Edilyn López es una de las contrabajistas elegidas por el destino musical para tener la difícil tarea de ayudar a mantener viva la llama de la Academia Nacional de Contrabajo que dirige el maestro Félix Petit, además es parte importante de la fila de contrabajos de la Orquesta Sinfónica Juan José Landaeta, formada a partir de la fusión de las orquestas Teresa Carreño y Sinfónica de Caracas de la cual también fue integrante, y que en su momento tuvo una de las mejores filas de toda Venezuela.


 

Por Roberto C. Palmitesta | @RPalmitesta
ESPECIAL PARA @vzlasinfonica

Parece que esta joven tiene excelentes cualidades en el campo docente, tanto que el propio maestro Petit ha reconocido y valorado al darle tanta confianza y responsabilidades.

Su primer contacto con el contrabajo fue prácticamente fortuito, cuando en el núcleo de Guasdualito, estado Apure, llegó el primer lote de instrumentos de cuerda para conformar el núcleo, y tan pronto lo tocó por primera vez quedó seducida por su sonido y de allí nació una pasión que sigue en aumento. Cuando apenas tenía 15 años de edad ya se había visto involucrada en la labor de enseñar a los niños de su pueblo las bondades de los sonidos graves y profundos de tan noble instrumento musical.

Integró parte de la orquesta juvenil del núcleo de Guasdualito y luego, para cursar estudios universitarios, se trasladó a Maracay, formando parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil del estado Aragua, hasta que se mudó a Caracas para estudiar en el Conservatorio de Música Simón Bolívar, pero lo que no imaginaba en aquel entonces es que terminaría dando clases en tan prestigiosa casa de estudio, convirtiéndose en uno de los brazos derechos del maestro Félix Petit.

En una entrevista muy honesta, imprevista y espontánea, esta atlética joven, cuya fina estampa no pasa desapercibida, le cuenta a Venezuela Sinfónica cuáles son las bondades del contrabajo, hasta donde llega su versatilidad y el cómo puede construirse una identidad sonora con el instrumento. Además, hace un merecido reconocimiento a todos los grandes contrabajistas venezolanos que actualmente han dejado huella en Venezuela y el mundo. Claro que ella también nos contó cuáles son sus planes y proyectos musicales.

VS: ¿Cómo llegaste a convertirte en alumna del maestro Félix Petit?

Yo comencé a ver clases con Félix en el 2013 aunque vivía en Maracay, entonces tenía que viajar constantemente al Conservatorio de Música Simón Bolívar. Me mudé a Caracas en enero de 2014, ya sus audiciones habían pasado, pero él me escuchó y quedé para ver clases con él, entonces comencé a ser su alumna regular, después me preguntó si yo quería venirme a Caracas a estudiar y si me gustaría entrar a la Orquesta Sinfónica Juvenil de Caracas, yo le dije que por supuesto, entonces me llamaron como invitada para formar parte de la orquesta binacional que se hizo con Brasil, de allí audicioné y me dieron la oportunidad en “la Caracas”. Eso se lo debo a Félix y estoy muy agradecida por su apoyo y por creer en mi talento.

VS: La antigua Orquesta Sinfónica de Caracas era conocida entre otras cosas por la excelente fila de contrabajos que tenía, y no es usual que uno de los ganchos de una orquesta sean los contrabajos, normalmente son los violines o los metales.

Si, era algo increíble. Cuando yo llegué a la orquesta la fila estaba conformada por contrabajistas con un gran talento como Carlos “Patón” Rodríguez, Marián Castro, Nathaly Algindi, Erika Perera, Rubén Rodríguez, Mario, Abraham  y muchos otros excelentes contrabajistas, entonces con la gente tan talentosa que te rodea tienes que crecer y eso me hizo crecer a mí.

VS: Recuerdo que el maestro Abreu le tenía mucho cariño a esa fila de contrabajos y decía que era una de las mejores que había en Venezuela.

Me han contado, ¡imagínate! es que todos ellos eran alumnos de Félix y todos con un gran talento, además éramos muy unidos.

VS: El maestro Félix Petit es muy selectivo con sus alumnos y más aún, con quienes lo ayudan con la academia.

Sí, él es bastante selectivo y no fue fácil, pero si hay algo que le motiva es cuando eres constante y disciplinado como alumno, y reconozco que desde pequeña soy así. En parte por eso me la llevo tan bien con Félix.

VS: ¿Quiénes están dando clases junto al maestro Félix en la academia?

Ahora estamos dando clases él y yo, Carlos “Patón” Rodríguez nos está ayudando. Como Marián Castro, Erika Perara y José Luis Velásquez se fueron del país yo me quedé con algunos alumnos de ellos dos, quienes venían haciendo un gran trabajo y de quienes aprendí muchísimo.

VS: Esa era una de las preocupaciones del maestro Félix Petit, cuando la gente se fuera del país como quedaría la academia, Edicson Ruiz también tiene esa preocupación, me lo manifestó en la última entrevista que le hice.

Félix tiene muchos buenos alumnos y todos nos apoyamos entre nosotros mismos. A mí me ha gustado dar clases y compartir los conocimientos que él me ha dejado.

VS: ¿Te gusta mucho dar clases? ¿Es una nueva vocación?

Comencé haciéndolo por apoyar a Félix con la academia, como para retribuir todo lo que ha hecho por mí, pero luego me comenzó a gustar y cada vez más. Muchos músicos se han ido, incluyendo profesores entonces vi que ese era el momento de aportarle algo a El Sistema, que me lo ha dado todo, es una manera de agradecer y compartir los conocimientos que tengo con quienes tienen poca experiencia.

VS: Además del Conservatorio Simón Bolívar ¿dónde más estás dando clases?

Solo en el Conservatorio de Música Simón Bolívar, a veces en algún núcleo para eventos o casos muy puntuales, como cuando estábamos preparando la orquesta para el gran homenaje del maestro José Antonio Abreu en El Poliedro de Caracas.

VS: ¿Cómo fue esa experiencia?

Fue increíble, tuve la oportunidad de formar parte de la historia. Yo simplemente me sentaba y veía la magnitud de sueños del maestro Abreu, fue una experiencia inolvidable, además que nunca me imaginé sentarme en una misma fila con contrabajistas de varias orquestas incluyendo la Sinfónica Simón Bolívar. En verdad estoy muy agradecida por esa oportunidad.

VS: ¿Por qué el contrabajo es visto como un instrumento que pasa desapercibido o que solo es para cumplir una función rítmica o de acompañamiento?

Creo que es más que nada por un tema de desconocimiento, por ejemplo el violín es muy conocido, pero el contrabajo no tanto, el desconocimiento tiene que ver. Cuando lo toqué por primera vez quedé enamorada de su sonido, pero antes nunca había visto uno.

Siento que aquí en Caracas es diferente esa percepción del instrumento, es visto de una manera distinta quizá porque aquí hacen vida las principales orquestas y hay más conocimiento, lo respetan mucho como instrumento y además en mi caso, formaba parte de la fila de contrabajos de la Orquesta Sinfónica de Caracas, que gozaba de mucho respeto y era excelente, igual los de la Simón Bolívar con grandes contrabajistas como Claudio Hernández, Freddy Adrián, Jorge, todos eran ejemplos a seguir.

VS: ¿Cuáles consideras que son las principales cualidades del maestro Félix Petit como docente?

El amor, la pasión y la entrega con la que enseña. Tiene magia. Él estudia todos los días, siempre está en crecimiento constante y no sólo musical, también espiritual.

VS: ¿Hasta dónde te gustaría llegar o cuán lejos quisieras llegar en el mundo de la docencia y con la academia?

Aún no lo sé, hasta ahora estoy comenzando. Pero que sea hasta donde Dios me lo permita. Por supuesto en equipo todo es mejor y queremos ayudar a que la academia de contrabajo siga creciendo y que todos puedan dar su aporte. Seguiré estudiando hasta que Dios lo permita, uno nunca deja de estudiar, y eso es algo que deben tener en cuenta quienes están comenzando. El propio Félix sigue estudiando, Edicson Ruiz sigue estudiando y todavía lo hace con el propio Félix, el aprendizaje es continuo por más experiencia que tengas.

VS: El contrabajo en el mundo del jazz y la música venezolana es visto como un instrumento principal, es un protagonista y lo vemos de la mano de grandes maestros como David Peña, Roberto Koch, Gonzalo Teppa, David Carpio, Heriberto Rojas y el propio Freddy Adrián, algunos de ellos fueron formados en El Sistema.

Todos ellos son grandes maestros y modelos a seguir. Yo admiro muchísimo a Freddy, no tuve la oportunidad de compartir tanto con él como quería, pero aprendí muchísimo y él es demasiado bueno, por eso lo llamaban para tantos proyectos.

VS: ¿Te gustaría formar parte de un ensamble de música venezolana o de incursionar en otro género musical?

Si claro, en Maracay formaba parte de un ensamble y me gustó mucho, quisiera buscar el tiempo para dedicarme a más a ese tipo de proyectos. También toqué con la Big Band Jazz de Maracay.  

Estaba buscando clases de bajo eléctrico que es muy diferente al contrabajo, son dos cosas distintas, la técnica es diferente, pero me llama la atención el sonido, en general cualquier tema de cualquier género sin bajo hay un vacío, suena vacío, hace falta ese toque armónico.

VS: ¿Consideras que el contrabajo tiene una gran versatilidad y con él se pueden tocar estilos que nadie se imagina?

Es demasiado versátil, ni el tamaño ni su sonido grave lo limitan, puede tanto acompañar a una orquesta, como bien a un ensamble de música venezolana o una banda de rock, además es un instrumento melódico, normalmente antes no se escuchaban muchos conciertos de contrabajo pero por ejemplo ahora a Edicson Ruiz le han escrito varios conciertos que explotan su sonido.

El contrabajo lo tiene todo, tiene ese sonido graves y profundos que lo caracteriza por también tiene sonidos agudos y armónicos, puede ser un instrumento líder tanto como de acompañamiento, tiene demasiado encanto.

VS: ¿Hasta dónde puede llegar la versatilidad del contrabajo?

Su versatilidad no tiene límites, con los ejemplos de los contrabajistas que mencionaste anteriormente allí vemos que tiene posibilidades infinitas, por ejemplo Claudio Hernández estaba desarrollando un proyecto que combinaba el contrabajo con la poesía y otras disciplinas del arte como la danza, él logró hacer algo completamente innovador con el contrabajo. Mira también todo lo que puede hacer Freddy Adrián con otros géneros musicales.

VS: A nivel de técnica y preparación ¿qué debe hacer un contrabajista para dar el salto hacia otro género musical partiendo desde el lado sinfónico?

Técnicamente el contrabajo es muy exigente, es grande, pesa, las cuerdas son gruesas, y exige mucho, pero una vez que llegas a un buen nivel puedes ir al género que quieras, es cuestión de estudio y experiencia, fíjate como por ejemplo Freddy Adrián puede tocar muy bien en una orquesta interpretando la Quinta sinfonía de Beethoven, pero al mismo tiempo es excelente con su proyecto de jazz, él es bueno en todo lo que hace.

VS: ¿Es el contrabajo un poco más demandante para ustedes las mujeres? Existe la creencia de que requiere mucha fuerza en muñeca, brazo y antebrazos.

No es tanto la fuerza en las manos o en la muñeca, porque el sonido del instrumento viene de la espalda, no es el peso de las muñecas, es el peso de tu espalda. En mi caso yo hago ejercicios, voy a un gimnasio porque me gusta hacerlo, pero al mismo tiempo me ha servido en mi práctica con el instrumento. Claro que los brazos y las muñecas lo complementan, pero en dado caso la muñeca lo que hace es el movimiento.

Obviamente los hombres tienen más masa muscular y eso los ayuda, por ejemplo Claudio Hernández tiene el mismo tamaño que yo. Pero en verdad lo que hace al contrabajista sea hombre o mujer, alto o bajo, es el trabajo y el tiempo que le dedica, así que las mujeres no tenemos límites, mira a Marián Castro, Erika Perera o a Nathaly Algindi, quienes fueron mis compañeras de fila,  que son bajitas y tienen un sonido muy bonito, Nathaly hace mucho ejercicio y es una de las que mejor sonido tiene, proyecta mucho. Él mismo Freddy Adrián es pequeño y delgado y mira todo lo que es capaz de hacer.

VS: ¿Alguna vez has tocado un contrabajo eléctrico? ¿Usaste el arco?

Sí, cuando tocaba el la Big Band Jazz toqué los dos, el eléctrico y el acústico. El sonido usando el arco con el eléctrico es otra cosa, muy diferente, porque además controlar la amplificación no es fácil, más si no estás acostumbrado, pero es sabroso.

VS: ¿Qué opinas del trabajo que está haciendo Edicson Ruiz no solo como solista, también por el hecho de incorporar obras contemporáneas escritas para el contrabajo al repertorio de las orquestas?

Me gusta mucho el trabajo de Edicson y me parece muy importante todo lo que está haciendo, con Félix también he estudiado muchas obras contemporáneas, es algo exigente, hay que entenderlas y estudiarlas mucho.

VS: ¿Qué hace falta para que un contrabajista pueda alcanzar su propia identidad sonora?

No es nada fácil, eso solo se consigue con el tiempo, con el estudio, con la experiencia, también es importante tener un referente, por ejemplo: yo quiero un sonido como el Edicson o como el de Freddy, y eso es un punto de partida, luego con la experiencia vas entendiendo cuál es tu esencia y allí es de dónde nace tu sonido, pero es importante partir de una referencia y gracias a Dios en Venezuela hay muchas.

No es porque sea venezolano, pero sin duda Edicson Ruiz es uno de los mejores contrabajistas del mundo, su sonido es increíble y es una referencia importante, sin duda es una de mis principales influencias. Cuando vives en el interior del país, como era mi caso cuando vivía en Guasdualito, tienes a los 4 fantásticos como referencia: Freddy, Claudio, Oscar y Jorge, eran una meta y han sido el ejemplo a seguir de los contrabajistas venezolanos.

VS: ¿Se te ocurre algún invento con el contrabajo como el de Claudio Hernández con la danza y la poesía, o como Erika Perera cuando tocaba en una banda de rock gótico muy buena?

A mí me encanta la música electrónica, ya hay violines y violoncelos fusionando con música electrónica, pero contrabajos no, entonces quisiera experimentar con la fusión del instrumento en ese género musical y espero algún día poder hacerlo.

VS: Imagino que en parte es por el “beat” que tiene la electrónica que es como el palpitar del contrabajo.

Sí, en parte es por eso, ese ese ritmo pero también lo haría para experimentar con otros sonidos y combinar dos estilos que me apasionan.

VS: ¿Cuáles son tus planes como solista de orquesta?

Me estoy preparando y si tengo la oportunidad de tocar todos los conciertos escritos para el instrumento, pues lo haría (risas). Me encantaría tocar los conciertos de Bottesini, Koussevitzky, Vanhal y por qué no Tubin, también el de Nino Rotta.

VS: ¿Cómo le ha ido a la Orquesta Sinfónica Juan José Landaeta en su proceso de fusión?

Hasta ahora hemos dado unos conciertos muy buenos, las cosas han salido muy bien, estamos trabajando por conseguir un sonido propio. La Caracas y la Teresa, cada una tenía su sello, pero ahora estamos trabajando para lograr la unificación que se necesita.

Recordando a su Guasdualito natal

VS: ¿Cómo fueron tus inicios musicales en Guasdualito?

Comencé en él núcleo de esa ciudad a los 13 años, un poco tarde, pero es que allá no había núcleo, contábamos con Ramón Peñaranda quien era el profesor de música del pueblo, muy reconocido y muy bueno, hasta que él hizo contacto con el maestro Henry Zambrano y fue cuando entre los dos crearon el núcleo de Guasdualito, que comenzó con un coro y flauta dulce, hasta que llegó un lote de instrumentos de cuerda, violines, violas, violoncelos y contrabajos. En ese momento yo no sabía qué era un contrabajo, pero era lo que había, y solo llegaron dos contrabajos, el profesor Henry me dijo que ese iba a ser mí instrumento, y por las ganas de hacer música lo tomé, pero enseguida me gustó, además que yo era una de las más altas del grupo. Luego llegó Carlos Pinto como director de núcleo y con él agarré en serio la práctica del instrumento.

VS: ¿Eres muy arraigada a tu pueblo?

Si, muy arraigada, todavía me hace falta, pero ya no tanto como antes porque me he acostumbrado a la vida que ofrece una ciudad como Caracas, aunque cada vez que puedo voy y visito muy pueblo.