EUROPA PRESS

La que fuera Intendente del Palau de les Arts Reina Sofía de Valencia, Helga Schmidt, defiende este martes su inocencia, en una carta abierta a los medios, en la que asegura que son “totalmente infundadas” todas las acusaciones de las que ha sido objeto en el marco de la investigación judicial iniciada para clarificar el presunto cobro de comisiones por patrocinios y supuestas irregularidades en contrataciones en el coliseo.

Al respecto, advierte de que no conseguirán “destruir mi reputación ni la extraordinaria idea de teatro que he podido cristalizar y consolidar en el Palau de les Arts Reina Sofía”, y considera que no existía “ningún motivo” para destituirla del cargo.

“Habría deseado disfrutar de mi trabajo pero no me lo han concedido: la maldad y la mezquindad de alguien ha prevalecido y han conseguido echarme”, afirma, al tiempo que sostiene que el despido no se hizo “de conformidad con la legislación vigente” sino “atendiendo a un código ético adoptado únicamente para los cargos políticos regionales y los cargos de libre designación”.

El juez imputó a Schmidt, que llegó a ser detenida el pasado 20 de enero mientras se realizaban registros en el coliseo, los delitos de prevaricación, malversación de caudales públicos y falsedad, a raíz de la denuncia presentada por el fiscal en base a un informe de la Intervención General de la Generalitat Valenciana de 2010.

En el escrito, la ex Intendente quiere “puntualizar” su situación “ante las múltiples y distintas versiones que han circulado en relación con los hechos acontecidos el pasado 20 de enero, cuando la policía irrumpió por sorpresa en el Palau de les Arts Reina Sofía y procedió a un registro exhaustivo al que siguió una serie de graves acusaciones contra mi gestión al frente del gran centro artístico valenciano”.

Schmidt justifica en este día el momento de explicarse porque con anterioridad “estaba ocupada intentando aclarar la situación jurídica en la que me encontraba y reorganizando los aspectos prácticos de mi vida después de 15 años de trabajo” en el coliseo valenciano. “También preocupándome por mi salud (un aspecto de mi vida actual que sinceramente hubiese preferido que permaneciese en el ámbito privado)”, añade.

 

En todo caso, asegura que está trabajando “para demostrar a todas las personas vinculadas al Palau de les Arts Reina Sofía, a los valencianos y a todos los que siguen los aconteceres del mundo del arte y de la cultura, que las acusaciones de las que he sido objeto son totalmente infundadas”.

La austriaca asegura estar “obviamente triste y desconcertada” por “la espectacularidad de esta campaña difamatoria” en la que asegura estar inmersa, aunque da las gracias “a los magistrados y a la Policía que participaron en el registro” por su buen comportamiento con ella ya que “entendieron enseguida la situación y a quién tenían ante ellos”.

Colaboración “completa”

Schmidt asegura que colaboró “completa e incondicionalmente con la Justicia española”, que la dejaron libre en ese momento “en espera de un juicio”. “Espero ansiosamente el día en que pueda explicarme y defenderme, algo que no he podido hacer hasta ahora si bien mi abogado me ha confirmado que en la documentación requerida, la policía no ha encontrado nada que no estuviese ya en conocimiento de la Generalitat y de sus órganos de control antes del registro”, puntualiza.

En esta línea, incide en que “no existía ningún motivo para destituirme y mi despido del cargo de Intendente y Directora Artística del Palau de les Arts Reina Sofía no se realizó de conformidad con la legislación vigente, sino atendiendo a un código ético adoptado únicamente para los cargos políticos regionales y los cargos de libre designación”.

Por ello, recalca que está trabajando para demostrar “cuanto antes que desde el principio de mi mandato he puesto (como siempre he hecho en mi larga y honesta carrera) todo mi amor, mi pasión, mi experiencia y también mi rigor y transparencia profesionales al servicio del naciente Palau de les Arts Reina Sofía”. Así, subraya que este “rigor económico” se puede “probar con todos los documentos firmados siempre mancomunadamente con los sucesivos administradores”.

“trabajado día y noche”

“Durante 15 años he trabajado día y noche para conseguir lo mejor para el teatro del que era Intendente, renunciando a tener una vida privada. Hoy en día, el Palau de les Arts Reina Sofía, inaugurado el 8 de octubre de 2005, con conciertos sinfónicos dirigidos por Lorin Maazel y Zubin Mehta quien, además, el 25 de octubre de 2006, abrió con Fidelio la primera temporada, se ha convertido, a pesar de su corta vida, en una de las realidades operísticas más importantes de todo el mundo y esto está a la vista de todos y ha sido reconocido por la más exigente crítica nacional e internacional”.

De hecho, Schmidt define el centro valenciano como una realidad, “una isla feliz, no solo en España, sino en todo el mundo”, por el que han pasado “directores de orquesta del nivel de Zubin Mehta, Lorin Maazel, Riccardo Chailly, Georges Prêtre, Valery Gergiev, Vladimir Jurowski y muchos más, como Placido Domingo pero sobre todo como artista lírico, han dirigido en el Palau de les Arts Reina Sofía y han querido volver”.

Es más, considera que “incluso” este año la temporada es “maravillosa”. “Y es que a pesar de los recortes en los presupuestos de los últimos años, he conseguido mantener una gran calidad y me siento muy orgullosa por ello”. Schmidt se despide agradeciendo “todas las muestras de solidaridad recibidas de artistas, directores de teatro, medios de comunicación nacionales e internacionales y del propio público”.