Vía: www.eluniversal.com | Por MARÍA GABRIELA FERNÁNDEZ B.

La nueva selección de la Sinfónica Nacional Infantil ofreció su primer concierto.

San Pedro del Río.- Rodeados por montañas, en el interior de casas y posadas del pequeño San Pedro del Río, en Táchira, los 200 niños de entre 6 y 11 años de edad que integran la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil del Sistema vivieron una jornada de tres días de intercambio cultural y formación musical en la primera parada de su gira por el occidente del país.

Lo que se gestó en cada ensayo celebrado sobre las calles empedradas de este caluroso pueblo turístico tuvo su cúspide y tiempo de vitrina en una presentación celebrada la noche del martes, donde los pequeños talentos de la interpretación orquestal compartieron escenario con los miembros de la Sinfónica Regional Infantil de la zona norte de Táchira.

La cancha del Gimnasio Cubierto Marco Antonio Gabaldón Pulido, de San Juan de Colón, se llenó de atriles e instrumentos musicales en este concierto, que fue la primera presentación pública de la selección nacional infantil elegida este año, con motivo del 40 Aniversario de la organización.

Los encargados de abrir la jornada investida de la informalidad propia de un público repleto por familiares orgullosos y vecinos sorprendidos, fueron los miembros del Ensamble de Percusión de la Sinfónica Nacional, quienes se ganaron largos aplausos al hacer girar en el aire sus baquetas con rápidos movimientos, sin perder el ritmo en sus instrumentos.

Después de esa introducción, le llegó el turno a la Sinfónica Regional, que interpretó la Marcha de Toreadores de Bizet, Téndum de Charpentier y Aleluya de Haendel, bajo la dirección de Francisco García, un joven de 14 años, oriundo de Rubio. Estos niños de cachetes enrojecidos vestían camisas blancas que contrastaban con las chaquetas tricolor que lucían los representantes nacionales.

Andrés González, coordinador de los núcleos regionales del Sistema, fue el encargado de dirigir a los miembros de la Sinfónica Nacional, que presentaron la exigente Cuarta Sinfonía de Tchaikovsky.

Para cerrar, integrantes de ambas agrupaciones unieron el sonido de sus instrumentos en la canción Venezuela y en el Mambo N 8, de Pérez Prado, que fue coronado con los aplausos de un público emocionado.

Pocos minutos después de concluído el concierto, el lugar quedó a oscuras por una falla de electricidad en la zona, lo que dificultó la salida de la audiencia y eclipsó la celebración de los niños, quienes corrían alzando sus instrumentos.

Aún así, González se mostró emocionado por el evento y lo calificó como “una muestra del gran talento musical que tienen y desarrollan los niños venezolanos a través del Sistema de Orquestas”.

De acuerdo con González, “lo que se ve en estas agrupaciones es el resultado se muchos años de trabajo de grandes maestros en pequeños núcleos de los lugares más lejanos del país”.

En efecto, 17 integrantes de la Orquesta Sinfónica Nacional Infantil son tachirenses y uno de sus trompetistas, llamado César Enrique Moreno, es precisamente nacido y formado musicalmente entre las montañas de San Pedro del Río y San Juan de Colón.

La gira de estos pequeños músicos por occidente continuará con actividades en los estados Mérida, Trujillo y Zulia, hasta el domingo.