Escrito por María Santacecilia | Editor: Pablo Kummetz

Beethoven

Beethoven

Vía:Deutsche Welle | Cortesía de María Elisa Flushing

Mito, héroe, artista, hombre. Su obra y su nombre han sido utilizados a lo largo de la historia europea, pero ¿qué mensaje nos comunica la música de Beethoven a principios del siglo XXI?

“Beethoven controvertido”, primera parte. Así hemos titulado este capítulo de la serie “Músicas de guerra y paz”, grandes obras de la música clásica que DW les ofrece en versiones excepcionales. Pocas figuras hay tan conocidas por el gran público y que tanto hayan dado que hablar a expertos como Beethoven. Mito, héroe, artista, pero, al fin y al cabo, hombre.

Su figura ha sido utilizada a conveniencia durante los diversos acontecimientos históricos que han sacudido Europa desde la Revolución francesa. ¿Símbolo de la nación alemana? ¿Precursor del espíritu nazi? ¿Icono universal? ¿O sencillamente un hombre dedicado al arte?

John Eliot Gardiner

John Eliot Gardiner

Gardiner y Beethoven

El director británico John Eliot Gardiner conoce bien el ciclo sinfónico de Beethoven y habló para Deutsche Welle sobre la vigencia de esta música: “La cuestión es: ¿nos transmite algo su obra hoy? Y mi respuesta contundente es que sí. Fue escrita por el cerebro más extraordinario y prodigiosamente imaginativo del siglo XIX. Y, junto con el de Bach y unos pocos más, el más grande que jamás haya existido”,

El ciclo sinfónico de Beethoven, que aún hoy nos parece un monumento sin parangón, marcó para siempre la Historia de la Música y fue considerado símbolo de la nación alemana. Después, piezas concretas como la Novena se han universalizado, convirtiéndose en un icono de hermandad entre los pueblos. Las orquestas emergentes, procedentes de países con una menor tradición de música clásica occidental, incluyen en primer lugar a Beethoven en sus programas.¿Es la obra de Beethoven política?

Gardiner está convencido de que hay mucho de político en las sinfonías del compositor de Bonn: “Otro elemento fantástico en Beethoven es su atrevimiento al utilizar la orquesta como expresión poética, personal e incluso política. Sus sinfonías están llenas de mensajes de contenido político”

Lo más curioso de todo es cómo da comienzo el ciclo sinfónico beethoveniano. Con una sonrisa en los labios, podríamos decir. La Primera Sinfonía se inicia con una serie de acordes que no acaban de resolverse y que sin duda crearon una sensación de incertidumbre en quienes escucharon aquella música por primera vez. Así lo corrobora Gardiner: “El acorde inicial, que es un elemento sorpresivo para abrir la Primera Sinfonía, parece decir: “Hola, estoy aquí, he llegado, soy nuevo en el barrio y tengo algo especial que contaros”.

Después de la introducción, la música se vuelve alegre y juguetona. El segundo movimiento, por ejemplo, trata de ser una fuga, pero no de forma estricta. El tercero, indicado como Menuetto, alude a una elegante y mesurada danza, pero en realidad es un rápido y chispeante Scherzo. El cuarto y último vuelve a comenzar de forma extraña, con una serie de escalas ascendentes que no acaban de completarse y cuando lo hacen es de forma chispeante y divertida.

Ludwig van Beethoven (1770-1827)
Sinfonía nº 1 en Do Mayor opus 21
Orquesta Sinfónica de Londres
Sir John Eliot Gardiner, director
Applause
Grabado por Deutsche Welle en la Sala Beethoven de Bonn el 15 de septiembre de 2011

Beethoven
Sonata nº 10 en Sol Mayor para violín y piano opus 96, movimiento 1
Julian Rachlin (vn), Itamar Golan (pi)
Grabado por DW en la Casa Beethoven de Bonn el 19 de septiembre de 2011

Beethoven
Sinfonía nº 4 opus 63 en Si bemol Mayor, movimiento 1
Orquesta Sinfónica de Londres
John Eliot Gardiner (director)
Grabado por DW en la Sala Beethoven de Bonn el 14 de septiembre de 2011
Derechos de emisión: Una emisión hasta el 25 de diciembre de 2012