Vía: El tiempo.com.ve | escrito por Patricia Uzcátegui Baptista

La Orquesta Filarmónica del estado Anzoátegui, bajo la dirección de Gerardo Estrada, abrió su ciclo de espectáculos del año con el concierto “Maestros de Europa y América”

Lechería.- El salón Panache del hotel Maremares, en Lechería se convirtió en escenario para que la Orquesta Filarmónica de Anzoátegui iniciará su temporada de conciertos 2013 con “Maestros de Europa y América”.

Gerardo Estrada Martínez

Gerardo Estrada Martínez

40 músicos desbordaron en escena más que talento y la ejecución de sus instrumentos. En cada interpretación de piezas venezolanas una sonrisa espontánea invadía sus rostros.

El público formado por personas de diversas edades aplaudía, y como si no le bastara agradecer con sus aplausos, se levantaba de sus sillas con gran entusiasmo.   Invitados de lujo 

Marca Maceira, coordinadora de la Filarmónica Metropolitana del estado Anzoátegui, aseveró que para inaugurar el nuevo ciclo de presentaciones, decidieron invitar al directo caraqueño Gerardo Estrada y al barítono Octavio Salazar, quienes según ella, le aportaron un “sabor” diferente al concierto.

“Este año estamos enfocados en ofrecerle al colectivo oriental un repertorio nutrido con sabor a nuestro país, pero sin obviar a los grandes exponentes de la música clásica. Nuestra misión es seguir creciendo y llegar a todos los corazones de quienes nos escuchan”.

Para el director caraqueño Gerardo Estrada, la presentación estuvo cargada de “un significado muy profundo, porque aunque no vivo aquí, este lugar está muy cercano a mi corazón, tanto así que elegí este momento para estrenar ‘El limonero del Señor’”.

“Es una pieza que escribí en Bielorrusa en septiembre y narra las vivencias espirituales de nuestro país en todas sus mezclas. La compuse inspirado en el poema homónimo de Andrés Eloy Blanco”.

Y sonó el tan anhelado tema, interpretado por el barítono oriental Octavio Salazar. Los asistentes no ocultaban que aquella voz los estremeció. Algunos hasta con lágrimas expresaron la emoción que sentían.

Piezas de los grandes referentes de la música clásica, como Vivaldi y Mozart, también fueron interpretados por la orquesta.