Vía: deia.com | Un reportaje de Andrés Portero

El cantante británico edita ‘Symphonica’, el espectáculo con orquesta que pasó con éxito por el BEC hace tres años

NO es el primero, ni será el último cantante de pop o rock que se acompaña de una orquesta. Ya lo hicieron Metallica y, más recientemente, Peter Gabriel y Sting. Ahora, tres años después de aquella gira que pasó por el BEC con éxito y una década después de Patience, su anterior álbum, George Michael, arropado por una orquesta, edita Symphonica (Universal), un “acto de amor” que compila éxitos propios y versiones (The Police, Bowie, Elton John…) grabados en su gira sinfónica.

George Michael

George Michael

Tras vender más de 115 millones de álbumes, tocar su cúspide comercial con Faith y sufrir múltiples problemas y escándalos con las drogas y la bebida, además de la represión que padeció en Estados Unidos tras declarar su homosexualidad, Michael, que se dio a conocer con el dúo Wham! en 1982, decidió salir a la carretera en 2011. Había anunciado que nunca volvería a protagonizar una gira, pero sus fans vascos disfrutaron del paso por BEC de Symphonica: The orchestral tour, gira de 47 conciertos en quince países que se interrumpió tras sufrir una grave neumonía.

Ahora, con cierto retraso, llega Symphonica, el sexto CD de Michael como solista en una carrera de 32 años para un cantante que ha alcanzado ya el medio siglo de vida. La tardanza se debe al “complejo proceso de grabación”, selección y producción de las 17 canciones que incluye el álbum, que funciona como una fotografía incompleta (no dejan de ser solo ochenta minutos) de la gira en vivo.

El “trabajo de amor” que ha supuesto ha merecido la pena para los fans de Michael, que muestra su capacidad vocal junto a la Symphonic Air Orchestra en algunos de los recintos más prestigiosos de Europa, entre ellos el Palais Garnier Opera House. George se convirtió en el primer artista contemporáneo que actuaba en este emblemático lugar. Lo primero que llama la atención, al igual que sucedía en vivo, es el sonido espectacular, ahora refrendado por el trabajo en la producción del maestro Phil Ramone, que falleció poco después, ahora hace un año.

De hecho, Michael le dedica el disco a Ramone, en cuya hoja de servicios destacan colaboraciones con Chicago, Dylan, Rod Stewart, James Taylor, Liza Minelli, Carole King, Ray Charles, Aretha Franklin, Madonna, McCartney… “Ramone ha hecho posible este disco”, reconoce Michael. “No solo es uno de los grandes productores del siglo XX sino también uno de los mejores hombres que he conocido. Siempre le estaré agradecido”, apostilla el cantante, que firma un disco tan elegante como, en ocasiones, algo edulcorado y en el que alterna canciones propias como versiones de estándares y temas de importantes músicos de pop y rock.

jazz y soul A pesar de la escasez de información sobre los lugares en que se grabó cada canción y que su cuidada estética y presentación falla al presentar una foto de la gira con Amy Winehouse en la pantalla, aunque su versión no se ha incluido inexplicablemente en Symphonica, el disco resulta obligado para los fans del cantante y quienes disfrutaron de la gira.

En general, Michael lleva a su terreno las versiones con un formato que añade sofisticación y que también permite expresarse a su sexteto de músicos, como se advierte en las guitarras acústicas de Through y A different corner. Musicalmente, el CD salta del swing arrebatado de My baby just cares for me (Nina Simone, que repite con Feeling good) a los arrebatos soul, incluso gospel, de One more try, o al clásico sonido de los estándares de jazz, perezoso en la versión de Roxanne (The Police) o puro terciopelo en The first time I saw your face, más cercano a la voz de Roberta Flack que a la aridez crepuscular de la versión de Johnny Cash. También destaca su visión de Going to a town, de Rufus Wainwright, y la desnudez de Let her down easy, de Terence Trent D’Arby. En cambio, en Wild is the wind suena excesivamente dulce, sin el desgarro de Bowie y el que exigen versos como “mi amor es salvaje como el viento”.