Un engaño musical (también conocido como bulo musical o mistificación musical) es una pieza de música compuesta por alguien pero intencionalmente atribuida a otro.

Vía: www.musicaantigua.com

Un ejemplo lo tenemos con el Ave María atribuido aGiulio Caccini, compositor italiano del siglo XVI…

Pero no fue él quien compuso la famosa “Ave María” que lleva su nombre, sino Vladimir Vavilov.

Vladimir Vavilov (1925-1973) fue un reconocido intérprete ruso de laúd y guitarra que realizó un importante papel en la difusión de música antigua en la Unión Soviética. En 1970 grabo un disco titulado “Música de laúd de los siglos XVI-XVII”.A pesar del nombre del disco, él mismo compuso casi todas las canciones grabadas, atribuyéndolas sorprendentemente a compositores barrocos o renacentistas, incluso sin que cuadrasen con el estilo que tenían estos compositores.

El misterio

Como ya hemos comentado anteriormente, en el mundo de la música a veces personas sin escrúpulos se atribuyen obras de otros compositores o copian sus melodías.

Pero es inconcebible que una persona atribuya sus propias obras a otros compositores.

¿Qué movió a Vavilov a publicar sus obras atribuyéndolas a otros compositores?

Tal como su hija Tamara mencionó, su padre pensó que unas canciones compuestas por un autor ruso desconocido, con un nombre vulgar como Vavilov nunca serían publicadas.

El quería que sus obras se escuchasen y para eso llegó al extremo de publicarlas con nombres de otros compositores famosos.

Vladimir Vavilov grabó en el disco “Música de laúd de los siglos XVI-XVII” una maravillosa “Ave María”, llena de sensibilidad, que él había compuesto, indicando que el compositor era anónimo.

La atribución a Caccini se realizó después de su muerte.

Probablemente fue el organista Mark Shakhin, que había colaborado en la grabación del disco, y que difundió el Ave María, el que la atribuyó a Giulio Caccini, siguiendo la forma de actuar de Vavilov.

La obra se hizo famosa mundialmente. Vavilov murió en la pobreza en 1973, de un cáncer pancreático, a los 48 años. La obra es preciosa, os dejamos esta interpretada por la Mezzo-soprano, Elisabeth Kulman.