En la exitosa fórmula de mezclar lo clásico y lo popular con irreverencia, el violinista David Garret llega esta semana a Bellas Artes


Vía: www.elsiglodetorreon.com.mx


Dos jóvenes vestidos con trajes de olanes y pelucas alusivas al siglo 19 están sobre el escenario. Toman sus violonchelos y tocan la sinfonía más famosa de Beethoven, la quinta. En el público también hay vestidos largos y grandes peinados. De pronto, luces blancas lo alumbran todo. Los músicos ahora lucen con ropa de cuero negro y la audiencia parece de este siglo. La obra del compositor alemán se funde poco a poco con Whole Lotta Love, tema de la banda británica de rock Led Zeppelin que fue elegida como unas las mejores canciones en la historia del rock, según la revista Rolling Stone.

El video del dúo esloveno croata conformado por Stjepan Hauser y Luka Sulic, llamado 2cellos, se encuentra en YouTube y cuenta con casi 6 millones y medio de vistas, y más de 2 mil comentarios, la mayoría de admiración. Su trabajo acumula millones de vistas en redes sociales desde 2011, su éxito es tal que en Europa son la imagen de comerciales de bebidas. El salto a la fama llegó cuando los músicos de formación clásica subieron a Internet un video de su versión en chelo de Smooth Criminal de Michael Jackson, y consiguieron 19 millones de reproducciones.

Hoy, son teloneros de Elton John y graban discos con diversas sinfónicas, entre ellas la de Israel. La fórmula parece sencilla: mezclar dos mundos aparentemente distintos, el clásico y el popular; y añadirles un toque de irreverencia y frescura.

Otro de los músicos con formación clásica, cuyo repertorio va de Bach a Radiohead es el violinista libanés Ara Malikian, a quien han llamado “el nuevo Paganini” o “el mago del violín”. Nacido en 1968, aprendió a tocar violín en su infancia, encerrado en un refugio antibombas en su natal Beirut.

Al artista, que ha trabajado con bailarines como Joaquín Cortés y ha grabado música de películas como “Hable con ella”, de Pedro Almodóvar, con frecuencia la prensa le adjudica dones revolucionarios, pero él siempre responde que sólo ha hecho las cosas a su manera. Ha tocado en recintos como Carnegie Hall en Nueva York, y ofrece más de 400 conciertos a lo largo del año.

Uno más es el violinista alemán David Garrett quien vuelve a México para presentarse en Bellas Artes. Luego de haber ofrecido previamente al público mexicano conciertos basados en sus versiones de populares temas de rock y pop, el músico ofrecerá un concierto con repertorio clásico, acompañado por el piano de Julien Quentin.

Garret, que actuará los días 7, 8, 10, 11 y 13 de febrero, con precios que van de los 4 mil a mil 500 pesos, ganó en 2008 del récord Guinness como el violinista más rápido del mundo. A menudo se le considera un prodigioso ejecutante, que estudió con músicos de la talla de Itzhak Perlman, Zajar Bron e Ida Haendel, y se asegura que ha impuesto nuevos estándares para la fusión entre el rock y el pop con la música clásica.

En México ha presentado en los últimos años en el Auditorio Nacional selecciones de los álbumes que lo han colocado en los primeros sitios de ventas a nivel mundial, como Encore, Classic Romance, Legacy y Rock Symphonies.

Además protagonizó la película El violín del diablo y ha grabado con Deutsche Grammophon, una de las más prestigiosas del mundo. Sin embargo, la revista Limelight en 2013, a propósito de su disco Rock Symphones, aseguró que el violinista ejerce su arco como un machete y logra “castrar a compositores de talento como Beethoven y Kurt Cobain”. “Lo que lo hace especialmente atroz, ni siquiera es tan refinado, a pesar de la formación de Juilliard”, se lee en la publicación.

No sólo los instrumentistas gozan de las mieles de la fama y de las críticas voraces de la prensa especializada, también el director de orquesta y violinista holandés André Rieu, quien, según su página de Internet ha vendido más de 30 millones de discos y se presenta cada año ante más de 70 mil personas. En el canto, destaca la Sarah Brightman, el grupo Il Divo y Andrea Bocelli, por mencionar algunos.