El joven músico mexicano de jazz Gerry López considera que tanto en Latinoamérica como en Estados Unidos el jazz se ha “amulatado”, un sonido que prefiere por ser la música con la que creció.

Gerry López

Gerry López

Tras terminar su formación en París, este saxofonista y compositor que ya ha vivido en su México natal, Nueva York o la capital francesa dice en entrevista con Efe que se siente mucho más a gusto con el jazz de influencias de sones antillanos, cubanos o mexicanos frente estilos más clásicos europeos.

Entre sus influencias, que le resultan innumerables, destaca clásicos del jazz como John Coltrane, las músicas francesa, mexicana o cubana, y figuras que van de Chucho Valdés y Paquito de Rivera a Kenny Garrett.

Con 25 años y ya ganador de premios como el “Tremplin Saint Germain Des Prés”, el más importante de este género de París, el festival “La Défense jazz festival” de esta ciudad ha considerado su grupo Fro Trio la “verdadera revelación” de esta edición y les ha entregado el premio al mejor grupo y los tres de solista, un hecho inédito.

Ve su aprendizaje de un modo híbrido y sin dejar de lado a los maestros que considera que le han ayudado a perfeccionar la técnica, asegura sin sombra de duda: “he aprendido a tocar realmente en la calle, en los clubes y con los músicos reales”.

Una vez terminados sus estudios en el conservatorio parisino, entra de lleno en la vida profesional y como el mismo asegura, lo hace con el pie derecho: le esperan varios conciertos y giras que confía sean muy interesantes.

Lo cierto es que Gerry López ya coqueteaba con la escena profesional desde hace tiempo con varios proyectos y según muestra se siente en su salsa: “donde realmente crezco y donde realmente exploro es en los conciertos”.

Con dos discos a la espalda, “New generation” y “Fro Trio”, se enfrenta ahora a la creación del tercero cuya gestación está ya en marcha.

Del anterior, “Fro Trio”, realizado con Gael Petrina y Ariel Tessier, destaca la influencia de improvisación libre propia del jazz tradicional estadounidense, que da lugar a fusiones interesantes y divertidas: “nos gusta explorar ciertas estructuras establecidas”.

Compositor de la mayor parte de los temas muestra su forma de trabajar con estos dos compañeros y explica: “yo expongo muchos temas y estructuras y sobre estas rompemos con improvisaciones colectivas que crean momentos únicos, momentos inolvidables”.

De este proyecto más centrado en explorar muchos caminos ha decidido dar un giro de ciento ochenta grados para crear un trabajo mucho más tranquilo y sincero.

A este álbum en gestación lo califica como “mucho más definido”, compuesto por canciones en las que quiere dejar el virtuosismo de lado para dar protagonismo a la esencia de los temas, mostrándolos “de corazón”.

De este álbum tan diferente al anterior, más calmado y con piano, saxofón, contrabajo y batería, asegura “es un disco en el cual no quiero probar más que el hecho de estar agradecido con la vida y con la gente”.

De cara al futuro cree que ya ha encontrado las que son sus ciudades y va a seguir moviéndose entre México, Nueva York y París, dejando su base en la ciudad europea.

“De aquí a 10 años espero haber aprendido muchísimo más sobre la música porque es un camino que no se acaba nunca, espero haber conocido muchísima gente y tener la oportunidad de seguir tocando en todo el mundo; es lo que me gustaría, viajar mucho, tocar mucho, estar en paz conmigo mismo haciendo música y transmitiendo cosas lindas”.

Con la mente en el futuro, desea seguir mostrando lo que siente, sobre todo paz y esperanza: “espero que así siga y que lo que tenga que decir no sea más que eso, pero si se transforma en otra cosa, eso lo veremos, en el camino”.