Los archivos de las entrevistas de Sofía Ímber y Carlos Rangel en el programa de televisión “Buenos días”, transmitido por Venevisión son un baluarte. El maestro Abreu es un hombre adelantado a su tiempo, le invitamos a disfrutar de la entrevista que concediera en 1978. ¡Feliz cumpleaños maestro!


Esta recopilación es gracias al Archivo Digital de la Universidad Católica Andrés Bello, este espacio virtual recopila las entrevistas realizadas por Sofía Ímber y Carlos Rangel entre 1969 y 1993 a personajes de renombre nacional e internacional, en los diferentes espacios televisivos que condujeron estos comunicadores sociales. cic/sofiadigital/

Entrevistadores: Sofía Ímber; Carlos Rangel
Entrevistado: José Antonio Abreu, director de la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela
Programa: Buenos días
Canal: Venevisión
Fecha: 16-10-1978 /  cic1.ucab.edu.ve

CR: Vamos a conversar con José Antonio Abreu, director de la Orquesta Nacional Juvenil y también de la Orquesta Nacional de la Juventud Venezolana y de la Orquesta Nacional Infantil. Todo esto nos lo explicará José Antonio en el curso de la entrevista. Quiero recordar que hace un par de años la noticia de que una llamada Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela se había distinguido en un festival internacional de orquestas juveniles celebrado en Escocia, causó en Venezuela sorpresa y hasta incredulidad. Muy poca gente estaba enterada de la existencia de esa orquesta, y la Orquesta Nacional Juvenil tenía una existencia precaria, sin reconocimiento oficial estable; un esfuerzo totalmente de varias personas privadas y, en primer lugar, de José Antonio Abreu. Desde entonces han ocurrido muchas cosas, casi todas buenas, que culminaron en la reciente actuación exitosa de la Orquesta Nacional Infantil.

SI: ¿Cuál ha sido a grandes rasgos la trayectoria de la Orquesta Nacional Juvenil hasta su triunfo en Escocia, cuando se da a conocer, y luego del triunfo de Escocia?

JAA: Les doy las gracias por esta excelente oportunidad de conversar con ustedes sobre este tema que creo que tiene cierto interés en este momento cuando se habla de las potencialidades de la juventud y del futuro del país. La Orquesta se formó inicialmente como una orquesta, una agrupación de jóvenes músicos para tocar música orquestal; pero el desarrollo de la institución devino rápidamente en otras dos vertientes que fueron conformando una realidad de orden superior y más amplio.

CR: Esto es antes del festival en Escocia.

JAA: Sí, antes del festival en Escocia. En primer lugar, la idea de que la Orquesta no podía limitarse a la capital de la República, de que los muchachos de todo el país tenían derecho a encontrar también un camino en la ejecución musical y orquestal: esa fue una idea de todos los jóvenes, y los profesores que me acompañaron en la fundación de la institución. Y luego la tesis de que la Orquesta no podía limitarse a solamente reunirse y tocar, sino que tenía también que formar y educar. Entonces establecimos la base docente de la institución, y cuando estábamos ya en ese camino, recibimos la invitación para participar en el Festival Mundial de Orquestas Juveniles que se celebraba en Escocia en 1976. Éste es un festival de vieja data que el año pasado celebró su X aniversario, muy prestigioso, basta saber que el año pasado se reunieron los más excelentes jóvenes músicos de Europa para constituir la Orquesta Juvenil de la Comunidad Europea; una orquesta extraordinariamente calificada que participa en este Festival con motivo de esta conmemoración. Nosotros fuimos al evento y nos encontramos con orquestas canadienses, suecas, noruegas, norteamericanas, japonesas. No era un festival competitivo, pero era un festival donde había una cierta competencia implícita en cuanto que al final del mismo se iba a seleccionar da todas las orquestas presentes una Orquesta Internacional Juvenil que iba a constar de 120 jóvenes. Se promovió un concurso para seleccionar los integrantes de dicha orquesta y resulta que el resultado fue que 25 muchachos venezolanos integraron esa orquesta internacional. Y considerado cada país individualmente, fue la cifra más alta, el promedio más alto lo obtuvo Venezuela. Nosotros presentamos aquí la lista oficial que fue enviada, por lo demás, al Estado por los organismos oficiales del Festival, en este programa de ustedes, y tú tuviste la gentileza de leer los nombres de los 25 muchachos venezolanos.

CR: Sí, es que aquello me pareció tan extraordinario, como dije en esa oportunidad. En Venezuela no se valoriza las cosas lo suficiente. Era inverosímil que en una orquesta internacional de 120 músicos se seleccionase a 25 venezolanos y que era el mayor número por país; y yo quería enfatizarlo de alguna, manera lo que había ocurrido, y por eso leí los 25 nombres.

JAA: Eso es inolvidable para nosotros, un estímulo enorme. A partir de ese momento la institución ha adquirido una enorme proyección porque, primero, se hizo conocer dichos jóvenes en Venezuela, que no creían que había un destino para ellos en la música pero a partir de ese momento vieron en la Orquesta un camino. En segundo lugar, llamó la atención de la opinión pública en cuanto a que esta institución no iba a limitarse a ser una simple orquesta juvenil para dar conciertos, sino que allí se iba a gestar un movimiento musical venezolano de la nueva generación con proyecciones educativas muy importantes; especialmente si se consideraba que su estructura nacional, que abarcaba el territorio entero del país o al menos pretendía abarcar el territorio, en aquel entonces aún no lo abarcaba, le iba otorgando una jerarquía especial en América Latina.

SI: ¿Cuándo logran ustedes el reconocimiento oficial?

JAA: Justamente nosotros comenzamos con algunas ayudas que fuimos recabando de algunos organismos públicos de una manera un poco esporádica. Al principio tampoco teníamos una realidad que presentar demostrativa de la necesidad de recursos para nosotros. En ocasión en que muy gentilmente el Museo de Arte Contemporáneo nos invitó a tocar el 9 de diciembre, conmemorando la Batalla de Ayacucho, en su sede, el Presidente de la República asistió a ese concierto. Y desde ese momento en que el Sr. Presidente escuchó a la Orquesta dirigió a los muchachos de la misma unas palabras hermosas y unas promesas que cumplió. Le dijo a los muchachos palabras de ayuda y respaldo para llevar adelante la obra, y efectivamente a partir de ese momento se pusieron a disposición de la Orquesta los recursos técnicos, institucionales y financieros del Estado para que se consolidara académicamente y se consolidara territorialmente. En este momento la Orquesta está constituida hasta en los territorios federales; es decir, que en cada capital de estado existe un núcleo de la orquesta y cada núcleo es una orquesta juvenil en sí, completa, con todo su instrumental, con un promedio de 100 estudiantes.

CR: Repite eso, que es muy interesante.

JAA: En cada capital de estado hay un núcleo que es una orquesta de 100 músicos cada una. Voy a citar el caso en Maracay. Lo que llamamos el núcleo de la Orquesta Juvenil, es una orquesta juvenil completa capaz de dar un concierto, y tiene su propia actividad en Maracay. Lo mismo ocurre en Barquisimeto, en Trujillo, en Mérida, en San Cristóbal y en todas partes. Esta es una cosa que vale la pena aclarar porque muchas veces nosotros publicamos los anuncios de los conciertos de la Orquesta en Caracas.

CR: ¿En Tucupita hay 100 músicos?

JAA: En Tucupita hay 100 músicos, pero naturalmente ese es un núcleo de reciente creación y todavía no ha dado su primer concierto, pero lo va a dar en enero o en febrero. En Cumaná, donde la Orquesta se constituyó en mayo, la Orquesta dio su concierto de estreno y tocó en Ciudad Bolívar el 12 de octubre en la inauguración del nuevo período rectoral; tocó un concierto junto con el núcleo de Ciudad Bolívar. La Orquesta Juvenil de Ciudad Bolívar da conciertos corrientemente en las escuelas y liceos de la ciudad. Lo que ocurre es que, por supuesto, la publicidad de los avisos institucionales de la Orquesta se dirige al núcleo de Caracas, que es el que actúa en la capital, donde tiene su sede central la institución y donde tiene su sede esa selección de 100 jóvenes que realizamos hace tres meses por concurso nacional, como una síntesis de lo mejor que tenía la Orquesta en el país, para constituir una institución superior que llamamos Orquesta Sinfónica de la Juventud “Simón Bolívar”; que ya es una orquesta sinfónica profesional de jóvenes venezolanos de todas las regiones del país. Eso se proveyó por concurso y esa orquesta se estrenó el 6 de julio ante el Presidente. Repito que esta orquesta tiene nivel profesional y trabaja profesionalmente. Luego está el sistema de las orquestas propiamente juveniles, de edades comprendidas entre 14 y 25 años, y luego esta el sistema de las orquestas infantiles, de edades entre 6 y 14 años. El sistema de las orquestas infantiles estaba constituido en septiembre pasado por.12 estados. Se reunieron los niños que se estaban preparando en los 12 estados para constituir la Orquesta Nacional Infantil, que se estrenó en la Sala José Félix Ribas el 10 de septiembre. En diciembre, en vez de ser 450 niños, serán 1.000 niños, puesto que participarán en el concierto de la Nacional Infantil niños de todas las entidades federales del país.

SI: Nosotros los invitamos aquí a un programa y además me corrigieron. Yo les preguntaba, ¿cómo no estabas tú, cuándo empezaste a estudiar música? Hace cuatro meses, me decía uno. ¿Y tú no sabías nada de música? No, ni una palabrita de nada. ¿Y vas a tocar en un concierto? Sí. Y me corregían en los nombres de los instrumentos y otras cosas.

JAA: Una de las características nuestras creo yo que es que estamos logrando desmitificar un poco las ideas petrificadas ante los niños y los jóvenes, porque hubo un tiempo en que se pensaba que la música era solo una cuestión de iniciados, era algo inaccesible donde había que realizar cursos muy complejos de teoría durante muchos años para poder aspirar a ejecutar un instrumento y donde la participación de un joven en un concierto era un acto absolutamente excepcional. Nosotros estamos demostrando que, todo lo contrario; que el niño debe participar del quehacer musical desde sus primeros años, debe acercarse sin miedo, sin timidez, a un oboe, a un fagote, a una trompeta, a los instrumentos más raros y difíciles. Y se le debe inculcar a ese niño, cómo no, un sentido de disciplina y de estudio sobre el instrumento y quitarse todo temor, todo miedo, toda inhibición ante aquello para que el niño desarrolle toda esa inmensa potencialidad que tiene cuando se aplica al estudio de un instrumento. Esos niños que tocaron en septiembre en la Sala Ribas, muchos de ellos tienen apenas ocho meses de iniciados en la, música. Entonces justamente es la desinhibición de una serie de limitaciones de la educación tradicional lo que produce ese fenómeno realmente explosivo y que es comprobable puesto que fue un concierto público que se dio ante críticos, ante músicos profesionales, para que todo el mundo pudiera juzgarlo y tocarlo, y eran niños de 6 a 14 años. Por supuesto, tú me preguntas ¿un niño de seis años puede tocar: un contrabajo? No, no puede tocar contrabajo, pero un niño de 14 años sí puede tocarlo, y un niño de 8 años puede tocar trompeta. ¡Cómo no! Es decir, había al mito de que el niño no podía entrenarse en instrumentos de viento que requirieran un gran esfuerzo respiratorio. ¡Eso es falso! Sí pueden hacerlo. Y además no es que esto sea un hallazgo original nuestro ni nosotros estamos inventando nada. Japón, Canadá, Estados Unidos demuestran que eso es así; lo que ocurre es que nosotros ahora estamos tratando de demostrar que en Venezuela también se puede, y que incluso siendo un país nuevo, siendo un país donde por una serie de razones, de orden incluso étnico, hay un talento rítmico en general, un talento musical enorme en la juventud. Nosotros tenemos expertos en la Orquesta Infantil, extranjeros, que se quedan asombrados del porcentaje de oído musical que arrojan las pruebas de selección que hacemos; incluso impresionante en relación otros países de América Latina. Entonces creemos que esa es una de las potencialidades culturales más grandes que tiene el pueblo Venezolano.

SI: No quiero dejar pasar la oportunidad, que creo bastante apropiada, de recordar lo que decíamos en el editorial, de que lo que hace falta en Venezuela y lo que ha hecho falta son promotores culturales; y que la actividad cultural cuando se genera en forma espontánea, como es el caso de la Orquesta Nacional Juvenil, entonces el Estado debe apoyarla. Pero la inversa, que el Estado burocráticamente trate de crear instrumentos culturales, frecuentemente es, en cambio, estéril.

CR: José Antonio Abreu nos ha estado relatando una cosa que nos ha vuelto a sorprender. Nosotros mismos estábamos ignorantes de que en cada capital de estado y de territorio federal existe un núcleo de por lo menos 100 músicos entre 14 y 25 años, capaces de dar un concierto. ¿Mediante qué mecanismo, mediante qué milagro, porque la palabra no es demasiado fuerte aquí, se ha logrado que existan estudiantes de oboe, de viola, etc., en todos los estados del país? ¿Quiénes son estos muchachos? ¿De qué familias salen? ¿De qué clases sociales? ¿Quién les enseña en cada capital de estado?

JAA: Surge, en primer lugar, del hecho de que en todas las capitales de estado hay jóvenes que desean participar en la Orquesta y en la enseñanza musical. Nosotros hacemos una selección abierta. Cuando la Orquesta, por ejemplo, llegaba a una capital de estado, digamos San Carlos por citar la capital de un estado que ha sido considerado más o menos marginal, se abría una preinscripción…

CR: Pero podría no acudir nadie.

JAA: No. Acude gran cantidad de muchachos, y desde luego la atención nuestra fundamentalmente va a los muchachos de clase media y de extracción popular. Muchos muchachos que no encuentran, por ejemplo, ubicación en la educación escolar normal o que no están estudiando primaria o que no encuentran cupo en el liceo, ven entonces en la Orquesta y en el estudio de un instrumento todo un destino profesional. Entonces nosotros dotamos a ese núcleo de un cuerpo docente. La Orquesta no dispone de 22 equipos docentes como deberíamos tener para cubrir todos los núcleos, y entonces nos la hemos tenido que ingeniar para con el personal docente relativamente escaso que hay para la enseñanza musical en el país, dividirlo en categorías, instructores nacionales que recorren varios estados. Un caso típico es el profesor de violonchelo, Mare Gaisel*, por ejemplo, que es un profesor egresado del Conservatorio de Varsovia; está a tiempo completo en la Orquesta y en una misma semana atiende el Taller de violonchelo en San Carlos, Barquisimeto, Acarigua y El Tocuyo. Otro tipo de profesor es el profesor residente; en algunos instrumentos el profesor es residente y en otros casos este profesor, tipo Mare Gaisel, forma un asistente en el núcleo. Al cabo de un año el más avanzado de los alumnos de violonchelo de ese profesor se convierte en asistente de él. Entonces ese joven que tiene la responsabilidad de enseñar se supera él mucho más rápidamente puesto que tiene que enfrentarse a un taller de jóvenes o de niños para enseñar el instrumento. Estamos así creando un docente venezolano residente de ese instrumento que no existía en la ciudad. Y tenemos luego en Caracas el cuerpo nacional de instructores, que es el que va dando forma y asegurando la coherencia académica de los programas.

SI: ¿De dónde proceden los instrumentos para todos esos muchachos?

JAA: Los instrumentos han sido donados por el Estado venezolano.

CR: ¿No hay carencia en ese sentido?

JAA: En absoluto; no hay carencia de instrumentos.

CR: ¿En qué locales funcionan estas orquestas?

JAA: En cuanto a las sedes hay una heterogeneidad; en algunos sitios tenemos una sede, en otros sitios estamos ocupando un edificio público. Eso depende de la localidad.

SI: En el caso de los niños con afición musical, ¿no hay obstrucción por parte de la familia? Por muchas veces la ha habido, con raras excepciones, cuando el niño mostraba inclinaciones artísticas de cualquier tipo.

JAA: No, ese tipo de obstrucción no la hay. Había una obstrucción en el sentido de que se consideraba que un músico pertenecía a una especia de categoría de marginado social y que por ello el muchacho debía optar más bien por la Ingeniería, la Medicina o el Derecho. Eso está desapareciendo. Claro, que aún a veces, por supuesto, encontramos en la familia la resistencia a que el muchacho se dedique a la música; sobre todo cuando el muchacho ya demuestra talento y quiere consagrarse al instrumento y la familia ve que el instrumento puede competir con el liceo o la universidad, empieza una cierta resistencia. Pero esa resistencia la hemos ido venciendo en dos formas: primero, porque el joven termina por convencer a la familia que su instrumento no le impide estudiar, no le impide formarse. Si nosotros hiciéramos una encuesta sobre el rendimiento escolar extra-musical de los jóvenes integrantes de la Orquesta, observaríamos que los estudiantes nuestros son, en general, buenos estudiantes escolares o de liceo.

CR: Ustedes deberían hacer esa encuesta y tener el documento.

JAA: Vamos a hacer esa encuesta, y ahora estamos organizando, que es lo que hicimos el 1º. de octubre, establecer el Centro Académico Nacional de la Orquesta; es decir, que todo el sistema docente está ahora sometido a un sistema nacional, asesorado por la Unesco. Un proyecto de gran calibre en el cual expertos internacionales se unen ahora a estos profesores que tenemos para ir estructurando un sistema docente que va a ser revolucionario en América Latina. Yo te voy a presentar un caso, por ejemplo, en ese Centro Académico Nacional de la Orquesta vamos a empezar a desarrollar programas como el Tele-Taller Musical. Siguiendo el ejemplo, digamos que nuestro profesor de violonchelo va a una ciudad como Quibor cada 15 días, entonces la clase personal la da cada 15 días; pero ese profesor de violonchelo va a grabar en un estudio de nuestro Centro Académico un curso, una teleserie de violonchelo. Tal como existe en Inglaterra, existen series televisadas de instrucción instrumental, un curso de violín en TV, por ejemplo. Entonces esa teleserie de violonchelo va a un circuito cerrado de TV que se va a establecer entre nuestros núcleos, de manera que a una determinada hora el curso de un instrumento de un determinado profesor pueda ser visto por niños y jóvenes localizados en toda Venezuela. Claro, ese Tele-Taller no va a sustituir nunca la clase viva del instrumento, pero entonces se combina la clase viva supervisada periódicamente y el videocassette de esa clase que el niño o el joven puedan ver cuantas veces quieran. Y si la técnica de la filmación del video es adecuada, incluso es más perfecta a veces una sesión por TV porque puede verse con mayor detalle una cantidad de aspectos de la ejecución del instrumento que demostrados a dos o tres metros de distancia. Son muy interesantes.

SI: ¿Cuándo comienza esto que me parece extraordinario?

JAA: Eso comienza ya, el 1º de noviembre, como un programa formal de la Orquesta e incluso…

SI: ¿Ustedes van a tener su laboratorio de video o van a utilizar los laboratorios de otros institutos?

JAA: La idea nuestra es ya el 1º de enero contar con nuestro propio laboratorio de video, puesto que allí aspiramos a formar un personal de nuestros propios jóvenes; es decir, parte de esos jóvenes de la orquesta en vez de especializarse en flauta u oboe, se especializaran en tele-taller musical, y se formarán como camarógrafos, como técnicos para ese estudio. Así como también de entre nuestros jóvenes van a salir los futuros “lumières”. Ocurre que en Venezuela es grande la escasez de instrumentos, no hay una industria nacional de instrumentos musicales, y entonces aspiramos a que se desarrolle en Venezuela la fabricación de instrumentos por nuestros propios medios. Y hay jóvenes de la Orquesta que lo que desean es consagrar su vida a hacer instrumentos musicales, aprender a fabricar violines, a fabricar violonchelos, etc., que es una profesión altamente calificada ya; por cierto, muy bien remunerada en Europa y en Estados Unidos. Ese taller de luthería musical es otra de nuestras aspiraciones, pero lo queremos hacer con jóvenes y niños de la Orquesta.

SI: Actualmente hay muchas ciudades del interior donde no hay teatro. ¿Dónde actúan ustedes?

JAA: Por ejemplo, en el caso de Ciudad Bolívar, la Orquesta Juvenil de allá actúa en liceos y también en salas de museo. Esa concepción de que la orquesta siempre tiene que actuar en un teatro para que la gente vaya, no. La Orquesta Juvenil tiene que ir a los liceos, a los barrios; allí donde esté la gente, donde estén los jóvenes, y llevar su mensaje allí.

SI: ¿Pero cómo hacen para darle cabida a todas las peticiones? ¿O todavía ustedes necesitan recolectar gente, todavía tienen que hacer llamados?

JAA: No, nosotros en este momento de nuestro desarrollo nuestro problema es justamente la abrumadora cantidad de gente que se quiere inscribir en la Orquesta. De manera que tenemos que hacer cada vez un sistema de selección más riguroso, porque a partir del estreno de la Orquesta Nacional Infantil, digamos, las solicitudes de inscripción es una presión realmente gigantesca en todo el país.

SI: Ustedes han visto lo que ha pasado con estas Orquestas y con este José Antonio Abreu, que desearíamos que se multiplicara un poquito en Venezuela. ¿Qué van a hacer ustedes a dos años plazo, a cinco años plazo? Porque están sometidos a una presión.

JAA: Esa presión yo pienso que la irá resolviendo el país. Es decir, en cada región la Orquesta Juvenil va creando el ambiente propicio para su expansión y va obteniendo las ayudas correspondientes. Por ejemplo, en estados donde nosotros al principio solo disponíamos de la ayuda de la administración regional oficial, hoy día disponemos además de una sociedad de padres de los integrantes de la Orquesta, que buscan fondos, que compran libros, que compran discos y que ayudan a los muchachos a financiar los repuestos de los instrumentos, por ejemplo. Y poco a poco la empresa privada en el interior de una manera espontánea, el caso concreto de Valencia, empresas que llaman a la Orquesta para ofrecer colaboración y donaciones de instrumentos. Y un caso muy hermoso, que voy a citar, de Maracay, donde un periódico, El Aragüeño, dedica 30 días de una campaña en 1ª página, para solicitar ayuda a la comunidad para comprar instrumentos para el núcleo de Aragua; y así recoge Bs. 86.000, compra los instrumentos y el director del periódico se los entrega a los muchachos en el Teatro de la Ópera. Esas son perspectivas que creo auspiciosas y que nos permiten prever que en el país va a sobrar acogida, amor, estímulo, apoyo para la Orquesta.

SI: Han oído ustedes a un promotor cultural, José Antonio Abreu, quien ha realizado cosas que realmente, Carlos y yo no usamos la palabra milagrosa porque es una palabra difícil, pero oyendo a José Antonio Abreu, oyendo a los muchachos de la Orquesta y viéndolos desenvolverse antes las cámaras cuando estuvieron en un programa aquí, creemos que no es milagro sino realidad, la cual se debe a un hombre que se llama José Antonio Abreu.