Fotografía Lisbeth Salas

En un par de semanas, los integrantes del Ensamble Zarabanda viajarán a Brasil para participar en el Festival de Música Barroca de Alcántara http://festivaldealcantara.org. En este festival, que tendrá lugar específicamente en las ciudades de Rosário, Bacabeira, Alcântara y São Luís, también estarán presentes otras agrupaciones suramericanas dedicadas a éste estilo musical tales como Ars Longa de Cuba, Paraguai Barroco del Paraguay, Bumba Opera y el Conjunto de Musica Antiga da UUF, estos dos últimos, de Brasil.

Al culminar sus compromisos en Brasil, los músicos de Zarabanda tomarán un avión que los llevará a Italia, país donde tocarán en dos festivales: El Festival della Valle d’Itria http://festivaldellavalleditria.it/, en Puglia; y la Stagione Musicale di Campo Lo Feno, en La Toscana.  http://www.campolofeno.it

Antes de emprender esta interesante agenda internacional, el Ensamble Zarabanda ofrecerá un recital este sábado 4 de Julio a las 11 am, en la Sala Fedora Alemán del Centro de Acción Social por la Música, ubicado en Quebrada Honda. La entrada es gratuita.

En este concierto, Zarabanda mostrará parte del repertorio que ha abordado recientemente y que despierta gran curiosidad en los países a los cuales viajará ésta agrupación: la música que durante el período barroco se tocaba en la Provincia de Venezuela. Pero no se trata esta vez de música escrita de ambiente académico, sino más bien la de raigambre popular. Se trata de las danzas y aires sembrados en el país por los colonizadores europeos en los Siglos XVI, XVII y XVIII, que devinieron en joropos, puntos, maricelas y otras formas de la música tradicional, conservándose en sus dominios hasta nuestros días. Zarabanda traslada esta música al ámbito instrumental de la llamada “música seria”: el oboe, el clavecín y el violoncello, combinados con el cuatro y las maracas.

Zarabanda se propone mostrar esta música en su formas más puras: sin intervenciones ni fusiones,  si no más bien dejándola en su belleza natural, conservando su estética originaria.

El Ensamble Zarabanda está conformado por tres músicos pertenecientes al Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. Otro vínculo los une de manera especial: el hecho de ser padre, madre e hijo.

Desde su creación en el año 2010, Zarabanda ha ido profundizando en la interpretación históricamente informada de la música barroca. Así, ha venido acumulando en el repertorio de sus recitales y conciertos, las obras de los más grandes representantes de éste período: J.S. Bach, Handel, Teleman Vivaldi, Scarlatti, Couperin y tantos otros.

No puede sin embargo hablarse de música estrictamente europea, porque ya para ese momento histórico, no sólo la música, sino todo el arte estaba curtido de elementos heredados de culturas desarrolladas en otras tierras, como la africana y la árabe, e incluso las del Nuevo Mundo.

Zarabanda busca recrear también la música que vino de Europa a Venezuela por esos tiempos coloniales y que devino en patrones o fórmulas que están presentes en muchas de las manifestaciones de la tradición musical venezolana. El joropo, por ejemplo, es esencialmente barroco. Su conexión con el fandango es más que evidente y ha sido abundantemente estudiada por los musicólogos.

Se trata en definitiva de estudiar e interpretar un repertorio creado y tocado en repúblicas, reinos, principados y ducados de la Europa de los siglos XVII y XVIII, incluyendo sus provincias de ultramar. Por esos años, en una de éstas provincias, más tarde Capitanía General de Venezuela, los ejércitos y misioneros españoles ya habían aplacado la resistencia indígena y aun los criollos no se habían sublevado contra la corona española. En los navíos que llegaban de Europa venían vihuelas, laúdes, arpas y clavecines, entre tantos otros instrumentos, que fueron adoptados y adaptados en tierras tropicales, al igual que la música que se tocaba con ellos.

Sones y aires europeos se fundieron con el ritmo ondulante del mar Caribe y así se convirtieron en polos y malagueñas, emblemas musicales del oriente venezolano, tierra donde se funda la primera población de europeos en el territorio de nuestro país: Nueva Cádiz de Cubagua. Los fandangos corrieron a la velocidad del galope a caballo por montañas, valles y llanuras y contribuyeron a engendrar los géneros y formas del joropo llanero, como la quirpa, y del joropo central, como la maricela y la santa rosa. El brillo y sonoridad del clavecín aún se escucha entre los dedos de arpistas venezolanos, adquiriendo acentuaciones, articulaciones y giros melódicos propios de los golpes musicales de las montañas centrales. Como estos, cientos de ejemplos más de cómo el arte es quizás el legado más preciado del encuentro de culturas.

Integrantes:

Andrés Eloy Medina
Oboe Principal de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar desde el año 1981 hasta la fecha. Director de la Academia Latinoamericana de Oboe perteneciente al Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. Solista e Instructor en todos los países de América Latina, Estados Unidos, Inglaterra y Francia. Egresado del Instituto Universitario de Estudios Musicales  (ahora UNEARTE) con Maestría en Música en la Universidad Simón Bolívar.

Adela Barreto
Clavecinista de la Orquesta Barroca Juvenil Simón Bolívar y de la Academia Latinoamericana de Música Antigua (Cátedra de Canto e Interpretación Barroca), pertenecientes al Sistema Nacional de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. Abogado Cum Laude de la Universidad Católica Andrés Bello con Especialización en Franklin Pierce Law Center (New Hampshire, Estados Unidos) y  Maestría en la Universidad de Cambridge en Inglaterra.

Eloy Daniel Medina Barreto
Integrante la Orquesta Nacional Infantil de Venezuela y de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Conservatorio Simón Bolívar. Estudiante de la Academia Venezolana de Violoncello. Solista con diferentes orquestas. Ganador del Primer lugar en el concurso de Jóvenes Cellistas 2012. Invitado en Festivales Internacionales en Salzburgo, Tokio, Hiroshima y Seul. Cursa segundo año de bachillerato en el Colegio Humboldt en Caracas.