Soggetto Cavato es un libro que usted no debe dejar de leer, para conocer de la mano de uno de los miembros fundadores el inicio del Sistema venezolano e inspirado en la medalla original “Tocar y Luchar” que le dieron al músico Jesús (Chúo) Alfonzo, como miembro de la Orquesta Nacional Juvenil. El libro se bautizó el sábado 4 de julio en la sala Experimental del Centro Cultural Chacao y se encuentra a la venta en la Librería Kalathos  y a través de Amazon.com
DSC09138La Maestra Isabel Palacios dedicó estas palabras en el bautizo “Muchos libros pasan por mis manos para enterarme de que son las instituciones, de quién es la gente, las biografías y después que uno lee mucho, honestamente, queda muy poco. Cuando esto que leemos no nos conecta con la emoción, no nos conecta con el recuerdo. Soggetto Cavato es un regalo de la memoria que tanta falta nos hace, cuando las cosas llegan a ser muy grandes y universalmente importantes como lo es hoy en día El Sistema.”
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 El Maestro Inocente Carreño recitó unas Décimas que dedicó con motivo de la presentación del libro “Soggetto Cavato”, del Maestro Jesús J. Alfonzo, y se las traemos para deleite de los lectores:

Es para mí un gran honor
El que se me haya escogido
(sin haberlo yo pedido)
Para la presentación
De un libro que en mi opinión
Es de obligada lectura
Lo que al autor le asegura
Una acogida exitosa,
Y como el deber me acosa
Doy comienzo a mi aventura.

Saco, camisa y corbata
Ante ustedes luzco hoy;
Más, mi palabra les doy
Que no meteré la pata
Brindándoles una “lata”,
Sino expresarles más bien
Ya muy cerca de los cien,
A “Chuíto” mi contento
Y el gozo que yo siento
Al estar junto con él.

Con su “Soggetto Cavato”
Se nos presenta “Chuíto”,
Y aunque el título es bonito
Yo me quedé “turulato”;
En verdad fue solo un rato
Porque “Chuo” me calmó
Y el asunto me explicó;
Y al comenzar la lectura
Gocé de la sabrosura
De lo que “Chuo” escribió.

Pero un hecho me extrañó
Fue su deseo primero
El del ser un gran torero,
Por lo que él admiró
A Curro y Cesar Girón.
Mas tarde olvidó ese empeño
Que aplaudieron los Carreño
Porque es de todos sabido
Que jamás haya existido
Un “diestro” margariteño..

Y muchos fueron los años
Los que estuvo en el Sistema;
Supo de angustias y penas
Y no pocos desengaños,
Bajar y subir peldaños
Hasta llegar a la altura
Y saborear la hermosura
De transitar el camino
Que había fijado el destino
Para bien de la cultura.

Y como de este “Chuíto”
Olvidar como imitaba,
Que gran risa nos causaba,
Al “gocho”, a Castellanito,
En su hablar tan igualito?
Pues de no escoger la viola,
Yo apostaría una “Bola”
Que sería un humorista
Que se perdería de vista
Y sin tener que “hacer cola”.

Y en las clases de solfeo
Que en dos años le dicté,
Él, que buen alumno que fué,
En mi recuerdo lo veo
(y crean que no bromeo)
En la síncopa enredado,
Nervioso y todo sudado,
Hasta que a la tal lección
Le encontraba el resultado..

Y yo me había olvidado,
Y por su libro me entero
Que fué el violín primero
Con el que había comenzado,
Y no como había pensado
Que había sido la viola
Yo no sé si hizo cola,
Lo cierto es que ese instrumento
Desde ese mismo momento
Es su reina, ella, la viola.

Y he quedado sorprendido;
(y lo digo con franqueza),
Del libro y su contenido
En detalle ha incluído
Nombres, fechas y sucesos;
Es su libro más que eso:
Es una auténtica historia
Que nos trae a la memoria
Nuestro musical proceso.

Y mientras lo leo y releo
Con mi atril siempre a mi lado,
Hondamente interesado
Por lo que en su libro veo;
Es como un rico trofeo
Al tenerlo entre las manos,
Porque cuando traspasamos
Los cien años menos cinco,
Deseamos dar un brinco
Y volver a ser un “chamo”.

Más de mil gracias le doy
Por haberme permitido
El poder ser incluído
En este libro que hoy,
Por su bien timbrada voz
Y gran lujo de detalles
Pido a la Virgen del Valle
Que a su autor mantenga en forma
Y que la acción sea su norma
Donde quiera que se halle.

Y claro, como olvidar
Que una gira realizó
Y hasta Europa lo llevó,
En donde pudo estrenar
Haciéndola bien sonar,
Para viola una sonata
Que este que hoy luce corbata
Alguna vez escribió,
Y luego que se estrenó
Bailó en una sola pata?

Y un recuerdo para “Cheo”,
Su papá y casi mi hermano,
Un valioso ser humano
Que hizo hermoso hasta lo feo.
Hoy en mi mente lo veo
Con lágrimas en los ojos
Estremecido de gozo
Y embargado de emoción
Dándole la bendición
Como el padre más dichoso.

Y que decir de Judith,
Su mamá y hermana mía?
Como reaccionaría?
Inmensamente feliz
Sintiendo el pecho latir
Resuelto y acelerado
Y yendo de lado y lado
Con su libro entre sus manos
Que lee desde temprano;
Un premio que Dios le ha dado!

Y saliéndome del tema
Un paréntesis yo hago
Que espero no cause enfado
Y de gran pesar nos llena:
Nos dijo adiós un colega:
Del Mónaco, quien me honró
Y su amistad me brindó
Llamándome “Niño Eterno”,
Él, un colega muy fraterno
Que en silencio se marchó.

Para su memoria pido
En silencio unos segundos
Y despedirlo del mundo
Apenados y dolidos.

Aquí estoy junto a mi esposa
Y mi hija Margarita
Para cumplir esta cita
Que de dicha me rebosa,
Y en mi andar que no reposa
Hace a mi viejo esqueleto
De vigor estar repleto
Y decirle a mi sobrino:
“No abandones el camino
Del amor y del respeto”.

Ahora sí me despido
Dándole gracias a Dios
Por hacer oír mi voz
Para decirle a “Chuíto”:
“Pido a nuestro Dios te ampare
Y te libre de quebrantos;
Que te cubra con su manto
Nuestra Señora del Valle;
Que el ahínco no te falle
Y nunca echar en olvido
Que este terruño querido
Por noble es merecedor
Del más acendrado amor
Y por siempre bendecido.

Te deseo mil venturas
Y éxitos a granel,
Que lo dulce de la miel
Que la música procura
Haga tu vida más pura;
Y desde muy hondo aspiro
Que a la hora del retiro,
En vez de decirle adiós,
Sea la música tu Dios
Hasta el último suspiro!

Caracas 4/7/15