El País | Por: Daniel Verdú

Cuando el director de orquesta californiano Kent Nagano fichó la semana pasada por la Sinfónica de Gotemburgo se cerró una incógnita que hizo respirar de alivio a algunos en España. Después de cinco años, Gustavo Dudamel se despide de la formación sueca, a la que ha hecho brillar después de los largos períodos de intermitencia que atravesó antes de su llegada. Dijo ya hace meses que se marchaba. Y las apuestas colocaban al joven alemán David Afkham (29 años), figura emergente de los podios europeos, como su sustituto. El mismo que llegó a estampar la firma en el contrato que le iba a unir con laOrquesta Nacional de España (ONE) en diciembre del año pasado para sustituir a Josep Pons y que la crisis pimero y un exceso de parsimonia administrativa después han alejado de Madrid.

Kent Nagano

Kent Nagano

El contrato de Nagano mantiene abierta la vía Afkham para la ONE. Parece que el alemán tiene mucho interés en llegar a Madrid por motivos profesionales y personales. Pese al extraño episodio que vivió al no formalizarse el fichaje, espera que el INAEM y el Ministerio de Cultura saquen a la orquesta del limbo en el que la han colocado después de que Josep Pons se marchara al Liceo de Barcelona y no se haya nombrado a un nuevo director titular. Una decisión que convendría no demorar demasiado.El proyecto que el director técnico de la ONE Ramón Puchades tenía en mente incluía a Giovanni Antonini como director invitado habitual para ocuparse de la parte del repertorio más historicista. Tenía calidad y significaba una apuesta por continuar con la renovación de la orquesta. Afkham ya conoce a los músicos y pese a su juventud, parece que le respetan. Pero al secretario de Estado de Cultura, José María Lassalle, (lo dijo en este periódico) no le pareció en su momento una prioridad y congeló la operación. “Abortado”, dijo.  Aunque parece que no está cerrado del todo. Además, el propio Puchades cesa en su cargo el próximo viernes sin saber si su plaza como director técnico se verá regularizada (como se le prometió) y si el proyecto que ha presentado convencerá al INAEM, al Consejo Artístico de la Música y al propio Ministerio de Cultura.

Toda esta incertidumbre, como podía imaginarse, ha hecho también que algunos nombres de las grandes familias de la música española se hayan empezado a mover para optar a la plaza de director titular, algo que un gran número de los intérpretes de la ONE ve con enorme recelo. No quieren volver al pasado, avierten,y los nombres que están sonando significarían eso. De hecho, algunas de las piezas más importantes de la orquesta ya han dicho que si eso sucede, harán las maletas y aceptarán alguna de las atractivas ofertas que han recibido de grandes formaciones europeas.

Por cierto, la temporada arrancará precisamente con Afkham al frente de la orquesta como director invitado dirigiendo Egmont, obertura, de Beethoven, el concierto para violín y orquesta num. 1, en sol menor (con Joshua Bell) y Una vida de héroe de de Richard Strauss. Una buena oportunidad para ver de nuevo de qué es capaz con esta formación.