Vía: El Boomeran

“El arte no tiene nada que ver con  mercados de consumo, doctrinas, democracia, comunismo, etc. No tiene nada que ver con el odio entre los pueblos, sea cual sea la razón, el lugar y el modo en que aparezca”. Wilhem Furtwängler

Wilhelm Furtwängler
Conversaciones sobre música

Estas Conversaciones sobre música entre Wilhelm Furtwängler, uno de los mayores directores de orquesta del siglo XX, y Walter Abendroth, reconocido crítico musical a la vez que compositor, se desarrollaron en 1937. Cada una de ellas tuvo un tema central: la influencia de la obra musical en el público; las distintas posibilidades de interpretación; lo dramático en las composiciones de Beethoven y también sobre su Novena Sinfonía (recuérdese la legendaria interpretación de esta obra que Furtwängler llevó a cabo en la reapertura de los Festivales de Bayreuth en julio de 1951); la creatividad en la interpretación; sobre el compositor y la sociedad; y, finalmente, sobre la música tonal y la atonal. Vivas y llenas de espíritu, estas conversaciones, dirigidas a un amplio círculo de lectores, ofrecen las múltiples experiencias y las maduradas ideas de un artista de primer orden sobre las preguntas y los problemas que su arte suscita.“El libro es una muestra de profundidad y espontaneidad de una figura de altísimo nivel, por encima de topicazos y vaguedades. Una ventana a un mundo cultural perdido e incomparable”.
Álvaro Cortina,
El Mundo

«Furtwängler fue, además de un maravilloso músico, un gran conocedor de la filosofía de la música. Tenía muy claro en qué consistía el sonido. Entendía la música como algo que a través del sonido lo integraba todo: el intelecto, el sentimiento, la sensualidad». Daniel Barenboim

PREFACIO DEL EDITOR ALEMÁN

La reedición de Conversaciones sobre música entre Wilhelm Furtwängler y Walter Abendroth por F. A. Brockhaus responde al deseo de la señora Elisabeth Furtwängler de recopilar en una editorial la obra literaria de Wilhelm Furtwängler. Esta nueva publicación ha sido posible gracias a un acuerdo de colaboración con la editorial Atlantis, según el cual la obra se publica en ocho volúmenes desde 1948 hasta 1963. Aprovecho la ocasión para mostrar mi más cordial agradecimiento al fundador de la editorial Atlantis, Martin Hürlimann, por sus consejos y su apoyo, que hicieron posible la publicación de este libro.

Que el arte interpretativo de Wilhelm Furtwängler sigue siendo actual lo demuestran todavía hoy sus grabaciones. Es todo un acontecimiento escuchar una pieza musical dirigida por él. Pero Wilhelm Furtwängler fue también un hombre de su época, que pensaba de acuerdo con las categorías artísticas contemporáneas. El lector encontrará en Conversaciones sobre música declaraciones de Furtwängler que aparecen arraigadas en la época. Y así se produce una tensión entre las reflexiones sobre su gran arte como director, casi intemporal, y la inevitable servidumbre al presente y la subjetividad de la toma de posición frente a los temas que lo afectan. Esta tensión se manifiesta con especial claridad en el capítulo siete del libro, donde Wilhelm -Furtwängler ya no habla en una conversación, sino en un ensayo en el que expone sus ideas sobre la música tonal y la atonal.

Este ensayo es del año 1947, mientras que las conversaciones tuvieron lugar en 1937. Walter Abendroth, por cuya iniciativa se realizaron las conversaciones sobre música, dice al respecto:

Estas conversaciones fueron reales. Se mantuvieron en el hogar de Furtwängler en Potsdam. Además del autor y el editor, participó en ellas la colaboradora de Furtwängler, Freda von Rechenberg, encargada de la grabación de las entrevistas, referidas siempre a un tema predeterminado. La revisión posterior modificó muy poco la configuración original. Tanto la cantidad como la forma de las preguntas y las objeciones del editor fueron escogidas con cuidado y restringidas al máximo a fin de que el curso de las ideas dominantes apareciera lo más claramente posible y de no interrumpir el hilo de la conversación.

La idea era la siguiente: hacer accesible a círculos lo más amplios posible las múltiples experiencias y las maduradas ideas de un artista de primer orden y el carácter universal de las preguntas y los problemas que su arte suscita, y hacer fructífera su riqueza para el común de la gente de conocimientos. De esta manera penetramos con la mirada en el estudio del artista, una mirada que también interesará, enriquecerá y cautivará a aquellos que, aun habiendo experimentado en ellos mismos la influencia de esta personalidad artística, sin embargo, quizá nunca han considerado que los sugestivos logros en el campo del arte no resultan sólo del talento, de la esfera del inconsciente, del impulso o del temperamento, sino también de la claridad con que se presentan, de sus rasgos bien definidos, del espíritu despierto, de la colaboración y el trabajo previo de un intelecto sabio. Estoy convencido de que para el lector de estas conversaciones será un estímulo indagar y descubrir hasta qué punto este trabajo consciente y meditado tiene sus raíces en la experiencia directa de la obra de arte y está determinado por ella.

F. A. BROCKHAUS
1983