Vicente Ros se marca como objetivos “regenerar y abrir las puertas de la institución”

Vía: ccaa.elpais.com/ IGNACIO ZAFRA

“El clima social del Palau de la Música de Valencia está muy viciado”, ha afirmado este lunes su nuevo director, Vicente Ros, que se ha marcado como metas “regenerar la institución y abrir sus puertas” a la sociedad. El director, un hombre que conoce bien la casa después de ocho años ocupando distintos cargos en ella, ha anunciado que invertirá las prioridades del Palau para que la parte más importante del presupuesto se destine a elevar el nivel de la Orquesta de Valencia y a las producciones propias a la vez que se reduce el gasto en contrataciones externas.

Ros ha afirmado, sin embargo, que las actuaciones de directores y solistas de primer nivel se mantendrán, apostando por la excelencia. “Que nadie se asuste. Se puede hacer aprovechando las giras de intérpretes y directores de la máxima calidad. Solo hay que trabajar y ponerse las pilas”.

En la programación de la temporada 2016-2017, anunciada la semana pasada, que Ros tiene intención de completar, están previstos conciertos de piano de Daniel Barenboim, Grigori Sokolov y Yuja Wang, así como actuaciones de cantantes como el tenor Juan Diego Flórez y la mezzosoprano Cecilia Bartoli.

Entre las novedades que Ros pretende introducir para atraer a nuevo público, especialmente a los jóvenes, al tiempo que mantiene la clientela de melómana, figura abrir la actividad del Palau a otras músicas, entre las que ha mencionado el jazz, el pop, el rock y la música contemporánea. Otro de sus objetivos consiste en “internacionalizar” la Orquesta de Valencia y convertirla en un atractivo para el creciente número de turistas que recibe la ciudad.

La descripción de Ros sobre la situación de la institución musical, la principal de Valencia hasta que se inauguró el Palau de les Arts, no ha sido amable. El nuevo responsable tampoco ha confirmado en su puesto al director de la Orquesta de Valencia, Yaron Traub, cuya continuidad consultará con los músicos de la misma.

Con una plantilla de 190 personas —pero por distintas razones compuesta de manera efectiva por “140 o 150″— de los que 81 músicos —Ros quiere elevar su número a 90— el estado actual del Palau es de desorganización interna, relaciones personales mejorables y falta de consenso para remar en la misma dirección, según su director.

La anterior presidenta del Palau de la Música, Mayrén Beneyto, la exconcejal de Cultura del Ayuntamiento de Valencia que se despidió del cargo con un texto plagado de faltas de ortografía, fue criticada durante su mandato por realizar una gestión poco profesional y salpicada supuestamente de amiguismo. Beneyto es ahora investigada —imputada— por blanqueo junto al resto del grupo del PP del Ayuntamiento de Valencia dentro del caso Taula. El legado de la etapa de Beneyto incluye, según Ros, la ausencia de una delimitación clara de “los derechos y deberes” de los músicos, así como falta de regulación clara de las funciones de los directivos.

“Está casi todo por hacer. Las cosas se hacían de aquella manera”, ha mantenido la nueva presidenta del Palau, la concejal Glòria Tello, en la presentación de Ros. Tello ha destacado que es la primera vez que el director es elegido por un jurado de expertos del que no ha formado parte “ningún político”. Se presentaron 15 candidaturas.

El proyecto de Ros comprende la apertura del Palau al mundo educativo tratando de que ese acercamiento sea “muy pedagógico”. Y sirva para que los alumnos trabajen en clase el contexto de las obras que después conocerán. “Para que cuando vengan sepan qué están escuchando. Por qué se compusieron así. En qué se inspiraron sus creadores…”. También ha anunciado el director que tratará de dar cabida en el Palau a “colectivos más desfavorecidos” como forma de fomentar la “integración social”.

Ros cree que el presupuesto actual, de algo más de 2,4 millones de euros para programación, es suficiente para abarcar las líneas que quiere poner en marcha, algunas de las cuales podrían reforzarse mediante acuerdos con la Generalitat y el Ayuntamiento: “Una producción de lujo, otra propia, una labora educativa, y colaboraciones en música contemporánea, en jazz, cançó y otras”.