Vía: Pasión por la Música de Cine

John Williams es sin duda el gran compositor de la música espectacular. Sus grandiosas fanfarrias y marchas ya han quedado asociadas a las más importantes películas fantásticas y de aventuras de la historia del cine, eclipsando a veces algunas bellísimas partituras de música más intimista para películas más sencillas como las que quiero comentar en los próximos post.

El turista accidental

El turista accidental

El Turista Accidental es una excelente películas dirigida por Lawrence Kasdan en el año 1988. La historia se basa en la novela homónima de Anne Tyler, un drama intimista de sentimientos profundos, que Kasdan adapta con gran maestría. Para esta ocasión el director volvió a contar con las estrellas protagonistas de su debut en la dirección “Fuego en el Cuerpo”, William Hurt y Kathleen Turner. Salvando las distancias entre ambas historias, la química entre ambos actores vuelve a funcionar. aunque la gran revelación fue la tercera interprete de la historia, una Geena Davis que brilla con luz propia y que supuso toda una revelación (con nominación al Oscar incluida).

Macon (William Hurt) es un aburrido escritor de guías de viaje para hombres de negocios que afronta una grave crisis en su matrimonio con Sarah (Kathleen Turner), que no es capaz de superar la muerte de su hijo en un accidente. Cuando ella decide separarse, aparece en la vida de Macon una extravagante joven, Muriel (Geena Davies) adiestradora de perros y madre soltera de un niño con multiples problemas. Muriel es totalmente opuesta a todo lo que rodea a Macon, pero cambiará por completo su vida. Ella que a pesar de sus problemas no ha renunciado a su felicidad, le ayudará a seguir adelante, y aunque la tristeza no desaparecerá, al menos volverá a la vida.

La película estuvo nominada a cuatro Oscar, incluyendo a la mejor película y mejor banda sonora, y aunque no consiguió ninguno, recibió muy buenas críticas y tuvo un notable éxito de público. Una de esas películas que consigue conectar con el espectador y que deja una agradable sensación.

Perfectamente integrada en la película, John Williams crea una partitura de marcado tono romántico que consigue transmitir toda la carga de sensibilidad que tiene esta historia, describiendo con su música la gran complejidad emocional de los personajes.

El tema principal con unas sencillas notas al piano es exquisitamente elegante y de gran belleza, digno de encontrarse entre sus mejores trabajos. Una música que te transporta a un universo de emociones al igual que lo hace esta magnífica película.