Los cantantes de ópera Celso Albelo y Juan Jesús Rodríguez comparten debut en Nueva York

Vía: www.abc.es/ Por JOSÉ LUIS JIMÉNEZ

En el Met, probablemente el teatro de ópera más importante del mundo se vuelve a hablar español. Nunca dejó de hablarse del todo, dado que Plácido Domingo es una leyenda viva del escenario neoyorquino, pero ahora se hace con el acento renovado de una generación de cantantes que ha aterrizado por méritos propios en el Metropolitan Opera House. El tenor Celso Albelo y el barítono Juan Jesús Rodríguez comparten estos días debut en Nueva York, uno como el Leicester de la «Maria Stuarda» de Donizetti, otro como el Conte di Luna de «Il Trovatore» de Verdi. Ambos inician su particular aventura americana, inscribiendo su nombre en un mármol donde figuran otros ilustres como Kraus, Carreras, el propio Domingo, Juan Pons, Carlos Álvarez o Ainhoa Arteta.

Juan Jesús Rodríguez

Juan Jesús Rodríguez

Albelo se estrenó el pasado 29 de enero compartiendo escenario con una de las divas del Met, la soprano Sondra Radvanovsky. La experiencia, inolvidable. «Estoy muy contento», confiesa a ABC, «más que nervios, sentí la responsabilidad de saber dónde estaba cantando, y lo disfruté porque lo entendí como diversión». Está «muy agradecido» al público local, «cálido, consciente de que un intérprete se sube a un escenario a dar lo mejor de sí, y te lo reconocen».

El aplauso también ha venido del propio staff del Met. Su general manager,Peter Gelb, recibió a Albelo con un «bienvenido a la familia» tras su debut. Domingo le envió una botella de champán a su camerino la noche del estreno para que no olvidara el momento, «de los más bonitos de mi carrera». Por delante todavía le esperan otras cinco funciones de un título que, curiosamente, en Europa sólo había interpretado en plazas menores comoCatania, Trieste y su Tenerife natal, adonde volverá en marzo para otro debut, el del «Werther» de Massenet.

Vengo a conmover

El onubense Juan Jesús Rodríguez pisará esta noche por primera vez las tablas del Met. Y es literal. «Los ensayos son en salas inferiores y todavía no he cantado en la sala, que sé que es gigantesca», pero él lo tiene claro: «Yo vengo a conmover a través de mi canto». Su estreno vino propiciado por la baja de otro habitual del Met, el barítono ruso Dmitri Hvorostovsky, y decidieron que fuera su sustituto.

Sus referencias eran inmejorables, tras haber interpretado el Conte di Luna bajo la dirección de nombres como Zubin Mehta o Marco Armiliato, precisamente la batuta de estas funciones neoyorquinas. El «efecto Met» ha sido inmediato. «Desde que se supo que cantaba aquí me han llamado grandes teatros europeos con ofertas», asegura, «llegas aquí y se te abre el mundo».

A pesar de la distancia, uno y otro no se olvidan de las dificultades que atraviesa la Temporada Lírica de La Coruña. «Es una tremenda injusticia», lamenta Albelo; «es demencial», critica Rodríguez subiendo el tono. Ambos piden «unidad» a los agentes responsables para salvar «una de las mejores temporadas de ópera del mundo». Desde el Met, su llamada de atención resuena, si cabe, con más fuerza.