El compositor y director venezolano, Inocente Carreño nace en Porlamar, Isla de Margarita, el 28 de diciembre de 1919. Estudió íntegramente en Venezuela, en la Cátedra de Composición del Maestro Vicente Emilio Sojo en la Escuela de Música de Caracas. Su facilidad creadora refleja una depurada expresión, con el carácter de raigambre venezolana que ella define.

Inocente Carreño

Combina las diversas familias de instrumentos en una sutil atmósfera de timbres y efectos de gran variedad y belleza. Sus melodías son fluidas y espontáneas, con acompañamientos armónicos que la refuerzan, haciendo resaltar el sentido del texto poético. Sus obras corales se han incorporado al repertorio vocal venezolano, por su perfección y altura artísticas. Autor de una vasta producción en el género de la música de cámara, de corte moderna y poco conocida en comparación con sus obras sinfónicas y corales.

Ha descollado en la dirección coral. Estuvo dedicado a ella, destacando la labor desarrollada en: Escuela Preparatoria de Música de Caracas; Colegio Santa Cecilia; Liceo Nocturno Juan Vicente González; Liceo de Aplicación; Liceo Fermín Toro, cuyo Himno compuso junto con el poeta Héctor Guillermo Villalobos, y en la Coral Seguros Caracas.

Autor del Himno del Ejército; del Liceo Tulio Febres Cordero, del Partido Acción Democrática y de las Universidades: UDO, Simón Rodríguez, Tecnológica de Guayana, Mariscal de Ayacucho, Alejandro de Humboldt y del INCE.

Como Director Sinfónico ha estado al frente de casi todas las orquestas del país. En el exterior ha conducido la Orquesta Sinfónica del SODRE, Montevideo; la Orquesta de Las Palmas de Gran Canaria; la Orquesta del Beethoven Hall, Bonn; la Orquesta Pro-UNESCO, París. También dirigió a la Orquesta Sinfónica Venezuela en Puerto Rico. En 1980 fue director invitado en la gira que esta Orquesta realizara por Latinoamérica, en: Bogotá, Quito, Panamá y Ciudad de México. Galardonado con varios premios de música y honrado con las más altas distinciones que se otorgan en nuestro país, entre ellas la Orden Libertador. Ha desempeñado importantes cargos: Secretario de Actas de la Orquesta Sinfónica Venezuela, de la cual fue ejecutante del Corno; llegando a ser su Presidente Interino en 1958; Secretario General de la Asociación Musical; Presidente del Consejo Consultivo de la Orquesta Filarmónica Nacional; miembro de la Directiva de la Fundación de Estado para la Orquesta Juvenil de Venezuela y miembro del Consejo Consultivo del Teatro Teresa Carreño. En Estados Unidos fue editado su Madrigal “Pregúntale a ese mar”. A su tierra natal le dedicó su Glosa Sinfónica “Margariteña” y la canción: “Te debía una canción, Margarita” y a Caracas, su ciudad de adopción, la Rapsodia Sinfónica, La ciudad de los techos rojos y la canción: “Caracas, mi ciudad”. Se desempeñó como Profesor de Teoría y Solfeo en la Escuela de Música de Caracas.

Fue tenor del Orfeón Lamas; Director de la Escuela de Música de Caracas, 1990. Ministro Consejero en la Delegación Permanente de Venezuela ante la UNESCO en París de 1984 a 1988. Primer Senador Suplente por Nueva Esparta ante el Congreso Nacional, 1984-1989.

Fundador de la Escuela de Música “Prudencio Esáa” junto al Maestro Antonio J. Ochoa, 1970, y fue su Director hasta 1989. Ha escrito un libro en el que narra acontecimientos vividos en su Isla durante sus primeros años. Está por publicarse otro en el que da a conocer anécdotas y recuerdos de su vida musical. El 17 de Noviembre de 1975; le fue conferido el Diploma de Honor en el grado de Máxima Distinción por la Organización de los Estados Americanos y el Consejo Interamericano de Música: CIDEM.

El 1º de Mayo de 2000, la Universidad Simón Bolívar le otorgó el Doctorado Honoris Causa; y el 08 de septiembre de 2004 la Universidad del Zulia lo honró con la misma distinción. Cuatro compositores venezolanos le han dedicado obras: Alfredo del Mónaco, Federico Ruiz, Josefina Benedetti y Francisco Rodrigo. Con casi 90 años de prolífica existencia, continúa su labor de compositor con el mismo afán y entusiasmo de cuando pergeñaba sus primeras canciones, entonadas en la incipiente radiodifusión de la época.