Jesús Gabriel, un “Prodigio” de Portuguesa que triunfa en España

Para Jesús Gabriel Angulo Mendoza, la música ha sido parte fundamental en su vida. Desde que empezó a andar ha estado rodeado de pianos, violines y de la ópera, género musical que ha despertado su interés e ilusión para querer convertirse “en el mejor cantante del mundo”, así lo confiesa el joven portugueseño quien se convirtió recientemente en el ganador de la segunda edición del concurso Prodigios de la televisora española RTVE.

Haber crecido entre partituras y notas musicales dentro del Núcleo de Acarigua-Araure, perteneciente al Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, forjó en él un profundo amor y sensibilidad hacia este mundo. Su madre, Susana Mendoza, fue directora del Coro Sinfónico Infantil del referido Núcleo, lugar que Jesús Gabriel recuerda con mucho cariño y donde ingresó formalmente a los 6 años para iniciar su formación en canto.

“Mi madre fue la primera inspiración para mí, ella es cantante lírico y se formó también dentro de El Sistema, por eso es que siempre he estado rodeado de músicos y de la ópera”, afirma el jovencísimo cantante de tan solo 11 años de edad, quien además comenta que desde desde su primer acercamiento a la música clásica pensó en querer ser músico, en “ser un gran cantante de ópera”.

El intérprete venezolano menciona, con total madurez, que cualquier artista o músico debe tener en su carrera “carisma y humildad”, características que -a su juicio- poseía Luciano Pavarotti, el gran tenor italiano que ha sido otra fuente de inspiración para él. De hecho, en el talent español le llamaban el Luciano Pavarotti caribeño”, aunque señala que prefiere que le reconozcan como Jesús Gabriel.

Por otro lado, el joven oriundo del estado Portuguesa, reflexiona que su experiencia en este prestigioso concurso como lo es Prodigios, le ha permitido conocer en primera persona que cuando los sueños se trabajan pueden concretarse. Siempre he pensado que los sueños sí se hacen realidad, los niños tienen que esforzarse para alcanzar lo que se plantean”, indicó.

Una de las frases que lo ha acompañado durante su vida y la que no deja de mencionar es la del Maestro José Antonio Abreu, cuando decía: “Un niño materialmente pobre se convierte en rico espiritual a través de la música”. Destaca que esta premisa se puede aplicar en diversas áreas, debido a que el arte puede desarrollarse en cualquiera de sus formas para la integración social y el desarrollo humanístico.

“Ánimo a los niños a desarrollarse con esfuerzo y trabajo en la música, la danza, la pintura o el deporte, a que incursionen en lo que les apasione porque un niño que sueña puede ser algo muy grande y solo el cielo es el límite”, dijo el joven que se trasladó a España en 2017 y trabajó junto a su madre, para mostrar su talento musical y operístico durante su paso por el programa Prodigios.

Finalmente, resaltó que sus planes a futuro se centran, sobre todo, en el perfeccionamiento de voz dentro de la Universidad Alfonso X el Sabio de Madrid y a largo plazo espera “seguir mejorando, perfeccionar cada día más mi voz para convertirme en uno de los mejores cantantes del mundo y llevar en alto el nombre de mi país: Venezuela”.