Vía: elextranewspaper.com

Dallas- Los subyugantes sonidos del saxofón alto es lo que hizo que vibraran los oídos de los espectadores, mientras “tronaban” los dedos (en una expresión artística del aplauso) llenando la sala durante la reciente presentación del Ensamble de Jazz de la Bryan Adams High School.

Por casi dos décadas, aspirantes a artistas de jazz se han reunido para el Festival de Jazz de la Asociación de Educadores de Música de Dallas (DMEA) que se realizó en el campus del Centro Townview Yvonne A. Ewell. El Festival de Jazz de la DMEA ha creado muchos músicos exitosos, incluyendo a muchos de los directores de banda que han regresado a enseñar dentro del Distrito Escolar independiente de Dallas.

Este año, 15 bandas de jazz de todo el Dallas ISD presentaron sus mejores músicos en un evento tipo festival, en un esfuerzo para mantener viva esta forma de música.

“Siempre que tienes un mecanismo para que los estudiantes muestren lo que han trabajado, es un laboratorio abierto, sin comparación”, señaló Dean Hill, director de la Banda de Marcha “Big D” de Townview.

Hill señaló que, durante su tiempo enseñando música, ha notado un declive en las artes. Más específicamente, los programas de banda están viendo considerables reducciones, que algunos temen podrían llevar a la desaparición de las bandas de marcha en su totalidad.

Christian Brouton, de la South Oak Cliff High School, está en su tercer año en la banda. Durante la temporada de futbol, Brouton pasa la mayor parte de su tiempoo con la banda de marcha, pero en primavera su foco cambia al jazz. Es en donde sus habilidades se afinan y desarrollan más que sólo marchando.

“Prefiero la banda de jazz porque puedes aprender diferentes técnicas y formas con tu instrumento”, señaló Brouton poco antes de la presentación del Ensamble de Jazz de la SOC.

Es por esto que el jazz sigue teniendo relevancia. Brouton, quien ha sido parte de la banda desde el quinto grado, puede mantener su interés, conocimiento y oportunidades en sus dedos usando la plataforma anual para mostrar su trabajo.

“Una de las cosas es que hay menos lugares para mostrar su arte y esa es una de las razones por las que aún hacemos esto”, señaló Hill. “La meta es exponer a estos grupos de estudiantes, que aún desean continuar su crecimiento en el área de las artes musicales, y dejarlos aplicar sus talentos en el lado profesional”.

Hoy en día los aspirantes a músicos son diferentes, señala Hill. “Tenemos que adaptarnos al cambiante mundo de la música. La gente no entiende que una cosa es tocar, pero si buscas éxito instantáneo eso no ocurre así. Tiene que ser desarrollado y tiene qué ser cultivado”.