Vía: Revista Sala de Espera | Escrito por Tibisay Ascención
La Pasión según San Mateo de Juan Sebastián Bach, fue la melodía seleccionada el 4 de Abril de 1993, para el debut del programa de radio Preludio, por ser ese día Domingo de Ramos. Este espacio en las ondas hertzianas, producido y conducido por el periodista Germán Alirio Luna, arriba a sus 20 años de transmisión por 95.5 FM, emisora conocida como Jazz, pero que fue recién bautizada como Play
Programa Cultural "Preludio"

Programa Cultural “Preludio”

 

El también locutor y profesor universitario, relata que son más de 300 los personajes de la música académica que han sido entrevistados en ese espacio, entre las figuras criollas destacan, el músico y director de Orquesta, Gustavo Dudamel, la mezzosoprano y directora coral, Isabel Palacios, y el contrabajista criollo, integrante de la Orquesta Filarmónica de Berlín, Edicson Ruíz; mientras que de los renombrados de talla internacional, está el compositor y guitarrista cubano, Leo Brouwer. En el 2005, Luna recibió un reconocimiento en el Teatro Teresa Carreño, de parte de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, por su labor periodística en la promoción de los talentos nacionales. Desde hace 12 años escribe sobre música académica para diferentes publicaciones, a la par, se ha desempeñado en cargos inherentes a las relaciones públicas de empresas estatales y privadas. Actualmente fue proclamado directiva del Colegio Nacional de Periodistas. Entre sus ocupaciones, Luna dedicó algunos minutos de su tiempo, para contarles a los lectores de Sala de Espera, sus preferencias literarias, musicales y cinematográficas

Tres libros

Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos: Una novela que me encantó leer en mis años del bachillerato. Me llamó mucho la atención la forma en que Gallegos describe el llano y sus célebres personajes: Santos Luzardo, Doña Bárbara, Lorenzo Barquero, Marisela y Balbino Paiba. La lucha entre el bien y el mal se refleja con una maestría singular. Los diálogos, nos dan las claves para entender la novela y nos enriquecen, culturalmente hablando.

Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez: La forma que tiene Gabo de contar sus historias, hacen que la lectura de sus textos sea muy agradable. La narración casi autobiográfica de las escenas familiares, la historia de los Buendía, el manejo de las conversaciones, sumado a su gran poder narrativo y descriptivo, logran que cuando se toma alguno de sus libros se lea con mucho interés hasta el final. Lo mismo sucede con sus interesantes trabajos periodísticos.

El Principito, de Antoine de Saint-Exupéry: Obra llena de historias muy creativas e ingeniosas, elementos que cuando uno es muchacho, ayudan a despertar el interés por la buena lectura. Maneja dos temas importantes en nuestras vidas como son la soledad y la amistad, de una forma sencilla y fácil de leer. No dudo en recomendarlo para que nuestros jóvenes se aproximen a la lectura recreativa y formativa.

Tres discos

Fiesta, de Gustavo Dudamel: Es un extraordinario trabajo discográfico, realizado con una excelente tecnología, además de contar con la interpretación de verdaderas joyas de la música latinoamericana. En el repertorio están los compositores: Silvestre Revueltas, Inocente Carreño, Antonio Estévez, Arturo Márquez, Aldemaro Romero, Alberto Ginastera, Evencio Castellanos y Leonard Bernstein. Grabado por la Orquesta Sinfónica de la Juventud de Venezuela Simón Bolívar bajo el sello de Deutsche Grammophon. Es un disco que como melómano no me cansó de escuchar.

El Diablo Suelto, de John Williams: Sus arreglos interpretados de forma magistral y dedicado al maestro caroreño Alirio Díaz. Recuerdo cuando grabe un programa especial con el maestro Díaz, al estrenarse el CD y en esa oportunidad al escuchar el primer tema Los Caujaritos de Ignacio “Indio” Figueredo, me comentó en el corte: “el discípulo me va pisando los talones”, con esa frase reveló lo buena que era la interpretación y que su pupilo crecía en cada uno de los 26 tracks que tiene este magnífico disco, que califico de colección.

Venezuela, Caribbean Polyphony, de Orfeón Universitario de la UCV: Cuenta con textos en japonés e inglés. Son diecisiete temas grabados con mucha clase y bajo el rigor de la dirección de Daniel Delgado Estévez, quien supo sacar el mejor provecho a las excelentes voces y arreglos que llevaron para ese viaje, además bajo la técnica de sonido de los expertos japoneses. Se grabó hace algunos años con el apoyo de JVC World Sounds Special en una gira que realizaron por algunos países de Europa y Asía.

Tres películas

El Padrecito, de Miguel M. Delgado: Protagonizada por el actor mexicano Mario Moreno “Cantinflas” vi su proyección en el pueblo donde crecí y recuerdo las colas que se formaron para poder entrar a la pequeña sala, el Cinelandia de Táriba, estado Táchira. El gran talento de este comediante y sus magnificas actuaciones lo convierten en una referencia en el arte cinematográfico. Fue estrenada en 1964 y filmada en San Juan de los Lagos, Jalisco.

Simplicio, de Franco Rubartelli: Me gustó mucho la actuación del niño Luis Rafael Salazar de 8 años y la del anciano de 86 años, así como la relación entre ambos. Ellos viven en un viejo y oxidado barco atunero abandonado, y luego de que fallece el señor, el niño queda solo y debe enfrentar a una serie de dificultades. La ternura demostrada por los personajes principales, la excelente fotografía a las orillas del mar y la brillante luz del Caribe hacen de esta película venezolana, una pieza que toda la familia puede disfrutar.

Azul y no tan Rosa, de Miguel Ferrari: Este film en coproducción con España, es una muestra del giro de 180 grados que ha dado el cine venezolano. Las relaciones homosexuales, tema central de la película, fue manejado de forma muy seria y profesional. Las actuaciones son excelentes, destacan las figuras de: Guillermo García, Ignacio Montes, Hilda Abrahamz, entre otros.