El venezolano Miguel Ángel  Cegarra  tuvo la grata oportunidad de conversar con el presidente de Francia François Hollande, quien lo felicito por su participación en el exitoso filme Le Cour de Babel, donde Cegarra aparece como parte de la historia, toca el violoncelo y hace parte de la música de la película. El encuentro se produjo en el Palais de L’Élysée.

Miguel Ángel Cegarra y presidente de Francia

Miguel Ángel Cegarra y presidente de FranciaMiguel Ángel Cegarra y presidente de Francia

Miguel Ángel le explicó al máximo mandatario francés cómo se formó en Venezuela, cómo funciona el Sistema Nacional de Orquestas y los 600.000 mil niños que hay en la actualidad, gracias al encomiable trabajo del Maestro Jose Antonio  Abreu. Al final de la amena conversación, el presidente Hollande le expresó al venezolano  entre risas: “tú has vendido a mi casa a conocerme espero tener la oportunidad de ir a escucharte a la Salle Pleyel y decir que a este joven yo lo conozco”.

Le Cour de Babeles una película producida y dirigida por la cineasta Julie Bertuccelli, quien quiso retratar los casos de un grupo de jóvenes inmigrantes y su proceso de adaptación a la sociedad francesa. En el caso del venezolano, Cegarra manifiesta su alegría por cómo la música lo ha ayudado a encontrar un camino. El filme se encuentra en las principales salas de cine de Francia y también ya fue estrenada en Los Ángeles y Nueva York.

Además de Miguel Ángel Cegarra, son presentadas las historias de otros niños y jóvenes entre 11 y 15 años, provenientes de países como Irlanda, Serbia, Túnez, China y Senegal entre otros, quienes convivieron durante un año en el mismo salón para aprender a hablar francés.

Miguel Angel Cegarra en El Palais L'Élysée

Miguel Angel Cegarra en El Palais L’Élysée

Miguel Ángel Cegarra es otro prodigio formado en el Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, donde estuvo bajo la tutela de los maestros William Molina y Valmore Nieves.

Actualmente continúa con su formación académica bajo la tutela de Philippe Muller, director de la cátedra de violonchelo del Conservatorio Superior de París y quien cuenta con más de 50 años de carrera artística, habiendo sido alumno nada menos que de Mstislav Rostropovic.