Su música será interpretada próximamente en Caracas, Carora, Ciudad Bolívar y San Felipe. Tiene previsto lanzar un CD de piano y melódica


José Agustín Sánchez es un compositor, director y pianista venezolano quien literalmente le ha dado la vuelta al mundo con su música. Es el autor de la afamada obra Cinco discursos de paz, la cual compuso mientras visitaba el campamento base del Monte Everest, luego de haber recorrido buena parte del Himalaya. Otro de sus trabajos sinfónicos con los que ha ganado mucho reconocimiento es Amazónica, conjugando ideas musicales inspiradas en un recorrido por África y el Amazonas venezolano, que a su vez lleva un mensaje sobre el calentamiento global y la protección de la naturaleza. Entre sus composiciones también destacan Salsa en tiempos de guerra que habla sobre la paz y el entendimiento, y La Leyenda de El Silbón, que nació con la idea de iniciar un ciclo de temas que rescaten y difundan las leyendas venezolanas.

En Venezuela, sus obras han sido interpretadas por la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, la Sinfónica Juvenil del estado Lara, la Sinfónica Juvenil del estado Táchira, la Sinfónica Juvenil del estado Mérida, la Sinfónica Municipal de Caracas y la Filarmónica Nacional entre otras, contando con la conducción de maestros de la talla de Alfredo Rugeles, Joshua Dos Santos y Luis Miguel González. Su trabajo como autor ha sido elogiado tanto por el público como por la crítica nacional e internacional.

En la Venezuela actual, en la que muchos jóvenes suelen emigrar, José Agustín Sánchez decide más bien regresar, porque considera que su país lo necesita y que con su música puede aportar en la construcción, la unión y la paz. Establecido en Caracas, tendrá una agenda de conciertos bien interesante para cerrar el 2016. El 27 de noviembre estará dirigiendo a la Orquesta Sinfónica de Ciudad Bolívar en Ciudad Bolívar; luego a principios de diciembre la Sinfónica de la Juventud Yaracuyana dirigida por el maestro Diego Guzmán dirigirá algunas de sus obras en San Felipe; lo propio hará la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar bajo la batuta de Sergio Rosales en Caracas.

“Estoy muy emocionado por volver a mi país y que mis obras sean nuevamente interpretadas por las orquestas venezolanas. Es increíble el talento musical que hay en cada ciudad y me siento orgulloso de que orquestas de tanto nivel y prestigio en Ciudad Bolívar, en Yaracuy o la Banda Sinfónica Juvenil Simón Bolívar que dirige mi amigo Sergio Rosales interpreten mis obras, será un gran honor. Todavía estamos buscando nuevas fechas en otras regiones de nuestra geografía”, declaró José Agustín Sánchez.

También tiene previsto lanzar un CD en formato de dúo entre piano y melódica inspirado en los paisajes del desierto de Carora. “Es un trabajo muy espiritual, inspirado en la naturaleza y una reflexión hacia lo que estamos viviendo. Aquí la melódica trata una vez más de llevar un mensaje. Trabajé con el poeta caroreño Jesús Enrique León, quien entendió el proyecto y se conectó muchísimo con los paisajes, entonces escribió un poema que contendrá el disco. Es un mensaje llevado con la música y la poesía. Quiero destacar que este próximo trabajo discográfico es otro aporte de mi música para la sociedad venezolana”, explicó el compositor sobre el CD que bautizará en Carora y en Caracas a finales de 2016.

José Agustín Sánchez es considerado como un “compositor multicultural” quien ha explorado países del continente asiático entre ellos India, China, Camboya, Laos, Vietnam y el Himalaya, donde tuvo la oportunidad de conocer la cima del mundo: El Everest. También recorrió algunas regiones de África y se adentró en el corazón del Amazonas venezolano. No escapó a los encantos del territorio europeo y también vibró con las grandes metrópolis de Norteamérica.  Quiere hacer música que explore y dé a conocer los mitos y leyenda de la cultura popular venezolana como La Leyenda de El Silbón y ya está terminando otra obra inspirada en La Sayona.

“Para componer, la inspiración surge desde una perspectiva de observación y de contemplación. Es importante tratar de sublimizar mi interior, generalmente trato que todos esos temas vengan de un contacto tanto natural como cultural, tratando de reflejar la realidad del momento histórico en el que estoy viviendo, donde me sitúo, en medio de todo este avance cultural y tecnológico, con este mundo tan globalizado. Hay que dejar que la música lleve un mensaje, la inspiración puede llegar en cualquier momento y me he considerado un receptor donde logro sensibilizar los sentidos para postrar  en el papel por medio de la música un mundo invisible que está presente, que en cierta forma la naturaleza nos lo expresa y lo paso al mundo orquestal, al mundo sinfónico. La cultura siempre es un aspecto importante en mi inspiración, la contemplación de la gente, hacia las actividades cotidianas, observar el flujo, el ritmo de que carga la sociedad y muchas veces eso está conectado con la naturaleza que rodea cada cultura”, explicó el autor sobre cómo surge su inspiración a la hora de componer”.

Vale recordar que desde muy temprana edad en su San Cristóbal natal encaminó su vida por el amplio universo sonoro. Al terminar su bachillerato, cuando apenas tenía 16 años se fue a desarrollar su pasión en Cambridge y en Gales, donde durante 3 años se desempeñó como pianista dando conciertos alrededor de Europa y graduándose en el prestigioso Atlantic College of the United World College (Gales, Reino Unido). Luego, gracias a su enorme talento la universidad de Bard College en Nueva York le ofreció una beca para educarse en el mundo clásico de la composición y dirección de orquestas.