Hecht llegó a México a los 21 años de edad procedente de Argentina, ha tocado durante 20 años en todo el país sin parar

Vía: amqueretaro.com | Por Juan José Rojas 

Es un laboratorio de improvisación libre, lo que tocamos es música tocada en tiempo real, no son canciones, no es un material preestablecido

“La improvisación (como elemento del jazz) no es más que la consecuencia natural del conocimiento del lenguaje. Tal cual es estar con uno amigos tomando en un bar, la gracia no está en la complejidad de la comunicación, sino en la complicidad que existe entre los amigos”, afirma el baterista, productor y artista visual argentino, Hernán Hecht, quien se presentará hoy con HH Gru-B Project en el Moser Café-Kultura en punto de las 22:45 horas.

“Es un laboratorio de improvisación libre, lo que tocamos es música tocada en tiempo real, no son canciones, no es un material preestablecido, llegamos al concierto sin saber exactamente qué vamos a tocar, pero hay ciertas consignas estéticas como utilizar elementos de la música electrónica, la música contemporánea y el jazz. El lenguaje que usamos es muy cercano al jazz, pero los elementos electrónicos hacen que sea ritmos como más modernos”, explica Hecht.

Señala que para él es muy interesante la sinergia que se genera con los músicos que componen el proyecto, Aarón Cruz “uno de los bajistas más importantes de México” y Agustín Ayala, “músico que representa la nueva generación de jazzistas en el país”.

Hecht llegó a México a los 21 años de edad procedente de Argentina, ha tocado durante 20 años en todo el país sin parar, por lo que detecta una presencia fuerte del jazz en cada rincón de la república mexicana, el cual se representa con manifestaciones propias de cada región, con una vida cultural autentica y activa de la cual Querétaro no está exento.

“No me gustaría pensar que el nuevo jazz es lo que está pasando ahora, sino de cosas que han ocurrido en el pasado. Querétaro tiene un muy buen festival de jazz, el café Moser hace cosas extraordinarias, pero no es el inicio del jazz, es la consecuencia de muchos años trabajando, la cercanía con la Ciudad de México es muy activa, la ciudad de Morelia también tiene muchas actividades de jazz, Querétaro es un lugar naturalmente conectado para la creación del estilo, pero no es de hoy”, expone el músico.

El escritor argentino, Julio Cortázar, le afirmó a Trilla que cuando se escucha jazz no se debe hacer otra cosa. El periodista cultural y crítico de música mexicano, Antonio Malacara, concuerda y afirma que lo único que el jazz pide es atención. “Que intervengas como escucha, que no seas un escucha parásito, holgazán, el jazz lo único que te exige es que seas un escucha activo, que estés dentro de lo que estás escuchando”, expresa Malacara.

Es ahí donde la improvisación interviene con rol protagónico, precisa Hecht. “El estilo del jazz incluye como norma básica el concepto de improvisación, la improvisación no es algo complejo, es un lenguaje, tiene la complejidad del lenguaje, pero la gente que maneja bien el lenguaje son personas que prestan atención, que observan, que escuchan, que se permiten a sí mismo escuchar a los demás.

A mí me asusta decirle a la gente que algo es complejo porque la gente no quiere algo complejo, quiere algo real. Aprovechar experiencias reales y profundas es lo que realmente esperamos hacer. La complejidad puede suceder o no, no es la consigna”, puntualiza el baterista.

Hernán Hecht se considera mexicano pese a su origen argentino, tiene 25 años de carrera musical, ha grabado más de 200 discos y producido más de 50, obtuvo un Grammy Latino como productor de Ely Guerra, ha sido productor de Ximena Sariñana, Natalia Lafourcade, Lila Dawns y ha grabado discos con proyectos en Europa, Argentina y México, entre los que destacan ‘The Swing Machine’, ‘Drop Dogs’, ‘X-pression Quartet’, ‘Cráneo de Jade’ y, desde luego, ‘HH Gru-B Project’.