Rómulo Assis estaba interpretando el concierto de Tchaikovsky en Amarante, Norte de Portugal, cuando un gesto extravagante del conductor Nuno Corte-Real golpeó el violín, enviándolo al suelo estrepitosamente.
Vía: Slippedisc.com | Gracias Felipe Izcaray


El silencio que sigue es el sonido de un trauma masivo.

En una revisión posterior, se encontró que el violín Nicola Lupot 1809 presentó una grieta. Dicen que el daño es reparable. Rómulo continuó la interpretación con el violín del concertino.