extraordinaria, produce recelos y resentimientos; por debajo hay a veces labores oscuras, indignas. ¿Cómo has hecho para pasar por encima de esto?

JAA: Recuerdo que un día, Arturo Úslar me dijo, comentándome un artículo en el que se criticaba su obra: “Si yo me pusiese a responder los ataques que se me han hecho, no habría escrito ni media página en mi vida”. A mí se me quedó eso grabado. Y pienso que todo ese lodo que suele acompañar, desgraciadamente, en nuestros países una obra de bien y una obra bien intencionada, por más buena obra que sea y por más trascendentes y sublimes que sean sus ideales, yo lo que creo que lo que hacen es confirmar la grandeza de la institución. Cuando hay ese lodo presente es porque indudablemente hay la obra válida, porque si no fuese válida no tendría oposición. Entonces nosotros seguimos adelante. Por lo demás no hemos tenido del país sino una respuesta extraordinaria, positiva, de padres, representantes, de sectores musicales, de profesores de escuelas de música; realmente puedo decir que la adversidad o la aversión frente a la Orquesta ha sido mínima y despreciable.

SI: El primer concierto fue en el Museo de Arte Contemporáneo, y en esta ocasión quisiéramos tenerlo también allí.

JAA: Será un gran placer para nosotros. Con muchísimo gusto.
SI: Espero que el concierto en Miraflores será transmitido o por lo menos grabado para pasarlo luego por TV.