He seguido de cerca la carrera de Jesús Uzcátegui, primero como violinista y ahora como director y desde el primer momento que lo conocí supe que solo podían esperarse grandes logros por parte de este joven. Siempre tuvo cualidades de líder.

Por Roberto C. Palmitesta R. @rpalmitesta
ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

Recuerdo cuando era principal de la fila de segundos violines de la otrora Sinfónica Juvenil de Caracas y dicha orquesta acababa de celebrar su debut internacional en el Festival Musical de Bergen 2011, celebrado en Noruega. “¡Lo logramos! ¡muchachos lo logramos!” exclamaba aquella noche para animar a sus compañeros. También viene a mi memoria la primera vez que lo vi dirigir, caminaba yo por las salas de ensayo del Centro Nacional de Acción Social por la Música junto al maestro Dietrich Paredes y entramos en una de las aulas, allí estaba Jesús dirigiendo un ensayo de la sección de cuerdas…yo quedé impresionado. “Tiene todas las cualidades para dirigir y tiene el liderazgo necesario”, me comentó Paredes en esa oportunidad.

Los sueños se hacen realidad si luchas y eres constante, eso les enseñan los profesores, directores y compañeros dentro del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, y en eso cree Jesús Uzcátegui, quien luego de haber sido violinista invitado en varias giras y tras crecer admirando e idolatrando a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, ahora le toca dirigirla por primera vez este sábado 23 de septiembre a las 4:00 pm en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música.

El debut del joven maestro Uzcátegui llevando la batuta de una de las mejores orquestas del mundo se dará como parte de un inicio muy entusiasta de actividades, celebrando una nueva temporada de conciertos. El repertorio es sumamente interesante porque es la primera vez que la Orquesta interpretará la Sinfonía Nº 7 de Shostakóvich, un compositor al cual conocen y admiran muchísimo. También recrearán las notas del mítico concierto de violín de Igor Stravinsky teniendo a Carlos Vegas como solista, siendo esta una obra muy compleja y difícil de ejecutar.

Estoy muy contento con esta gran oportunidad, hasta ahora los ensayos han sido una bonita experiencia, todos los músicos han sido muy receptivos conmigo, siempre prestos al trabajo, me han dado la bienvenida y yo estoy muy emocionado, ha sido muy grata esta invitación y me siento muy honrado de que me hayan brindado esta oportunidad de dirigir la orquesta del maestro Gustavo Dudamel”, expresó con alegría Jesús Uzcátegui tras salir de uno de los ensayos.

En relación al reto que representa el repertorio, Uzcategui afirma sentirse “muy entusiasmado de dirigir esta séptima sinfonía de Shostakovich ya que es la primera vez que la orquesta va a interpretar dicha sinfonía  y eso le da un plus a este concierto. Además dirigir a Carlos Vegas que es un gran violinista con un concierto súper exigente como el Stravinsky”.

La “Bolívar B” sigue adelante, ahora con el segundo concierto en apenas dos semanas, mostrando la enorme capacidad de asimilación y aprendizaje que tienen sus integrantes.

Está es parte de la magia que tiene El Sistema y que se transmite en los conciertos, es el hecho de que puedas tocar, compartir y hasta dirigir a quienes admiras, no solo le ha sucedido a Jesús Uzcátegui, le ha pasado a muchos otros directores y solistas, porque no existe esa vehemencia o ese trato implacable que se le da a quien viene por primera vez, más aún si es joven, como sucede en muchas partes del mundo. Existe eso sí, un respeto por la calidad del trabajo y sucede así tanto con la Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, como con otras orquestas, puede ser Gustavo Dudamel o un director joven, el respeto por su trabajo es el mismo, es algo que tanto el maestro José Antonio Abreu como el propio Dudamel han inculcado.

La “Bolívar B” sigue adelante, ahora con el segundo concierto en apenas dos semanas, mostrando la enorme capacidad de asimilación y aprendizaje que tienen sus integrantes. Ojalá que esta sea una temporada que les traiga muchas cosas positivas. Por lo pronto, este sábado el público podrá disfrutar de una tarde de buena música, viviendo de cerca el ejemplo de lo lejos que pueden llegar los venezolanos cuando se trabaja en equipo.

Por su parte Jesús Uzcátegui se prepara para una temporada con planes muy interesantes: “gracias a Dios tengo bastantes conciertos aquí en Venezuela esta temporada. La semana que viene estreno temporada con la Orquesta Sinfónica Juvenil de Carabobo en el Teatro Municipal el día 30 de septiembre y tendremos la oportunidad de hacer el ballet Cascanueces el 10 de diciembre en el Aula Magna de Valencia, y pues eso nos tiene muy contentos y motivados. En Caracas también tengo conciertos con la Sinfónica de Caracas y con la Sinfónica Teresa Carreño durante lo que queda de año”.

Siempre tiene presente al maestro José Antonio Abreu, recuerdo cuando lo entrevisté para la web Cresta Metalica, Jesús comentó que para él “el maestro Abreu ¡Representa todo!. Porque sencillamente gracias a él y a sus enseñanzas soy lo que soy como músico. Él me abrió las puertas a muchas oportunidades, siempre tiene un comentario lleno de sabiduría. Así que a él le debo todo”.