Vía: Premio Cortez de Cádiz | El reconocido compositor, músico y director de orquesta venezolano José Antonio Abreu ha obtenido el V Premio Iberoamericano de Música Cortes de Cádiz para la edición de 2013, como fundador de la Fundación del Estado para el Sistema Nacional de las Orquestas infantiles y juveniles de Venezuela, después del fallo del jurado reunido en las dependencias del Centro Cultural Municipal Reina Sofía. Abreu sucede de esta forma al compositor valenciano José María Bru, ganador del premio en la pasada edición con el trabajo Lux et Libertas.

Premio Córtes de Cádiz

Premio Córtes de Cádiz

El jurado destaca en su argumentación “su importante y fecunda labor musical al frente, como creador y fundador, de dicha Fundación, superando el horizonte musical con una proyección social fundamental para la formación de la juventud venezolana”.

José Antonio Abreu

El jurado, bajo la presidencia del teniente de alcaldesa delegado de Cultura, Antonio Castillo Rama, ha estado compuesto por José Luis López Aranda, coordinador del Premio, actuando como secretario Fernando Osuna, de la Fundación Municipal de Cultura de Cádiz, y con el asesoramiento de las siguientes personalidades del mundo de la música: Tomás Garrido Fernández, Emilio Casares Rodicio, Luis Suñen García-Vaquero, Antonio Martín Moreno, así como diversas entidades españolas e iberoamericanas que han expresado su parecer aportando candidaturas.

Jurado Música Premio Cortés de Cádiz

Maestro José Antonio Abreu Anselmo

Fundador de El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela

Músico, compositor, director de orquesta, gerente cultural, servidor público y maestro de varias generaciones de músicos venezolanos.

Nació el 7 de mayo de 1939, en la ciudad de Valera, estado Trujillo (Venezuela), siendo el hijo primogénito de Ailie Anselmi y Mélpomene Abreu, de quienes  aspiró el pensamiento humanista y la pasión y gusto por las artes. Inicia sus estudios de música a la edad de nueve años con la pianista y profesora venezolana Doralisa de Medina, en la ciudad de Barquisimeto, estado Lara, donde transcurre su infancia y adolescencia de estudios y superación constante.

A los doce años de edad y simultáneamente a sus estudios de piano, Abreu estudia violín con el maestro Olaf Ilzins y se inicia en la actividad artística formando parte de la orquesta de la Academia de Música del Estado Lara, siendo también invitado permanente de la Orquesta Filarmónica de Lara. Al mismo tiempo, comienza a cultivar varios géneros musicales: con el maestro Antonio Carrillo aprende y ejecuta la música tradicional y popular venezolana; la música clásica la entrena con Doralisa de Medina, y en la Academia de Música interpretaba obras de Tchaikovsky, Mozart, Beethoven.

En 1957, a la edad de dieciocho años, decide vivir en Caracas y se inscribe en la Escuela Superior de Música “José Ángel Lamas”, convirtiéndose en discípulo de los más importantes músicos venezolanos de esa época, entre ellos Vicente Emilio Sojo, con quien estudia composición; Moisés Moleiro, su profesor de piano, y Evencio Castellanos, quien le da clases de órgano y clavecín. En 1964 obtiene los títulos de Profesor Ejecutante y Maestro Compositor. Más tarde, realiza estudios de Dirección de Orquesta con el maestro Gonzalo Castellanos Yumar y es conductor invitado, así como solista de órgano, de las principales orquestas venezolanas del momento, especialmente de la Orquesta Sinfónica de Venezuela.

Su espíritu emprendedor le lleva a concebir un desafío creativo y gerencial: en 1975 funda la Orquesta Nacional Juvenil de Venezuela “Juan José Landaeta”, matriz de la hoy exitosa y mundialmente reconocida Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela, conducida por el maestro Gustavo Dudamel. Ese mismo año, Abreu asume la tarea y el reto más fulgurante de su vida: echar a andar un proyecto complejo, ingenioso, una red musical y social de rango nacionalista y de proyección mundial: El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela.

Simultáneamente a su trayectoria musical, Abreu se forjó también una importante carrera profesional como planificador y economista, graduado en la Universidad Católica Andrés Bello y Ph.D. en Economía Petrolera, de la Universidad de Pennsylvania, y como Director de Planificación de Cordiplan y Asesor del Consejo Nacional de Economía. Con sobrados méritos y sólidos conocimientos de la realidad cultural y artística del país, entre 1988 y 1994, asumió además los cargos de Ministro de Estado para la Cultura y Presidente del Consejo Nacional de la Cultura (CONAC).

Por su exitoso Programa Cultural y de Acción Social a través de la música, que ha estado dedicado al rescate y formación de niños de escasos recursos económicos, el maestro Abreu ha sido merecedor de innumerables reconocimientos en todo el mundo, entre ellos: Embajador para la Paz y de Buena Voluntad de la Unesco; Premio Polar “Nobel de la Música”; Premio Frederick Stock; Caballero de la Legión de Honor de Francia; Grammy Honorario; Premio TED; Premio Yehudi Menuhim; Premio Príncipe de Asturias de las Artes; Premio “Nobel Alternativo” de la Fundación The Rigth Livelihood de Estocolmo; Premio de Música “Don Juan de Borbón”; Premio Unicef; Premio Erasmus de Holanda; Premio por la Paz para el Arte y la Cultura, de EE UU; Premio Grabriela Mistral y Premio Nacional de Música de Venezuela, otorgado en dos oportunidades. Más recientemente, ha sido reconocido con el Musical America Award como “Educador del Año” 2012.

Abreu ha recibido el Doctorado Honoris Causa de más de 15 universidades venezolanas e internacionales, entre ellos el recientemente otorgado por la Facultad de Educación de la Universidad de Londres. Asimismo, es el único latinoamericano que ha recibido dos distinciones de gran relieve: el Gran Cordón de la Orden del Sol Naciente de Japón, y ser elegido Miembro de la Real Sociedad Filarmónica del Reino Unido. Asimismo, ha sido reconocido por numerosos países, cuyos gobiernos le han condecorado con las más alta órdenes y medallas.

El Programa creado y desarrollado por Abreu no sólo rompió los paradigmas de la enseñanza musical en su país, sino que sigue incluyendo y ayudando a construir y a orientar los destinos de miles de niños y jóvenes venezolanos a través de la música. Durante 38 años consecutivos, El Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela -perteneciente a la Fundación Musical Simón Bolívar, a su vez adscrita a la Presidencia de la República Bolivariana de Venezuela-, ha sido modelo inspirador de numerosas iniciativas en más de 25 países, como plataforma social y humana sobre la cual se están formado ciudadanos integrales para el mundo.