Algunos de los más grandes nombres de la escena mundial, del director de orquesta Gustavo Dudamel al de escena Ivo Van Hoven, el bajo Ildar Abdrazakov o el coreógrafo Saburo Teshigawara, se darán cita la próxima temporada en la Ópera Nacional de París, anunciaron hoy sus máximos responsables.


Vía: www.lavanguardia.com | EFE

Con su arte y el de otras enormes figuras de renombre internacional, reunidas en 21 creaciones líricas y 13 coreográficas, el director de la Ópera Nacional de París, Stéphane Lissner, aspira a recibir a más de un millón de espectadores en las 405 representaciones previstas para su temporada 2017-2018.

Habrá 19 nuevas producciones, de ellas una decena líricas, como “Only the Sound Remains”, inspirada en el teatro No japonés, que estrenarán en Francia el próximo enero la compositora finlandesa Kaija Saariaho, el director de escena estadounidense Peter Sellars y el director de orquesta español Ernest Martínez.

Será una de las dos coproducciones en las que participa el Teatro Real de Madrid, en esta ocasión junto con la Ópera Nacional de Amsterdam, la de Toronto y la de Helsinki.

La segunda retomará el ya exitoso doble programa “Le Château de Barbe-Bleue / La voix humaine”, de Bartók y Poulenc, respectivamente, con dirección escénica del polaco Krzysztof Warlikowski.

La agenda de Lissner, que llegó hace dos años a la Ópera de París y se enorgullece de haber recibido desde entonces a dos millones de espectadores en 1.174 representaciones, continúa sus ciclos Berlioz y Wagner y cuenta con tres grandes obras francesas, dos de Mozart y ocho de grandes compositores italianos.

Uno de los cinco Verdi de la temporada será, sin embargo, francés, con el estreno absoluto del “Don Carlos” que creó en la lengua de Molière, que por primera vez podrá verse en Francia en su versión original, con dirección escénica de Warlikowski.

Un oratorio bíblico de Haendel “Jephtha”, que promete ser rompedor en manos de Claus Guth, con dirección musical de William Christie; y una “Bohème” igualmente radical, con el mismo director de escena alemán, forman parte de los grandes estrenos futuros.

Esta ópera de Giacomo Puccini tendrá como director al venezolano Gustavo Dudamel, que debutará así en la Ópera de París el próximo noviembre.

Otro plato fuerte será el que ofrezca el director belgaholandés Ivo Van Hove, quien debutará en la ONP con “Boris Godounov”, de Mussorgksi, una obra sobre el poder, tema que le atrae muy en particular dado el contexto internacional, según comentó en la rueda de prensa.

En el terreno de la danza, una de las nuevas coreografías -habrá nueve en total- será del también bailarín español Iván Pérez, de 33 años, presentado por la nueva directora de la danza, Aurélie Dupont, como una de los grandes invitados de su programa, en el que piensa dar oportunidades a jóvenes talentos todavía no muy conocidos.

Otros presencias vanguardistas importantes en este terreno serán la del sueco Alexander Ekman y el suizo James Thierrée, así como los nuevos trabajos de los ya muy aplaudidos en París Hofesh Shechter y Crystal Pite.

Impulsar nuevos artistas y permitir que el ballet de la ONP trabaje con grandes firmas contemporáneos forman parte de los objetivos de la exbailarina estrella de la ONP, que el pasado febrero sucedió a su mediático colega Benjamin Millepied, cuando este abandonó el cargo antes de tiempo.

Pina Bausch, Maurice Béjart, Jiri Kylián, Sasha Waltz, Anne Teresa De keersmaeker, Hans Van Manen, Sidi Larbi Cherkaoui y el propio Millepied han sido elegidos en su programa.

Al mismo tiempo, Dupont prometió dar mayor protagonismo al ballet clásico, “que se estaba perdiendo y es nuestra herencia”, por lo que ya el 21 de septiembre próximo, la gala de apertura de la temporada, “noche única y preciosa”, se cerrará con un fragmento de un gran clásico de la compañía, George Balanchine.

“Don Quijote”, de Rudolf Nuréyev; “Onéguine”, de John Cranko, y “La Fille mal gardée”, de Frederick Ashton, se suman a este retorno, tan importante para Dupont como el haber logrado pacificar a la compañía, que retomó hace un año “no suficientemente solidaria” y también “decepcionada”, y que hoy “defiende una misma causa”. EFE