Vía: www.trumpetland.com/

Profesor de la Academia Sibelius, y trompeta solista de la Orquesta Filarmónica de Helsinki y de la Orquesta de Cámara Avanti! (Finlandia)

CARRERA PROFESIONAL

¿Cómo le dio por tocar la trompeta, y cuándo se dio cuenta de que quería dedicarse a ella profesionalmente?
Cuando tenía 8 años, al principio quería estudiar piano, pero ya había demasiados pianistas en la escuela de música local. En verdad fue una suerte que no me haya dedicado al piano, con estos dedos tan cortos que tengo… El que sería mi profesor me recomendó la trompeta, y acepté obligado, sin ni siquiera haber visto u oído una trompeta antes. Un día me dio dos grabaciones de Maurice André para que las escuchara, y sólo dos días más tarde estaba seguro de que esto era lo que yo quería hacer. De esa forma, a los 12 decidí llegar a ser trompetista profesional. No me lo pensé dos veces.

¿Dónde y con quién ha estudiado?
Empecé en la escuela de música de mi ciudad, Tornio, al norte de Finlandia. Cuando tenía 15 años me fui a estudiar al departamento junior de la Academia Sibelius, en Helsinki, con el profesor Pertti Kulku. Entre 1988 y 1992 estudié en Londres (Reino Unido), en la Guildhall School of Music and Drama con los profesores John Miller, Paul Cosh y Stephen Keavy. Después de eso di clases privadas con Michael Sachs en Cleveland, Ohio (Estados Unidos), y con Antoine Curé en París (Francia).

¿Cuál fue su primer trabajo estable y cómo lo consiguió?
Fue como trompeta solista de la Orquesta Sinfónica de San Luis Potosí, en Argentina. Fue justo después de mi recital de fin de estudios en la Guildhall School, en junio de 1992. La Royal Philharmonic Orchestra de Londres había estado de gira por Argentina, y el entonces trompeta principal Ray Simmons sería abordado por el director de la Orquesta de San Luis, quien le pidió que le recomendara dos trompetistas jóvenes de Londres. Ray Simmons era profesor en mi escuela, y me lo ofreció. Tras su bendición, y un par de conversaciones telefónicas con el director argentino (desde una cabina pública londinense), decidí aceptar la oferta. En un par de semanas ya estaba en Latinoamérica, en mi nuevo trabajo. Fue una gran experiencia. Y una gran escuela de la vida también.

¿Qué músicos, maestros, directores o trompetistas, le han aportado más?
Mi profesor John Miller ha sido una gran influencia, y un gran mentor para mí. A través de él recibí lo mejor de la tradición de metales británica, y también aprendí acerca de los enfoques de William Vacchiano y Vincent Cichowicz. John estudió con los dos en Estados Unidos, lo cual era extraordinario para un músico británico en aquella época. Michael Sachs, en Cleveland, fue otra gran influencia. A través de él capté la esencia de Stamp, de Mark Gould y Anthony Plog. Mi forma de tocar es la que es, sin duda gracias también a haber escuchado sin cesar a enormes trompetistas como Maurice André, Timofei Dokshizer, Håkan Hardenberger, Maurice Murphy y John Wallace. En la orquesta, he aprendido de muchos grandes directores. Entre los más influyentes, para mí, están Maris Jansons, Paavo Berglund y Herbert Blomstedt.

TRABAJO DIARIO

¿Cuál es su rutina de estudio?
Mi rutina consiste en de 20 a 60 minutos de calentamiento, practicando y puliendo mi técnica de trompeta. Comenzando con dinámicas muy suaves en el registro grave, y subiendo lentamente. Empiezo con notas largas suaves —pero manteniendo los labios flexibles—, tras lo cual toco algunas frases ligadas para buscar el sonido y que fluya el aire. Entonces hago ejercicios de flexibilidad, picado, doble picado y triple picado, escalas y arpegios. Para todo esto intento, de la manera más creativa posible, usar los ejercicios de Clarke, Schlossberg, Cichowicz, Stamp y Arban. Los arreglo a mi manera. Después de esto me pongo a trabajar la música, a estudiar las obras que tengo que tocar. Pero a veces no hay tiempo para hacerlo todo, y eso es también algo a lo que hay que acostumbrarse. Es parte de la vida.

Al estar en muchas ocasiones de viaje (cursos, actuaciones y compromisos), ¿cómo lo hace para mantenerse en forma con el instrumento?
A veces puede ser un reto, pero básicamente haciendo lo anterior te construyes una base día a día. En ocasiones, un día de viaje puedes tomarlo como día de descanso. El descanso es importante, hay que tratar de no tener mala conciencia cuando descansamos.

¿Qué importancia le da a los descansos durante una sesión de estudio?
Es muy importante. La clave es hacer buenas pausas dentro de cada sesión de estudio, y entre sesión y sesión. Cuando descansamos es cuando el músculo crece y cuando asimilamos lo estudiado.

¿Cuál es su planteamiento a la hora de montar una nueva obra?
Me propongo empezar lo suficientemente lento como para que mi cerebro tenga la oportunidad de aprender las cosas correctamente (no equivocadamente). Esto significa que a veces es necesario comenzar en un tempo increíblemente lento, y luego ir subiéndolo gradualmente. Es algo que aplico especialmente a la música contemporánea, que a menudo es muy compleja. Otra cosa importante para mí es pensar en el carácter y el sonido que quiero sacar. En otras palabras: me gusta involucrarme en las cuestiones musicales desde el principio.

ENSEÑANZA

¿Cuál es su filosofía con los alumnos?
Para mí es necesario acercarme a cada estudiante como individuo. Quiero animarle a desarrollar sus habilidades musicales y su propia forma de expresar su musicalidad. Todos los músicos y estudiantes tienen sus propias necesidades, y pueden necesitar diferentes ‘medicinas’ para superar sus dificultades técnicas particulares.

¿Considera importante estudiar y compaginar con otros campos como, por ejemplo, el jazz o la trompeta natural?
No es absolutamente necesario, pero es sabio. En estos días, más que nunca, se espera de nosotros la capacidad de adaptación a cualquier estilo o forma de tocar. Si eres freelance, tu vida depende de si eres versátil. Y si trabajas en una orquesta sinfónica, lo más probable es que también se espere de ti saber algo de jazz, música comercial, instrumentos históricos, lo que sea.

A la hora de escoger una boquilla y una trompeta, ¿qué criterios hay que seguir?
¿Qué se siente, y cómo suena? No hay un tamaño o forma que se adapte a todos. Cada uno tenemos diferentes labios, embocaduras y técnicas. Esto es muy personal, es como unos pantalones o unos zapatos. Mi única pauta es no tocar boquillas ni trompetas demasiado grandes. En mi opinión, el mundo de la trompeta ‘perdió los papeles’ un poco con la búsqueda de un sonido grande y oscuro en los últimos veinte años. Y te daré un secreto: Creo que, hasta cierto punto, siempre terminamos sonando parecido, usemos la trompeta que usemos. El sonido que queremos sacar está en nuestras mentes. Así que lo que de verdad merece la pena es hacernos la vida más fácil.

¿Qué consejos le daría a un joven estudiante? ¿Y a un profesor?
Al estudiante: Disfruta de hacer música y, por favor, no tengas miedo de cometer errores. La música es una forma de expresarse, no es algo que esté bien o mal.
Para el profesor: El profesor debe dar a cada estudiante herramientas para que se puedan enseñar ellos mismos. No hay respuestas hechas en la enseñanza. No hay un método o dogma que se pueda aplicar a todos los estudiantes.

ANSIEDAD ESCÉNICA

¿Alguna vez ha tenido una mala experiencia sobre el escenario?
Sí, las he tenido. Pero afortunadamente la experiencia me ha enseñado que a veces estas cosas simplemente ocurren, y que es humano. Si bien por supuesto que son muy irritantes y decepcionantes, sería bastante tonto por nuestra parte pensar que podríamos funcionar como máquinas o robots. Así que todo lo que puedo hacer es preguntarme a mí mismo: ¿Lo hice lo mejor que pude? ¿Me preparé lo mejor que pude? Si es que sí, entonces bien. Si es que no, entonces, oye: es un proceso de aprendizaje. Al final sólo fue una actuación y nadie se ha muerto.

¿Cómo hay que tomarse las críticas?
Intentando aprender de ellas, si se puede. Luego olvidarlas. Es sólo la opinión de una persona. A veces, cuando le preguntas a una segunda persona puede darte una opinión totalmente opuesta.

Dicen que siempre se tiene algo de ansiedad escénica, que lo importante es controlarla. ¿Cómo la controla usted?
Creo que casi siempre hay en alguna medida, pero uno aprende a vivir con ella y a controlarla con la experiencia, tocando mucho. Si haces algo cientos o miles de veces, desde luego que empiezas a sentirte cada vez más cómodo y bajo control.

¿Algún consejo a la hora de preparar una audición?
Cuando se trata de la preparación de repertorio orquestal, hay que aprenderse las obras completas, no sólo los pasajes. Escucha las obras enteras. Escucha versiones diferentes. No serás capaz de hacer esto en sólo unos días, la clave es empezar a prepararse con mucha antelación. Empezar a estudiar el repertorio importante de las audiciones orquestales cuando eres estudiante, y luego seguir estudiándolo durante muchos años en tu trabajo diario, puliéndolo y perfeccionándolo. Cuando echas la solicitud a una audición y te llegan las partituras por correo, por norma general sólo tienes unas semanas para conseguir clavarlo todo a la perfección. Así que debes sentir que todos esos pasajes son viejos amigos, en vez de nuevos conocidos.
Después, en la audición: cuando toques, toca como si fuera para ti. El tribunal quiere escuchar tu personalidad y musicalidad. No seas tímido.

GUSTOS MUSICALES

¿Qué tipo de música suele escuchar?
Clásica, jazz, salsa, tango, bossa nova. Casi de todo. Excepto heavy metal y rap, quizás…

¿Con qué músico o época se identifica más?
Con todos los músicos versátiles de hoy.

¿Quién es su trompetista favorito?
Casi imposible, pero… Maurice André.

¿Cuál es su obra para trompeta preferida?
En este punto, tengo que decir que no pienso que sea bueno clasificar las cosas. La mayoría de las cosas —no todas— en la vida son cuestión de gustos. La calidad es algo con lo que uno puede identificarse y que está muy clara, pero clasificar o hacer listas es una pérdida de tiempo. Así que, mi respuesta a esta pregunta es que yo no tengo una obra preferida. No obstante, hay algunas obras del repertorio principal de trompeta que he tocado mucho y con las cuales me siento muy identificado: Légende de Enescu, la Sonata de Hindemith, la Sonatina de Francaix, los conciertos de Haydn, Hummel, Leopold Mozart, Tomasi y Jolivet. Son claramente obras maestras, pero hay muchísimo repertorio de calidad, tanto antiguo como moderno. Te reto a conocerlo todo lo que puedas.