MANUEL MUÑOZ | valenciaplaza.com

La figura más atractiva de la música sinfónica interpreta el lunes 19 con la Orquesta de Jóvenes Simón Bolívar obras de Beethoven y Wagner

VALENCIA. Sin duda el venezolano Gustavo Dudamel, con 33 años de edad, es la figura que más interés despierta en el mundo de la música sinfónica, en el que empezó a brillar con luz propia en todo el mundo desde que hace 9 años dirigió en los Proms de Londres  y firmó un contrato con la firma Deutsche Grammophon, que sigue siendo su casa discográfica.Dudamel, titular de las orquestas de Los Ángeles y Gotemburgo, vuelve al Palau de la Música de Valencia el lunes 19 de enero con la Orquesta de Jóvenes Simón Bolívar de Venezuela y un atractivo programa integrado por la Sinfonía número 5 de Beethoven y fragmentos de El anillo del nibelungode Wagner.

Dudamel ya ha estado en el Palau en dos ocasiones, la primera el 28 de octubre de 2008 con la Sinfónica de Gotemburgo y el joven y brillantísimo violinista armenio Serguéi Jachatrián, que interpretaron el Concierto para violín de Sibelius y la Sinfonía número 4 de Nielsen. La segunda, el 21 de abril de 2009, con la orquesta que dirigirá el 19, y en el programa La consagración de la primavera de Stravinski, Melodía en el llano de Antonio Estévez, Sensemayá de Silvestre Revueltas, y Santa Cruz de Pacairiguáde Evencio Castellanos.

El interés que despierta Dudamel está más que justificado. Por una parte porque procede del Sistema Nacional de las Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela. Se trata de un sistema de formación musical revolucionario, administrado por una fundación nacional, que fue impulsado por el músico y economista venezolano José Antonio Abreu. Es conocido por rescatar a niños y jóvenes de ambientes marginales para formarlos en la música. Actualmente tiene una red de 160 orquestas juveniles y 60 infantiles. Su buque insignia es la Orquesta Simón Bolívar, y su estrella indiscutible, Gustavo Dudamel, que empezó a estudiar violín a los cuatro años en ese sistema y que muy pronto destacó. Por otra, porque es uno de esos directores de orquesta que rebosan dominio técnico y entusiasmo. Verlo dirigir es un auténtico espectáculo.

Dudamel ya ganó en 2004 el Premio de Dirección Gustav Mahler en Bamberg (Alemania). El año siguiente, el de su debut en los Proms de Londres, también obtuvo el premio Ring del Festival de Beethoven en Bonn y dirigió las orquestas Philharmonia, Filarmónica de Israel y Filarmónica de Los Ángeles. En 2006 vio la luz su primera grabación en Deutsche Grammophon, un disco compacto con las sinfonías Quinta y Séptima de Beethoven.

Desde 2009 es titular de la Filarmónica de Los Ángeles y desde 2008 principal director de la de Gotemburgo, además de haber dirigido y grabado con las primeras orquestas del mundo, entre ellas las míticas Filarmónica de Berlín y Filarmónica de Viena. Con la primera ha hecho, entre otras cosas la Gala de San Silvestre de 2010, con la intervención de la mezzosopranoElina Garança y un programa plagado de obras españolas, así como el Concierto de Europa de 2012, en la Escuela Española de Equitación de Viena.

En cuanto a la Filarmónica de Viena, tiene publicado un disco de vinilo con fines benéficos que presenta un programa dedicado íntegramente a Felix Mendelssohn-Bartholdi. Con la Filarmónica de Viena Dudamel ya ha conseguido la cota máxima, ser invitado a dirigirla, porque se autogestiona y carece de director titular. Sus músicos deciden qué directores ponen al frente cada temporada, en cada gira y en cada entrada de año con el Concierto de Año Nuevo. Dudamel todavía no ha dirigido esta emblemática cita con las televisiones de todo el mundo, pero es probable que no tarde en ser requerido para ello. No será en 2016 porque ya ha sido invitado el maestro letón Maris Janssons, que hará ese concierto por tercera vez.

Cosa distinta es la Filarmónica de Berlín, porque sí tiene director titular, aunque elegido por los músicos. En la actualidad este podio orquestal, probablemente el más deseado del mundo, pertenece al británico Simon Rattle, que asumió la dirección en 2002, al sustituir al italiano Claudio Abbado, que había sucedido en 1989 al austriaco Herbert von Karajan,con una permanencia de 34 años.

Rattle, que cuenta ahora 58 años, ya ha dicho que en 2018 dejará la orquesta. Los músicos tienen tiempo para plantearse la sucesión, pero uno de los nombres que suena con más fuerza es el de Gustavo Dudamel. De momento ya ha hecho unas cuantas grabaciones con esta impresionante orquesta, alguna de ellas extraordinarias, como la que incluye tres poemas sinfónicos de Richard Strauss: Así hablaba Zarathustra, Las travesuras de Till Eulenspiegel y Don Juan.