A los 16 años, este joven nacido en Calabozo, estado Guárico, decidió trasladarse a la capital venezolana para convertirse en un artista profesional. El viernes, 10 de octubre de 2014, el concertino de la Sinfónica Juvenil de Caracas y estudiante del Conservatorio de Música Simón Bolívar, ejecutará el Concierto para Violín y Orquesta en Re Menor Op. 61 del histórico compositor, considerada la obra cumbre del repertorio violinista

Prensa FundaMusical Bolívar

Franklin Bolívar

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Cuando Franklin Bolívar audicionó para ingresar a la Sinfónica Juvenil de Caracas, el jurado conformado por maestros como Eddy Marcano, Efraín Lara y Camilo Acosta, quedaron asombrados. El joven de 16 años procedente de Calabazo, estado Guárico, no había tenido profesor fijo de violín y había tenido la confianza de presentarse a una evaluación del más alto nivel académico. “¿Cómo es posible que hayas preparado todo esto?”, le preguntaron. Y él respondió: “Estudiando”.

Hoy, cuando este músico guariqueño tiene 24 años, lidera la Sinfónica Juvenil de Caracas como uno de sus tres concertinos o principal de la fila de los primeros violines y este viernes, 10 de octubre de 2014, a las 5:00 pm, en el Centro Nacional de Acción Social por la Música (ubicado en Quebrada Honda), se enfrentará a lo que él ha catalogado como “el gran reto de mi carrera musical”. El joven interpretará el Concierto para Violín y Orquesta en Re Menor Op. 61 de Ludwig van Beethoven, considerada la obra cumbre del repertorio violinista.

“Cuando la toqué por primera vez, hace tres años, junto a la Sinfónica Juvenil e Infantil de Barinas, me sentí descontento porque consideré que no la había interpretado bien; que no había podido transmitir lo que el compositor quería. En ese momento, mi profesor Camilo Acosta me dijo: ‘Bienvenido al mundo beethoviano; Beethoven es otro idioma’. Y en esta ocasión, aún cuando todavía creo que siempre será difícil llegar a la expresión absoluta de lo que él quería expresar, lo que sí te puedo decir es que la música de Beethoven va más allá; es el espíritu en todo su esplendor”, explica el joven artista con una sonriente gestualidad, al reconocer lo que la preparación de esta pieza le ha permitido sentir. “En la música de Beethoven se plasma la esencia del alma”, añade con seguridad.

“Desde hace cinco años estoy trabajando la interpretación musical con el maestro José Antonio Abreu y recibo clases con el profesor Camilo Acosta. Desde que llegué a Caracas, el trabajo ha sido arduo”. Bolívar cumple con sus largos ensayos en la orquesta, que cada semana aborda obras que son nuevas para él; además de las exigentes actividades académicas del Conservatorio de Música Simón Bolívar. “No importa por lo que estés pasando, dedícate al violín que él no te va a defraudar”, recuerda el guariqueño sobre la palabras de su profesor Acosta. Tal compromiso no ha sido en vano; esta promesa del violín ha tocado en numerosas regiones del interior del país y su gran debut como solista, en Caracas, lo hizo bajo la batuta del aclamado director venezolano Gustavo Dudamel, en el año 2010.

Este viernes, el violinista estará acompañado por su orquesta matriz, la Sinfónica Juvenil de Caracas, y contará con la dirección del venezolano Dietrich Paredes. La agrupación también interpretará una de las obras más influyentes del siglo XX: La Consagración de la Primavera de Igor Stravinsky. La cita está pautada, a las 5:00 pm, en la Sala Simón Bolívar del Centro Nacional de Acción Social por la Música, ubicado en Quebrada Honda. La entrada es gratuita.

Franklin Bolívar ha desarrollado su carrera musical dentro del Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela, institución tutelada por la Fundación Musical Simón Bolívar, adscrita al Ministerio del Poder Popular del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela.