Vía: culturainquieta.com/

¿Qué sucede cuando se combina el talento del chico malo del ballet ruso, Sergei Polunin, el brillante gospel del irlandés Hozier y la magia de la dirección fotográfica de David LaChapelle? Al parecer, conseguimos una hermosa, angustiosa y sexy avalancha de danza.

Sergei Polunin, “Take Me to Church” by Hozier, Directed by David LaChapelle


LaChapelle dirigió la nueva interpretación visual del éxito nominado al Grammy, realizada por el ex primer bailarín del British Royal Ballet, Polunin, a partir de una coreografía de Jade Hale-Christofi. El visceral bailarín realiza sautés, tombés y pirouettes a través de un gran espacio vacío. El luminosoespacio, contrasta con la oscura energía de la canción bluesera, haciendo que los impresionantespasos de baile de Polunin parezcan algún tipo de posesión espiritual.