Doctor en Comunicación, ingeniero de telecomunicación y profesor superior de música. Máster en Psicología y Neurociencia Cognitiva. Profesor de la Blanquerna. Tiene numerosos premios internacionales de interpretación musical. Publica ‘¿La música distrae? Neuromúsica y educación’ (Círculo Rojo).


Vía: www.diaridetarragona.com | Por Josep Ramon Correal

– Le tomo el título de su libro: ¿la música distrae? – Depende para qué y cómo se utilice. Puede entretenernos, puede distraernos (en el ámbito de la salud para disminuir la percepción del dolor) y puede potenciar las capacidades cognitivas en el ámbito de la educación.

– Además, la música cura. En su libro dice que es más eficaz que el diacepam. – Hay estudios clínicos que demuestran su eficacia en la disminución de la ansiedad y/o, en su caso, en una reducción de la medicación farmacológica.

– ¿De verdad que no es una tomadura de pelo que la música mejora la tasa de fecundación in vitro? – Si pensamos que el origen físico de la música es una vibración, por tanto movimiento y energía (acústica), es más fácil admitir que pueda ser un efecto posible. Así lo demostraron estudios del Instituto Marqués de Barcelona.

– También mejora el rendimiento en el trabajo y las funciones ejecutivas. – En función de los gustos personales y de los objetivos, la música puede potenciar el rendimiento así como las funciones ejecutivas.

– Doctor Jauset. Me hago viejo y estoy perdiendo memoria. ¿Me aconseja que aprenda a tocar el piano? – Sería una muy buena opción, especialmente si está motivado para ello. Los recursos cognitivos que exige la interpretación musical son muy amplios y, por tanto, supone una buena gimnasia neuronal que estimulará diferentes áreas de ambos hemisferios.

– Siempre se ha dicho que el que canta su mal espanta. Usted recomienda apuntarse a un coro para combatir la depresión. – El trabajo del sistema respiratorio, el sincronismo de ritmos que se genera en todos los cantores da lugar también a un incremento de la hormona y neurotransmisor oxitocina lo cual genera vínculos sociales que ayudan a disminuir los efectos negativos de la depresión.

– También explica que la heroica resistencia de San Petersburgo durante la Segunda Guerra Mundial fue gracias a que por los altavoces de las calles se emitía la Sinfonía nº 7 Leningrado, de Dimitri Shostakovih… – Según algunos testimonios supervivientes, incluso excombatientes alemanes, así lo atestiguan. Esa sinfonía creó un vínculo patriótico que era la llama que mantenían encendida sus habitantes para soportar el brutal asedio que padecieron.

– ¿De verdad cree que la música hizo que Obama ganara las elecciones? – Obama supo utilizar adecuadamente la música en sus actos públicos y la respuesta emocional de la música es muy potente. No creo que fuera la música la que le permitió ganar las elecciones, pero pudo ayudarle.

– Como música ambiental en un campo de fútbol, ¿qué música pondría, Mozart o Brahms? – ¿Qué deseamos? ¿Actuar sobre el público o sobre los jugadores? ¿Calmarlos o excitarlos? En función del objetivo podríamos pensar en un género, compositor y obra más adecuada.

– ¿Los niños canturrean primero y después hablan? – Es más fácil cantar que hablar, pues no se requiere ningún código especial. Simplemente aire en los pulmones y un movimiento de los músculos bucales, para lo cual sabemos que los bebés tienen mucha facilidad.

– ¿Los niños que aprenden música hablan mejor? – Investigaciones, especialmente de Canadá, muestran que favorece el aprendizaje de una segunda lengua y su memoria verbal es mejor.

– Usted sostiene que la música sea una materia básica transversal durante las primeras etapas escolares. ¿Cree que se conseguirá algún día? – Hay suficientes evidencias científicas que podrían justificar que así fuera. La música es una excelente herramienta para mejorar las capacidades cognitivas y sociales cuando es correctamente utilizada. Los políticos deberían estar más informados al respecto. En pleno siglo XXI debería conseguirse.