Han ganado un Grammy y tienen una intensa actividad pedagógica. Además, durante doce años su titular fue Francisco Rettig.

Vía: www.economiaynegocios.cl
Romina de la Sotta Donoso
El Mercurio

El año pasado, la Orquesta Filarmónica de Bogotá cumplió 50 años. Y para celebrarlo, invitó a dos batutas chilenas: Francisco Rettig y Maximiano Valdés. Este último actuaba por primera vez con la orquesta. “Fue un concierto maravilloso”, dice Sandra Meluk, gerenta de la agrupación.

Con Rettig, en tanto, el lazo es aun más estrecho, pues fue director artístico de la orquesta entre 1991 y 2003. “Su relación con los músicos fue muy fuerte y su período, la era dorada de la orquesta”, detalla Meluk.

En 1998, la Filarmónica de Bogotá ganó notoriedad con el Grammy que recibió su CD de música tradicional colombiana. Y hoy la orquesta es un sostén de la vida musical de esa capital, que este año se potenciará aun más porque asume como titular Josep Caballé-Domenech.

Aparte de ofrecer una temporada de conciertos, el conjunto trabaja con seis orquestas juveniles y, además, benefician a 22 mil niños con la experiencia de hacer música sinfónica.”También tocamos en espacios no convencionales, como iglesias y parques, ofreciendo repertorios flexibles, para llegar a nuevas audiencias, algo que también haremos en nuestro debut en Santiago”, agrega Meluk.

La Filarmónica de Bogotá tiene bastante experiencia en estadios. Ya en 1995 actuaron con Plácido Domingo y Luciano Pavarotti en ese formato.

Ahora volverán a presentarse junto al tenor español, pero en Chile. Serán dos funciones: el 11 de enero en CorpArtes y el 14 en el Estadio Nacional.

“La Filarmónica de Bogotá estará tocando todo el concierto”, aclara Meluk. Acompañará las arias que hará Domingo y los dúos que el español ofrecerá con la soprano puertorriqueña Ana María Martínez, en ambas fechas. En CorpArtes, además, acompañará las selecciones de zarzuela y, en el Estadio Nacional, el dúo que Mon Laferte hará con Domingo.