Agresivo, sencillo e inmediato es el lenguaje musical que trabajó el apasionado Ludwig van Beethoven (1770-1827) en las composiciones que realizó durante el período clásico, en el que también se destacaron Mozart y Haydn.

Beethoven, quien además era un virtuoso en el piano, el más joven de los tres músicos, nació en 1770 en Bonn, Alemania, se basó en los trabajos de los anteriores maestros del estilo, pero les imprimió a sus piezas su carácter original.

Vía: www.elespectador.com |

De esta manera, Giovanni Bietti comenzó su conferencia-concierto Escuchando a Beethoven, en el Festival. Bietti, quien es pianista, musicólogo y compositor, tiene la suficiente idoneidad para dictar charlas acerca de música, tanto que algunos de los asistentes lloraron de la emoción al conocer y escuchar, de manera directa, las obras de un creador como Beethoven.

Los tres músicos conformaron la primera escuela de Viena, ciudad donde confluían comercio y movimiento cultural. Beethoven, por su parte, fue el hijo de la Revolución Francesa por lo que su música simboliza una profunda identificación con su tiempo, en sus composiciones como la Heroica o el concierto Emperador se alcanzan a escuchar trompetas y redobles de tambor.

“A diferencia de sus predecesores, Beethoven fue un músico independiente, no le gustaba trabajar para nadie, así que se consolidó como freelance y se caracterizaba por su originalidad e ingenio, siempre buscando realizar un proceso experimental en su música”, según lo que manifestó Bietti durante su charla musical ofrecida ayer en Cartagena.

Beethoven definitivamente tenía la música en el corazón, puesto que a pesar de los maltratos que tuvo que padecer de su padre, que le dejaron profundas heridas en el alma, mantuvo su espíritu musical vivo, siempre con un sentido de libertad y alivio en sus composiciones. En características como ésta hizo énfasis el musicólogo durante su conversación.

De acuerdo con las palabras de Bietti, Beethoven era lo suficientemente inteligente como para reconocer cuáles eran sus alcances, así que obtuvo el éxito el componer obras como la Quinta sinfonía. La charla se puede redondear con la frase que le escribió el conde Graf Von Waldstein en 1792: “Estimado Beethoven, por favor, reciba el espíritu de Mozart a través de las manos de Haydn”, a quien el músico le dedico la Sonata op