Por Patricia Aloy @PatriciaAloy

Una sólida agrupación de músicos de formación académica que este 2014 celebra 10 años de gratificante trayectoria, apostando por los ricos géneros que integran la música venezolana con un respetable nivel interpretativo. Clarinete, cuatro, bajo, y percusión, dan vida al Ensamble Raudal que este 18 de noviembre a las 05:00 pm, estarán ofreciendo de manera gratuita al público capitalino una interesante velada musical en la Sala Fedora Alemán del Centro Nacional de Acción Social para la Música. En el marco de esta cita musical tan especial conversamos con sus integrantes quienes nos compartieron algunas impresiones.

-¿Cuéntanos sobre los orígenes del Ensamble Raudal? ¿A qué circunstancia le debe su nombre?
Siempre me ha gustado la música venezolana, en especial la instrumental. Me topé con el disco “El Paíto” del grupo Rucan Age, donde el maestro Alan Troudart era el clarinetista. Saqué las piezas del disco por “Guataca”. Contacté con el Maestro Alan, y le di una muestra junto a un amigo cuatrista de lo que había hecho; quedó encantado y me brindó su apoyo incondicional desde ese momento. Conseguí quien me acompañara en el bajo y en la percusión, y nos estrenamos como agrupación el 18 de Noviembre de 2004 en un Café Concert dentro de la programación del Festival de Jóvenes Clarinetistas Venezolanos (2004), en la cota 880 del ahora “Alba Caracas”.

El nombre proviene de la frase “Manantial de RAUDAL cristalino” de la pieza: “Flores de Galipán”, Vals del compositor Juan Avilán. La palabra Raudal significa “Cantidad grande de cosas que brota de un sitio”.

-Desde su formación en el 2004, cómo ha ido creciendo el Ensamble?
Hemos ido creciendo como agrupación y como personas, aportando cada quien desde su perspectiva al trabajo en conjunto como ensamble, aprendiendo cada uno del otro. Somos una familia musical.

-¿Tienen algunas palabras de agradecimiento para un maestro en especial que los haya guiado como formación?
-Principalmente a Dios por unirnos en esta hermosa labor. A los respectivos padres de cada uno de nosotros, maestros de nuestras vidas, por siempre estar ahí apoyándonos. Y en particular al Maestro Alan Troudart (clarinetista), que desde el primer momento creyó en nosotros y en este maravilloso proyecto “Ensamble Raudal”.

-Originalmente era una formación de cuatro músicos, ahora ¿cuántos le conforman? ¿Todos pertenecen a alguna orquesta?
-Nuestro formato original siempre ha sido el de cuarteto; clarinete, cuatro, bajo, y percusión. Puede variar para presentaciones especiales en donde podemos llegar a estar ocho o diez personas en escena. Dos de los integrantes pertenecemos a una orquesta de “El Sistema” (proyecto visionario del Maestro José Antonio Abreu) llamada Sinfónica Juvenil Teresa Carreño de Venezuela. Los otros compañeros participan en “El Sistema” desde el campo de la docencia musical.

-Aparte de la música cada uno tiene una carrera profesional adicional, la cual culminó, o en la que aún se encuentra cursando estudios, como por ejemplo: Relaciones Públicas (Jesús Alcívar), Educación Mención Física (Wuylleimer Cáceres), Ciencias Sociales (Luis Manuel Meza), Audio y Acústica (Fernando Mellado).

-La propuesta inicial era ofrecer la fusión de instrumentos electrónicos y los autóctonos de nuestro país, ¿les ha dado resultado?
-La propuesta del ensamble siempre ha sido, principalmente: recuperar el rol del clarinete dentro de la música instrumental venezolana. Ya que por mucho tiempo, los grupos y ensambles que tenían la flauta como protagonista, habían estado a la cabeza. Actualmente somos varios clarinetistas trabajando en ello, como es el caso de: Jesús Antón, “Cheche” Requena, Demian Martínez, Tomás Ramírez, Valdemar Rodríguez, entre otros.

-Considero que si nos ha dado resultado, tanto al Ensamble Raudal como a los otros ensambles que tienen al clarinete en su instrumentación. Raudal ha obtenido elogios y críticas muy positivas desde el primer concierto en el Festival de Jóvenes Clarinetistas (2004), y eso nos ha motivado a seguir difundiendo nuestra manera de interpretar la siempre bella música venezolana.

-¿Cómo logran distinguirse?
-Dando lo mejor de cada uno de nosotros en nuestras interpretaciones; ofreciendo al público una versión propia de los temas ya conocidos dentro del repertorio musical venezolano. En nuestra sección de percusión predomina el uso del cajón, lo cual nos brinda un sonido diferente, con el ritmo enriquecido.

-¿Cuéntanos del rol del clarinete dentro de la música Venezolana?
-El clarinete tiene cabida en muchos de los géneros musicales que caracterizan nuestro acervo musical, como por ejemplo: el merengue (género característico de la ciudad de Caracas, pero extendido a otras regiones del país), la Gaita de Tambora (típica manifestación de la Costa del Sur del Lago), y el Vals Andino. Como aspecto curioso alrededor del clarinete dentro de nuestra música, puedo mencionar el episodio conocido como “La Guerra de los Clarinetes”, la cual tuvo lugar en el estado Zulia entre finales del siglo XIX y primera mitad del siglo XX. En este período eran frecuentes los encuentros entre clarinetistas (y en algunos casos, clarinetistas con otros instrumentistas) para demostrarse mutuamente sus habilidades excepcionales en la ejecución instrumental, mediante obras con dificultades técnicas; retándose públicamente y saliendo triunfantes por sus habilidades personales con el instrumento.

-Los entonces adolescentes que iniciaron “Ensamble Raudal”, ya se han convertido en hombres cultivados ¿qué cualidad le ha brindado la formación?
-Aún somos muy jóvenes, y continuamos nutriéndonos día a día de la música. Pienso que el trabajo en equipo y la humildad han sido los pilares fundamentales para nuestra evolución y desarrollo, como músicos y como ciudadanos de este gran país. Mediante la proyección musical que nos brinda el ensamble, hemos afianzado el amor por lo nuestro en todo el sentido de la expresión, es decir, no solo en lo musical, sino también en otros aspectos que refuerzan un vínculo con nuestra amada Venezuela.

-¿Quién se encarga de los arreglos? ¿Tienen composiciones propias?
-Trabajamos cada tema con aportes colectivos, y presentamos un arreglo en función de la propuesta que cada uno va realizando. Versionamos temas conocidos por todos abordando géneros como: el joropo, el vals, el merengue, la danza zuliana, el ritmo orquídea, el Calipso, el pasaje llanero, entre otros. No tenemos composiciones propias, más sin embargo tenemos temas que han compuesto para nosotros, como: “Puerto Viejo” (Vals) y “La Guarandinga” (Merengue) del maestro Gustavo Ojeda (oboísta).

¿Es complicado homologar las personalidades para tocar música en conjunto?
Pienso que la música es un lenguaje universal. En el caso nuestro ha sido sencillo, trabajando en conjunto a partir del amor que cada uno siente por la música venezolana. El interés colectivo por descubrir, promover, y difundir los variados ritmos de nuestro acervo musical, nos ha mantenido juntos desde hace 10 años.

-El 18 de noviembre, celebran en grande 10 años de historia, en la Sala Fedora Alemán del Centro Nacional de Acción Social por la Música ¿nos preparan una sorpresa? ¿Algún(os) invitados especiales?
-Es una fecha súper especial para nosotros, los primeros diez años de Ensamble Raudal. Estamos preparando una muestra musical con invitados especiales del Distrito Capital y otros estados del país, en la cual mostraremos el trabajo que hemos venido haciendo durante esta década, y con el que esperamos deleitar al público asistente.

El evento será el martes 18 de noviembre a las 05:00 pm, en la Sala Fedora Alemán del CNASPM (Quebrada Honda, Caracas). La entrada es libre, y el acceso a la sala es por orden de llegada.