La escena cambió en el siglo XIX en Alemania con una investigación intensa sobre cuestiones científicas que afectaban al espacio teatral.

Vía: www.lanzadigital.com | Por Diego Peris Sánchez

Técnicas que quieren resolver los problemas de la línea visual, los asientos y el diseño del teatro en general. Las reformas llevan a una modificación del proscenio, diseñado como un elemento para mejorar las condiciones visuales y acústicas. Ludwig Catel sigue los principios de Vitrubio en su diseño de los teatros y trata de resolver los problemas del mismo revistiendo los paramentos con materiales absorbentes. Otro arquitecto, Carl Ferdinand Laughans escribe un tratado sobre los Teatros y su acústica a los 28 años de edad y empieza a distinguir ente la acústica de los espacios para la música y para la palabra. En esos momentos está preocupado por la iluminación y el humo de las lámparas que es incómodo para el público y por ello inventó la lámpara cilíndrica protegida por cristales.

Schinkel y el teatro de Berlín.

Karl Friedrich Schinkel fue designado profesor en la Academia de Arte de Berlín en 1820 realizó planes urbanísticos para Berlín y proyectó numerosos edificios públicos. Es uno de los principales propulsores de la reforma de los auditorios. Su concepto básico está dirigido por la primacía de la función, por lo que rechaza el teatro barroco planteando una ruptura con el esquema aceptado hasta ese momento. Con ello preparará las reformas que posteriormente propondrán Richard Wagner, Carl Brandt y Otto Brücwald en Bayreuth. Schinkel realiza reformas importantes en el Schauspielhaus de Berlín (1818-1821) con un pro-proscenio que anticipa el doble proscenio del Teatro Monumental de Munich y el Glass Palace Theater aunque el auditorio es un semicírculo. La sala de conciertos de Berlín (Konzerthaus Berlin), llamada antes Teatro de Berlín está situada en la plaza Gendarmenmarkt en el centro de Berlín. El teatro se inauguró el 26 de mayo de 1821 en presencia del rey Federico Guillermo III con la obra de Goethe Infigenia y Tauris. La sala principal tiene capacidad para  1.200 personas, junto con una sala para conciertos y bailes. En este teatro se estrenó en Berlín la novena sinfonía de Beethoven. En la segunda guerra mundial el edificio quedó muy dañado y se reconstruyó en 1979-1984 para celebrar los 750 años de Berlín manteniendo el exterior pero cambiando el interior de la sala.

La solución racional del teatro auditorio.

En 1860 Clement Contant y Joseph de Filippi publicaron la Comparación de los principales teatros europeos modernos y la maquinaria teatral. Contant era arquitecto y director técnico de la Ópera de París y Filippi un amateur ilustrado propietario de diferentes teatros. Uno de los tratados más interesantes que documenta más de treinta edificios del momento. Una unión entre los conocimientos técnicos y la práctica de numerosos edificios repartidos por diferentes poblaciones y que representan una excelente práctica de las ideas de Contant.

Gottfried Semper estudió arquitectura en Paris y viajó en diferentes ocasiones por Italia y Grecia, profesor de arquitectura en Dresden, en 1834, diseñó el Hoftheater (opera) en esa ciudad. Es más conocido, sin embargo, por tres proyectos que  nunca se llegaron a realizar, para satisfacer los deseos de Richard Wagner para un festival organizado por el propio Wagner que quería presentar allí sus producciones. El proyecto estaba apoyado por Ludwig II, rey de Bavaria, y se conoce como el Teatro Monumental de Munich. El edificio ocupaba un lugar especial mirando al rio Isar y conectado por un puente con edificios monumentales de la otra orilla. Diseñó también el Glas Palast Theater que se plantea como construcción temporal y que se inspira, en sus materiales, en el Palacio de Cristal de Paxton.
Semper y Wagner se han asociado en Dresde, Zurich y Paris y se exilian en 1849. Proyectos que se complican con las situaciones políticas del país y los problemas de Wagner, pero que son referentes importantes para entender el desarrollo del  diseño del teatro en el siglo XIX. Los proyectos de Semper, Schinkel, Gilly y Catel están tratando de resolver el problema del diseño del proscenio. Con el final de estos proyectos, Semper desaparece del diseño del teatro alemán del siglo XIX. Más tarde, con su hijo Mamfred diseñó la Opera de Dresde (destruida por los bombardeos en la II Guerra Mundial) y los dos colaboraron con el barón von Hasenauer para el diseño del Burgtheater de Viena. En 1851 había publicado Los cuatro elementos de la arquitectura y después su libro Der Stil (El estilo de las artes técnicas y tectónicas) uno de los libros más influyentes de su carrera como arquitecto y recuperado en la actualidad desde nuevas perspectivas.

El triunfo del auditorio racional.

El grupo de Richard Wagner, compositor, regidor y dramaturgo, Otto Brückwald, arquitecto y Carl Brandt resolvió los problemas de diseño del auditorio y escenario del Bayreuth Festival, el teatro de vanguardia del siglo XIX e incluso del siglo XX hasta la II Guerra Mundial. La localidad de Bayreuth ocupa una posición única en la historia del teatro pues es la sede del Margräfliches Opernhaus diseñado por Giuseppe Galli-Bibienas, primer y último ejemplo del barroco ítalo-germánico, y el Wagnerian Festspielhaus que rompe finalmente dos siglos y medio del diseño del teatro barroco. El teatro es una reafirmación del auditorio griego clásico en su geometría y zonas de asientos aplicado a una nueva construcción, resolviendo racionalmente los problemas de visión y acústica. Cada asiento debe tener una visión completa del escenario en su totalidad, La orquesta debe ser oída, pero no es necesario que se vea su presencia por lo que se oculta en una zona que baja desde las primeras filas de asientos, solución que Wagner había probado en el teatro de Riga. Para el diseño del edificio se confía finalmente en el joven arquitecto Otto Bruckwald.

La solución para los muros laterales se plantea por Brandt con un triple proscenio en línea con los puntos de contacto tangencial con la orquesta. Desde allí en el muro posterior colocaba cinco alas, desplazadas aproximadamente 30º. Con este proyecto había nacido el diseño del teatro del siglo XX. La tiranía del diseño barroco se había roto y el teatro inicia un camino diferente. La solución de Bayreuth abre una línea de experimentos diferentes con resultados muy desiguales. El fracaso del diseño de Max Reinhardt con el teatro total de Berlín, y el experimento del teatro de cámara y ópera en Viena, el experimento a pequeña escala de Copeau en París (Teatro de Vieux Colombier) siguen marcando caminos abiertos con algunos aciertos y numerosos fracasos.

Caminos que van avanzando en una definición de un espacio que se hace cada vez más complejo para acoger representaciones muy diversas desde el teatro a la música. La palabra requiere espacios que son diferentes de los que demanda la música y por ello los espacios escénicos incorporan elementos técnicos que cambian el espacio en función de las necesidades. Pero sobre todo, espacios que demuestran la importancia social de la representación, los valores que adquieren estas celebraciones como grandes actividades sociales que requieren un ámbito simbólico, de calidad que es la representación del poder no sólo de las élites, sino de la comunidad que celebra festivamente los acontecimientos singulares.