El juez rechaza la petición de la exintendente, que percibió alrededor de 28.000 euros tras la rescisión de su contrato en enero de 201


Vía:  www.lasprovincias.es | Por C. VELASCO/A. RALLO

La salida de Helga Schmidt del Palau de les Arts no fue tranquila, ni fácil. Todo lo contrario. Cualquier ciudadano aún retiene en la memoria el despliegue policial a las puertas del coliseo previo a la detención de la entonces intendente, sobre la que pende una causa judicial por los presuntos delitos de prevaricación, malversación y falsedad en su gestión en Les Arts. La Fiscalía pide siete años de prisión para ella.

Tras la operación policial, en la que ella quedó en libertad, la Conselleria de Cultura, entonces dirigida por María José Catalá, cursó la rescisión del contrato de la directora artística. La comisión ejecutiva del patronato del Palau de Les Arts acordó el fin de la relación laboral del contrato de alta dirección de la intendente y fijó una indemnización de 20.800 euros, cifra que la Generalitat hizo pública aquel entonces.

Schmidt mostró su disconformidad y reclamó a Les Arts una mayor compensación, concretamente 216.901 euros. Según la documentación presentada por la exdirectora del coliseo al juzgado, ella percibió 28.858 euros del auditorio tras el fin de la relación contractual, a la que debería sumarse la cantidad reclamada. El montante total suma 245.000 euros. Su petición llegó hasta el juzgado de lo Social número 1 de Valencia, que recientemente celebró el juicio.

El juez estima parcialmente la demanda interpuesta por la exintendente, pero rechaza que Schmidt deba percibir los 216.900 euros que solicitaba. Tan sólo decreta el abono a Schmidt de «la cantidad de 1.695 euros más los intereses legales desde la fecha de la demanda», según la sentencia facilitada por el Tribunal Superior de Justicia. El fallo no es firme, es decir, cabe recurso.

La exdirectora pedía que la indemnización se calculara en base al contrato anterior a los recortes

Schmidt justifica su petición de mayor liquidación en varios conceptos como que el importe fijado debía calcularse teniendo como base la cantidad del contrato original (más elevado puesto que fue fijado con anterioridad de los recortes), un plazo de preaviso de seis meses en lugar de 15 días y la inclusión de diferencias salariales.

La indemnización abonada a la intendencia se realizó sobre la base de un salario mensual de 7.587 euros, es decir, sobre el importe que quedó tras aplicar las políticas de austeridad al sector público para reducir el déficit (por la cual ningún alto cargo podía cobrar más que el presidente de la Generalitat). El contrato original de Schmidt establecía un salario mensual de 15.632 euros, pero con el ajuste se quedó en 7.587 euros, según recoge la resolución judicial.

La exintendente reclamó que se le ajustara la indemnización a la cuantía fijada por contrato a principios de los años 2000. Si el cálculo se hubiera hecho en base al contrato primigenio, la defensa de Schmidt reclamaba 35.461 euros por este concepto, frente a los 17.079 euros fijados por Les Arts. Por indemnización preaviso en seis meses, los abogados de la directora artística solicitaban 93.793 euros, frente a los 3.793 que percibió. Por el concepto «diferencias salariales del último año», Schmidt pedía 96.531 euros, extremo que no se contempló en la liquidación de enero de 2015.

En la sentencia, el juez condena al coliseo a abonar 1.695 euros más intereses a Schmidt

En la sentencia, se recoge que el régimen aplicable a la liquidación estaba «ajustado a derecho». El magistrado recuerda que la reducción salarial del Consell se basó en una norma con un rango legal adecuado y para responder a unas «graves circunstancias sociales y económicas» que motivaron esa reducción de las remuneraciones. Schmidt sostenía que aquello fue más una «concesión» que ella dio «de manera temporal» hasta que se produjera un cambio de las adversas circunstancias. La intendente aportó un documento en el que, en resumen, explicaba que accedía al acuerdo, pero apuntaba que esas nuevas condiciones no se tendrían en cuenta en el supuesto, por ejemplo, de una rescisión.

El juez apunta que esa documentación no fue firmada por la Generalitat.Pero además añade otro argumento de más entidad. Recuerda el magistrado que este tipo de relaciones laborales en el sector público son diferentes al privado. En la administración, esta vinculación laboral está siempre condicionada por el presupuesto y los intereses generales. De tal forma que las indemnizaciones se configuran «como un máximo que no debe ser superado» en vez de un «mínimo que puede ser mejorado».

Sólo en un punto de sus peticiones, el juez da la razón a Schmidt. Se trata del descuento por importe de 1.695 euros, de lo que viene a denominar «saldo pendiente de justificar y que se remonta a 2005. Este descuento (realizado por Les Arts en el importe percibido por Schmidt) no se ajusta a la legalidad». El magistrado condena al auditorio a abonar 1.695 euros a la exintendente.

El auditorio trata de mirar al presente

Les Arts tiene un pasado que se dirime en los tribunales y hace referencia a la anterior gestión, pero siempre acecha. En la presentación de la temporada artística 2017-2018 Davide Livermore fue tajante: «No quiero hablar del pasado».

El intendente trata de mirar al presente y trabajar por el futuro. Lo mismo sucede en el resto de la plantilla. El día a día de los trabajadores de Les Arts se desarrolla al margen de las cuestiones judiciales.

El auditorio diseñado por Santiago Calatrava acabará en breve la temporada. El próximo 15 de junio acogerá el concierto espectáculo ‘Piramo e Tisbe’, de Hasse, y la última ópera de la temporada, ‘Tancredi’, de Rossini, se programará del 23 de junio al 1 de julio. El coliseo también tiene pendiente sacar a las calles la caravana de ‘Les Arts volant’ y a la vuelta de las vacaciones empezará con la pretemporada.