Conversamos con este joven venezolano, formado en las filas de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, sobre el reconocimiento otorgado por los Global Music Awards y su trabajo musical. Las medallas de oro por la composición Rhapsody of talents son un logro de la constancia y disciplina aprendida en el programa musical, fundado por el maestro José Antonio Abreu


María Teresa Canelones  / Prensa FundaMusical BolÍvar

El músico venezolano Giancarlo Castro D’Addona fue merecedor, a principios del mes de diciembre, de la medalla de oro en los premios Global Music Awards, como Mejor Compositor y Mejor Score Original. Una vez más, la obra Rhapsody for talents le permitió a este artista, formado en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, recibir un  reconocimiento por su trabajo musical. Del premio y de las experiencias profesionales que han marcado su carrera nos habla en esta entrevista.

-¿Cuál es su apreciación al haber recibido este galardón?

-Me siento sumamente contento por haber obtenido este fantástico premio en estas categorías, es muy importante para mi carrera como compositor contar con este aval como carta de presentación. Espero de esta manera seguir abriendo puertas que me permitan continuar desarrollándome en el ámbito musical internacional y seguir mostrando, a través de mi música, el compromiso que tenemos los músicos venezolanos con nuestro país y con el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Infantiles y Juveniles de Venezuela, creado por nuestro querido maestro José Antonio Abreu.

-¿Qué le inspiró a escribir sus obras Rhapsody for Talents y Grand Fanfare, que se ha convertido en una de sus obras más conocidas?

Rhapsody for Talents fue una obra encargada por el presidente del gigante consorcio de instrumentos Buffet Crampon en París, y está inspirada en todos los empleados que allí laboran con empeño y dedicación para hacer de esta fábrica una de las más grandes compañías del mundo, en la manufactura de instrumentos de altísima gama y calidad. En ella también me propuse destacar el desarrollo y evolución de Buffet durante 190 años, y es debido a ello que la obra cuenta con distintos géneros y estilos musicales, algunos de carácter noble y emotivos, otros de carácter más festivos y enérgicos. Por otra parte, la Grand Fanfare fue una obra compuesta hace ya 13, años cuando apenas tenía 23 años, con el objetivo de lograr una simbiosis armónica entre los instrumentos de vientos metal y la percusión. Hoy en día es una obra icónica para agrupaciones como bandas y ensambles de metales, se interpreta en todos los rincones del mundo y, en algunos casos, ha sido una obra obligatoria para competiciones y concursos internacionales.

-Cuéntenos su experiencia como el primer venezolano en dirigir una composición de su propia autoría en el Teatro de la Radio Francia. 

Ha sido una de las más maravillosas experiencias que he tenido en toda mi carrera como músico. Haber dirigido a la Orquesta Sinfónica de París en el Teatro de la Radio de Francia fue y seguirá siendo un episodio sumamente emotivo en mi vida, cuando recibí la invitación por parte de los directivos de Buffet Crampon. Cuando me anunciaron que haría la apertura con mi Rhapsody for Talents del concierto, con motivo de los 190 años de Buffet Crampon, no podía contener la emoción, debido al significado que esto tiene para mi carrera.

-Se destacó entre las filas de los metales de El Sistema, llegando a ser primera trompeta de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela. ¿Cómo fue su salto de ejecutante de la trompeta a compositor de más de 35 obras, entre música para orquesta sinfónica, banda sinfónica, big band jazz, ensambles de metales y música de cámara?

No fue un cambio simple, durante más de 15 años fui primera trompeta y líder de mis compañeros de fila, eso fue una gran responsabilidad musical y personal. Me nutrí de la experiencia y cumplí debidamente con compromisos musicales muy importantes, tanto nacionales como internacionales, que tenía la orquesta al lado de los más grandes directores del mundo. Sin embargo, la necesidad de explorar otras ramas de la música, como la composición, me llevó a tomar la decisión de asumir este reto con convicción y comencé a dedicar el tiempo que esta rama musical demanda para desarrollarla de manera especial y concreta. 

-Cuéntenos su experiencia como responsable de musicalizar la película venezolana Redención y la serie de televisión Maleficio.

-Siempre he sido fanático del cine, por tanto, cualquier oportunidad que se presente para escribir una banda sonora la voy a aprovechar. Mi participación en Maleficio fue muy especial ya que se trataba de la primera serie de transmisión web de Venezuela, allí escribí una serie de temas cortos para resaltar en el plano musical algunas escenas de los seis primeros capítulos que se produjeron, y escribí un tema promocional en el que toqué el piano, la trompeta e inclusive canté algunos textos en relación con la temática de la serie. Fue una experiencia muy divertida e interesante. Para Redención el trabajo fue muy intenso, ya que tenía menos de un mes para hacer la música, debido a que había recibido la producción finalizada y ya contaba con fecha de estreno muy próxima. Por tal motivo, decidí musicalizar la producción completamente con tecnología virtual, para ahorrar tiempo, ya que el proceso de musicalización con esta tecnología es bastante rápido e igualmente proporciona una excelente calidad sonora por la alta fidelidad que tienen los instrumentos musicales. Afortunadamente todo resultó muy favorable para la producción, pues en solo tres semanas ya el largometraje de más de hora y media estaba completamente musicalizado, y se contaba con el tiempo suficiente para entrar al estudio para hacer la mezcla dolby digital y adaptar el audio a formato para cine. Quedé muy satisfecho con el resultado.

-¿Podría contarnos acerca de su participación en la creación de libros de aprendizaje musical para niños, con la editorial BIM, ubicada en Suiza?

-Soy miembro de la Editorial BIM de Suiza desde hace cinco años, ellos editan y publican todas mis obras e igualmente promocionan mi música y mis actividades internacionales. Ellos manejan una sección de publicación de música dedicada a los niños llamada BIM Junior Series, cuya propuesta me presentaron hace tres años y con gusto acepté participar en esta sección, ya que al ser formado en el seno de El Sistema desde muy pequeño está en mis venas el deseo de colaborar, de alguna manera, para la formación de niños y jóvenes en esta hermosa vocación que es la música.

-¿Cómo ha sido su relación profesional con la fábrica española de instrumentos de metal Stomvi?

-Stomvi representa para mí una de las mejores casas de fabricación de instrumentos mundial, también es una familia; se puede decir que casi podría utilizar Stomvi como un tercer apellido. El apoyo que he recibido de ellos durante mi carrera como trompetista fue crucial para mi desarrollo en este instrumento, estamos en constante comunicación. Y aunque ya no estoy dedicado a tocar, igualmente siempre me reiteran su aprecio y ratifican su apoyo en mi desarrollo artístico, de manera que es una relación mutua que perdurará siempre.

-¿Qué significa recoger los frutos de El Sistema representando este proyecto  en el exterior, al ser acreedor de reconocimientos y premios?

-Tiene un significado muy importante para mí, ya que desde muy pequeño comencé a estudiar música en El Sistema y prácticamente toda mi formación tanto humana como artística viene de mi familia y de esta institución, por eso siento un profundo compromiso como persona y como músico de llevar el nombre de El Sistema como insignia hoy y siempre. Como lo mencioné anteriormente, El Sistema está en mis venas, por tanto, cualquier premio o reconocimiento no solo es para mí, es también para mi país, para toda la institución y, sobre todo, para una persona muy especial, como es el maestro José Antonio Abreu, quien tanto creyó en mí y me brindó su apoyo incondicional para alcanzar mis sueños como músico.

-¿Qué mensaje de estímulo le daría a los niños y jóvenes que sueñan con alcanzar logros a través de la música?

-Mi mensaje es que no deben desistir de sus metas. Para alcanzar nuestros sueños debemos trabajar con mucha dedicación, mucho esfuerzo y, sobre todo, creer que podemos hacerlo. Los venezolanos somos gente con mucho talento, mucho profesionalismo y con mucha capacidad. Por complicada que esté la situación, desde cualquier punto de vista, no debemos dejar de trabajar para seguir construyendo, seguir adelante y de esta manera devolverle con nuestros resultados lo que tanto nos ha dado nuestra tierra. Tocar, cantar y luchar son palabras con un significado muy grande y lograron hacer de El Sistema a través de la práctica musical una institución de formación social y humana muy importante para el país y para el mundo.