Vía: www.mamanatural.com.mx | AUTOR | HILDA ARJONA

En las clases de iniciación musical se utilizan el canto y el juego como herramientas para explorar con diferentes instrumentos, texturas, ritmos y canciones.

Hoy en día tenemos miles de opciones para que nuestros hijos puedan involucrarse en clases de todo tipo: deporte, arte, tecnología, etc. Pero en realidad ¿sabemos que es lo que nuestros hijos necesitan en base a su desarrollo?. Tuve la oportunidad de platicar con Betty Navarro, quien tiene maestría en estudios de arte y es actualmente socia y maestra de “Meifritz Musiktherapie” sobre los beneficios de la música para el desarrollo de nuestros hijos y esto me compartió:

“Son popularmente conocidos los beneficios de la música para el desarrollo de habilidades de pensamiento como son la lectura, las matemáticas y el aprendizaje de idiomas entre otros, sin embargo; me parece que la importancia de la enseñanza musical en bebés y niños en edad preescolar está en el fortalecimiento de competencias para la vida como son el respeto, la tolerancia, la fraternidad, el fortalecimiento de la autoestima y el poder compartir experiencias con otros niños.

En las clases de iniciación musical se utilizan el canto y el juego como herramientas para explorar con diferentes instrumentos, texturas, ritmos, canciones, enriqueciendo la imaginación y colaborando con la expresión de sentimientos y pensamientos. 
A través de la convivencia con la música se pretende contribuir al ejercicio de la sensación y percepción que a su vez fortalecen habilidades como la memoria, la coordinación, la relación tiempo-espacio, la atención y concentración así como la expresión verbal y corporal.

Considero que el aprendizaje de un instrumento tiene la desventaja de ser practicado individualmente y en la edad preescolar es justo cuando necesitamos fortalecer la capacidad de nuestros hijos para relacionarse con los demás y con el entorno, es la etapa de la vida en la que los niños aprenden a través del juego y utilizan su imaginación en todo momento.

Estoy segura que aprender un instrumento en edad temprana es posible (a través del método Susuki por ejemplo), sin embargo; considero que antes de los 5 años no es lo más adecuado. En primera instancia porque estaríamos privando al niño de esa parte tan importante del juego, experimentar y compartir y además porque la disciplina y concentración que se requiere para aprender a tocar un instrumento es exigente para un pequeño de esa edad. Por último, creo que es importante tomar en cuenta que el niño puede aburrirse al cabo de varios años de practicar el instrumento, en cambio más grande puede incluso elegir el instrumento que más le guste y pedir que sea instruido en el mismo, aumentando las posibilidades de que sea una actividad que disfrute por mucho tiempo”

“Lo que se les hace a los niños,
los niños harán a la sociedad”

Karl Menninger