Le Orfeo “Favola in Música”.Camerata de Caracas.Complejo Cultural Teresa Carreño. Sala José Félix Ribas. 28,29 y 30 de abril 2017. Camerata de Caracas. Dirección General: Isabel Palacios. 


Por: Joaquín López Mujica (*) Especial para Venezuela Sinfónica

Tenores: Luis Cabrera, Jerónimo Ramos, en el papel de Orfeo. Natalia Díaz como La Música, Claudia García es Eurídice, Yenny Quintero la Messagiera, Greilys Bracho interpreta a Proserpina y Martín Camacho encarnö a Plutón. Luis Jaspe, Luis Magallanes, Raimer Gil y Rafael Mogollón cantan como los pastores; Oriana Ortiz, la Ninfa, Miguel y García fue la Speranza, Darvis Coronado encarnó a Caronte, Wilfredo Villavicencio a Apolo y Rafael Espinoza, Abraham Camacho y José Rafael Silva cantaron como los espíritus. Seis actores-bailarines en el espectáculo junto a los coros. Camerata Barroca y la Orquesta es la del Collegium Musicum “Fernando Silva-Morvan” de La Camerata de Caracas. El actor Luigi Sciamanna leyó  un texto que escribiera José Ignacio Cabrujas para el estreno del primer montaje en 1989. Auspicio: Embajada de Italia, del Instituto Italiano de Cultura de Caracas y el Instituto de Artes Escénicas y Musicales (IAEM) Patrocinio: CAF- Banco de Desarrollo de América Latina y la Fundación Mercantil. Coproducción de la Camerata de Caracas con el Teatro Teresa Carreño.

I

Isabel Palacios, con su Camerata Renacentista y Barroca nos presentò  su Le Orfeo “Favola in Música”. Se ha propuesto en innumerables ocasiones, explorar las cosmovisiones musicales, casi “olvidadas” por la contemporaneidad tardía. Nos ha propiciado así, una eterna y fascinante mirada al pasado con parámetros bien claros: desde lo musicológico, hermenéutico, estético, retórico y filológico, entre las variadas vertientes que maneja. En su praxis musical, como maestra de música antigua tiene  una fascinante vertiente re-constructiva de lo que denomina el pasado de América y en el caso de Europa, incluye la investigación del renacimiento, barroco al clasicismo, son 39 años de actividad, conciertos y exploraciones repertoriales y una amplia discografía y giras internacionales. Hemos visto sus montajes, somos testigos de imponentes escenografías en movimiento y su prosecución sonora aquí y en escenarios Europeos. Se ha desempeñado como mezzosoprano, se añade la ejecución del clavecín, órgano, virginale, viola di Gamba y algunos membranofonos y cordofonos de la cultura italiana y toscana, así como importantes montajes de gallardas y pavanas, que recuerdo, junto a participaciones en lo que en el ayer –ojalà retorne al presente- fue la tradición decembrina del Oratorio de El Mesías de Haendel, donde tuve el honor de ejecutar en el tutti de los violines, recuerdos de estar cautivado por su ensoñadora voz. Después de décadas, de empeñoso esfuerzo, es sin duda una pionera y participe activo de lo que hoy es el epicentro mundial de la música, al lado de El Sistema de Orquestas y Coros. Hoy, en el país y el mundo, lidera  la creación y difusión de esta música occidental del mundo antiguo. En el preámbulo del Concierto presentò, una brillante y emotiva disertación, rica en claves de interpretación y apreciación de esta obra de Claudio Monteverdi. Para la maestra y mezzosoprano venezolana Isabel Palacios, y como en efecto se constata, es más que pertinente iniciar una valoración de este genio italiano, por la conmemoración de 450 años de su nacimiento –en Cremona-Italia en 1567. La noticia del estreno y su Orfeo tanto por la conmemoración como por las referencias allí expuestas-biográficas, estéticas, historiográficas y filológicas fueron memorables, en la brevedad de una síntesis –que en gran manera nos recordaron sus alocuciones en aquel programa Clásicos Dominicales, que era un “oasis” en el medio de una televisión que en su conjunto había olvidado sus preceptos de formación, educación e información veraz.

Este concierto prometía y garantizaba una  experiencia audioperceptiva e inmersión interpretativa de alto calibre por lo sublime y hermosa, como en efecto fue. Recordamos que  ya esta agrupación, la ejecutó en el 1989, en aquella novísima interpretación, tocada con gallardía y humildad, en aquel entonces. Estuve en la presentación ese montaje de finales de los ochentas. Aunque por metodología debemos ir estableciendo las distancias temporales tanto de arte y estilo concluyo hoy que se trata de dos momentos estéticos diferentes pero valorables “en sí mismos”. Son caminos aproximativos, como la indagación artista lo permite siguiendo a Juan Escotto Erìgena o Dante Alighieri. Efectivamente Isabel Palacios acierta muchas cosas del genio Monteverdi y quizás lo màs importante es que esta luminaria del arte musical es un puente modulante “cohabitato” –en italiano, de lo mejor de dos estilos, considerado por la ponente como “creador de tensiones” pero sobre todo artífice de la síntesis dialéctica entre el renacimiento y el barroco, polifonista, madrigalista, arquitecto del color y las voces. Aunque sabemos que esos “tormentos” los resolviera J.S.Bach con concepción de la asimetría de las voces, sobre todo en las partitas para Violín solo-.

Palacios en su brillante disertación,  hizo referencias y lo constatamos en dicho montaje de este sábado 29 de abril de 2017 a las ineludibles relaciones de la música con la arquitectura y es lógico en tanto que el tratamiento de la luz en la primera mitad del siglo XVI en Venecia, es esto el epicentro que evoca la grandeza  del mundo helenístico, el color de las cosas y las formas reales, de allí la perspectiva, la composición y el hallazgo de la armonía, Bellini, Giorgione y Ticiano excepcionales pintores italianos.

II

En este L´Orfeo “Favola in Música”, además de las acepciones sobre la definición de que lo mítico es “fabula”, “invención” y “fantasía” y acerca de que esta última o las tres se les niega  su valor de verdad por la filosofía occidental y la etimología, menos mal que en el terreno de la estética musical, que es el espacio de la Ciencias del Espìritu, esas definiciones son un falso problema como diríaparadojica y contradictoriamente K.Popper. El arte de la Opera considerada el etno-drama occidental: gloria, mito, acontecimientos fundacionales, ritos ,héroes culturales y pedagogías existenciales da espacio a muchas e infinitas interpretaciones, sobre todo su vivencia no es unidimensional. La noticia sobre el estreno de esta obra de Claudio Monteverdi la ubica históricamente en la fecha de su estreno en 1600. Considerada una obra de transición del renacimiento al barroco. Se basa en el resurgir de una obra de la imaginación oral, llevada y narrada en base al antiguo mito griego de la leyenda del héroe musical, arquetipal y existencial de todos los tiempos y lugares: Orfeo -pastor de Tracia-en su linaje  hijo de Calíope, musa de la poesía y del canto, y de Apolo, el Dios del Arco y la Lira-, quien intenta rescatar a su difunta amada del inframundo, luego de perderla. La escenografía y escena parte de un emblema y heráldica sugerente del tiempo y lugar que considerada su carga y unidad cultural es más que sugerente de la Grecia antigua, de las mitologías, las ideas y creencias religiosas, allí veremos, en puestas sucesivas un correlato histórico-literario-musical.

Un narrador abrió el desarrollo episódico de este Orfeo como héroe existencial –cinco Actos-allí nos expresara los avatares de Orfeo, las claves de un “todo”, un sistema de señalizaciones. Los dos paneles o telas gigantes, representa un retablo simbólico, parte de la Orquesta –que dadas las condiciones físico acústicas-presento variación del montaje original nos proporciono un viaje a través del tiempo, pero en el sentido de las tentativas de los montajes de Mozart en Viena de Sandor Vegt, “no ir al pasado sino advenir al presente” de allí que vimos en todo su esplendor el retorno de Orfeo en nuestro ojos. La inicial geografía extensa, extensa, llana plena de aquella tranquilidad provisoria. El amor, la gallardía, el lanzarse al abismo –como predice la filosofía de Osho- la transcendencia metafísica, la misma que en su concepción de elevada aspiración humana será retomada por R. Wagner –de allí la inemistad con su fraterno amigo Nietzsche-

Si algo importante tiene este montaje es que su desenvolvimiento es inaprensible como objeto hermenéutico, de allí que rescata el poder del mito, que amerita el transito iniciático por el dolor universal, y algo mejor el regocijo por vencerlo y de allí lo que sobrevendrá. La danza ritual de las ninfas recorriò el escenario. Pero previo a ellas nos retrotraen a él, ese  silencio, la incertidumbre contenida, esas danza “en ocre” y la primera proyección multimedia evocadora de los cuadros y paisajes de Giorgione . Es clave el episodio de la invocación del Pastor II canta con voz del esplendor, lisa y llana como la escritura de Jorge Luis Borges en sus “Ruinas Circulares” pues se trata de un dia feliz, episodio pastoral, raíz de lo elaborado por Bach, Haendel y Beethoven cuando se anuncia la felicidad, que nos retrotrae el “Jardin de la Amistad” de Epicuro. ¿Quién canta a la anunciación, al amor? Es precisamente Monteverdi y su polifonía. Un allegro una danza con las estrellas en el cielo, un pagano reintegrado, sin angustia por el presente eterno, un énfasis por la condición humana que es igual a la felicidad plena.Este acontecimiento anterior a las formas de la fuga y el contrapunto se refiere mas a la necesaria captación de la espiritualización de las obras de arte que plantea la teoría estètica de Th, Adorno e importante para abordar ese universo del discurso donde “primero es la palabra y luego la música” y modalidad para alcanzar el “ideal de la forma” en el sentido de Platòn. El soliloquio del Clavecin narra el carácter apodíctico del amor y se escucha el sonido del “Violone” –con cuerdas de tripa-ese instrumento histórico que tuvimos la delicia de escuchar que prosigue con notas lánguidas: Euridice, “El corazón pertenece al amor” dond el “tutti” de la Orquesta sobre todo la flauta piccolo y la cuerda en general. Un simbolismo sencillo soporte de la magnificencia de Himeneo-este Dios de las ceremonias de matrimonio y hierogamias-. Es a partir de la intervención del Pastor III en dueto, en consonancia aùn con la vida cotidiana que se produce una antelación y anticipación de la polifonía entendida como via de la trascendencia, de la exaltación de lo Sagrado, que encarna el héroe espiritual que mas adelante protagonizará la accesis mìstica que se producirá en el último Acto. Esta junto a la mirada del publico, es su espíritu y su omnipresencia entre “tremolos” este su precursor de este recurso expresivo inaugurò la revalorización del sonido respecto del predominio vocal, pero también de la danza, la escenografía y el mito en movimiento, sobre todo el cuerpo y su expresión como diría Spinoza o Bataille asi la condena al cuerpo que hizo Platón en el libro II y X de la República.

III

La nubosidad abarca la escena -luego del intermedio- acertadamente empleada, para preparnos para la aparición de las deidades del Panteòn griego, como aparece en las páginas de la Iliada de Homero. Un narrador que personifica, encarna los argumentos de esta poética, con sus verdades apodícticas e irrefutables, con aproximaciones metafóricas y alegórica que no da espacio a las ambigüedades y opacidades del mundo contemporáneo que desdeña del contenido espiritual. Estamos felices de haber presenciado un montaje sin par. Una recreación los problemas y dilemas fundamentales de las artes. La música pudo dibujar su rol narrativo, logra convertir el discurso sonoro en el eco existencial de un mundo interior, del alma sensible en pos de un lugar en el cosmos, como lo guía Apolo a su aposento. Vimos la magnificencia o la lucha heroica divinizada que encontró la belleza del lenguaje que se olvida de sí, de allí su voto de silenci, su episodio retomado por la simbología Franciscana, pues la muerte de Euridice trasmuta su visión de la existencia cambia y no logra encontrar resignación. En ese andar, entre los lamentos y las penas, esa experiencia del dolor lo conecta a un mundo donde la música es la única habla posible y fuente de verdaderos  descubrimientos filosóficos, existenciales y artísticos del aquí y ahora. Orfeo de Monteverdi representa el hallazgo firme propio del  proceso histórico de mitologización entendiéndose como esfuerzo significativo y estètico por revalorar en la cultura musical lo que el mito griego expresa en cuanto a tal.


JOAQUIN LÓPEZ MUJICA

Nacido en Caracas en 1957. Filósofo, músico, escritor y diplomático.. Graduado en la Universidad Central de Venezuela. Miembro fundador del El Sistema de Orquestas Juveniles e Infantiles de Venezuela. Profesor durante 16 años. Estudios de Sociología y Economía.  Profesor en la UCV de Teoría Estética, Critica Musical e Ideas Estéticas en América Latina y otros seminarios. Estudios de Postgrado en la Universidad Simón Bolívar. Estudios de Especialización en Política Exterior y Diplomacia Cultural en el Instituto de Altos Estudios Diplomáticos ¨Pedro Gual¨. Profesor en el postgrado de la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez en la Especialización en Gerencia Cultural. Fue profesor fundador del IUDEM –Filosofía del arte, historia de la cultura y la música moderna. Miembro fundador de la Orquesta de Instrumentos Latinoamericanos ODILA. Trabajó como Asesor Adjunto a la Dirección del Museo de Arte Contemporáneo de Caracas. Ha sido miembro del Programa de Personalidades Extranjeras de Francia y su trayectoria aparece en la Enciclopedia de la Música en Venezuela. Ha dictado conferencias en Venezuela, Países Bajos, Portugal, Inglaterra  y Noruega. Como escritor  y editor –pionero en ediciones electrónicas en su país- ha publicado numerosos ensayos, escritos y entrevistas sobre arte, cultura y política. En  el 2006  publicó  en Venezuela  La Proclamación de lo Sagrado, 2006  y escribió el prólogo de Crítica a la Evolución de la Pintura Occidental en Ortega y Gasset de Ángela Calzadilla, 2005. Se desempeñó como Director del Programa Cultural (Flor de Venezuela) en la Expo Universal Hannover 2000.  Entre el 2004-2005 fue integrante del equipo de Análisis Estratégico de la Vicepresidencia de la República y en 2005-2009 fue Encargado de Asuntos Culturales y Prensa de la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela en el Reino de los Países Bajos. Como curador de Artes Visuales ha realizado exposiciones en Alemania, Holanda, Reino Unido, Portugal y Venezuela, en esta última en el Museo de Arte Contemporáneo donde ha sido musicalizador, programador y adjunto a la dirección.  En el 2012, fue merecedor de una Mención Honorífica del Premio Nacional de Literatura. Mención Ensayo por su obra intitulada Teoría Crítica de la mentira Mediática.  En la actualidad, como especialista en Política Exterior y Diplomacia Cultural  es invitado permanente a dictar Cátedras, Cursos y Conferencias -en Instituto de Altos Estudios Diplomáticos “Pedro Gual- los cursos de Política y Gestión  Cultural y  Diplomacia Cultural Bolivariana. Desde su regreso en el 2012, de su Misión Diplomática en Europa se desempeña como Asesor de Comunicaciones de Fundamusical Simón Bolívar-El Sistema, simultáneamente con el Centro Latinoamericano de Música-Celam manteniendo columnas en diferentes periódicos del país, dictando conferencia y participando en diversas iniciativas editoriales e intercambio cultural internacional.