El músico, bajista de C4Trío, está por hacerse una operación con la cual busca superar el cáncer que lo aqueja.

Por Ana María Hernández Guerra
@amhg_periodista
ESPECIAL PARA VENEZUELA SINFÓNICA

Gustavo Márquez tiene 28 años, “con cara de 18”, dice con picardía. Y no solo esa característica tan propia de la juventud, sino también una inmensa alegría y desbordante optimismo, rezuma el bajista de C4Trío. Él mismo va detallando cómo ha estado superando, y sigue haciéndolo, el cáncer que lo aqueja.

“Estoy super bien, mejorando con el tratamiento y en la fase final. Todo va muy bien. Salí bien del transplante que me hicieron, la primera parte, fue una operación exitosa, y ya me estoy preparando para la segunda. Ahora falta buscar los medicamentos que faltan”, y adelanta que ya requerirá nuevamente de la ayuda de todos los que puedan para traer los que faltan a Venezuela.

Se van a hacer conciertos. El próximo 17 de septiembre, Aquiles (Báez) va hacer una Noche de Guataca en el Trasnocho Cultural. Creo que habrá otro, en Chacao, pero no está confirmado”, explica Gustavo.

Y es que la enfermedad no ha sido tampoco un impedimento para que Gustavo siga activo como músico, aunque no sea con la frecuencia y energía usual con la que un músico despliega su talento.

“Yo sigo activo, lo que pasa es que la salud tiene prioridad. Tampoco hay muchos conciertos, por la situación, pero siento que ahora se está activando poco a poco. Iba a tocar en el evento ‘Mi juguete es canción’ pero como tenía que seguir el tratamiento dije que no. Pero sí, estoy con las grabaciones, porque puedo hacerlo durante los días en los que no tengo quimio. Se puede compaginar la actividad”, agrega.

Con C4Trío, igualmente las actividades se han paralizado, sobre todo porque uno de sus integrantes, Jorge Glem, ahora está radicado en Nueva York. Se había planificado una gira para Europa que no pudo llevarse a cabo, y sobre ello, Márquez comenta que “solamente logramos ir a Panamá, fue muy bonito, un éxito. Fue mucha gente, tanta que se abrieron dos funciones el mismo día. Desde que Jorge está en Estados Unidos, los reencuentros son todos bonitos”.

Detalla que todavía no se ha planteado la posibilidad de hacer un concierto de la agrupación en Venezuela, al menos por estos tiempos, “pero sí seguimos trabajando. Estamos finalizando el nuevo disco en el que tenemos invitados especiales. Esperamos sacarlo para finales de este año o principios del que viene, que salga a la venta. Y con seguridad, en 2018 vendrán más actividades con la agrupación, fuera del país”.

Gustavo dice que este sería el séptimo disco de la agrupación y el segundo con C4Trío. “El primero fue con Desorden Público, luego intervine también en el DVD de los diez años, y ahora en este, que no sé cuál será el nombre”.

Entre los planes de Gustavo Márquez a mediano plazo está, evidentemente, la recuperación del transplante, y realizar un disco como agradecimiento “por toda esta nueva energía que ha pasado, y por ahí, a finales de año, actuar con Gerry Weil en Navijazz. Él también está pasando por una situación de salud, y ya nos veremos en diciembre en ese concierto”.

Aunque este músico se le conoce más como bajista, él se presenta así mismo como graduado de Composición en Uneartes, hace dos años. “Hago arreglos, composiciones, toco otros instrumentos como el piano, el cuatro, la guitarra, estudié contrabajo, pero lo que más me gusta es el bajo eléctrico. También estudié audio y acústica, en 2007”.

Pero así como es un músico activo, también es paciente. Gustavo relata que también la música ha jugado un rol importantísimo en su curación, y da cuenta del eclecticismo en sus escuchas. “Cuando me hacía la quimioterapia siempre escuchaba Metallica, después Juan Luis Guerra, Arcano que me fascina. Mile Davis, ‘Cuadros de una exposición’ de Mussorgsky, dirigido por Von Karajan; Aerosmith, Cheo Feliciano, Gilberto Santa Rosa”, pero sobre todo rock, porque -jura riendo- “toda la vida me ha gustado el rock, pero nunca lo he tocado. Tengo eso pendiente, tocar rock”.

Mientras, Gustavo Márquez espera la segunda operación del transplante “autólogo de celular progenitora hematopoyética”, que es como se denomina, y explica que “es una operación en la médula de los huesos planos. Es una quimio fuerte y baja las defensas. Estaré en un ambiente aislado, y después me vuelven a poner las células madres mías, para que trabajen poco a poco”.

Gustavo Márquez indica que estará aproximandamente un mes hospitalizado. “Será un mes de hospitalización, y claro, el crowfounding fue importante, se manifestaron amigos maravillosos, a muchos les gusta la música, y no solo es la parte económica, sino las oraciones que son importantes, mucho más que la parte de las medicinas. Parte del tratamiento es la actitud, creer en la sanación. Lo he visto, si se sale adelante es por la parte mental: 10 por ciento los medicamentos y 90 por ciento uno, con una buena alimentación y estar abierto a todo lo bueno”.