Barcelona, 12 jul (EFE).- Una carta autógrafa del compositor alemán Richard Wagner (Leipzig 1813 -Venecia 1883) ha sido donada a la biblioteca del Monasterio de Montserrrat por una persona que prefiere mantener su anonimato y que la adquirió en la Galería La Suite de Barcelona procedente de un coleccionista particular.


Según ha informado la congregación benedictina de Montserrat, se trata de un escrito en tinta azul sobre papel, redactado en francés y dirigido al director del diario El Periódico Ilustrado Español, fechada en 1881.

La carta manuscrita en un papel que mide 18 x 11,5 centímetros se ha incorporado a la sección de manuscritos de la histórica biblioteca benedictina, donde se conservan algunos de documentos de los más antiguos de Europa.

La carta fue adquirida en una subasta en memoria de los pioneros protowagnerianos catalanes, Marsillach, Letamendi y Pena, que introdujeron la wagnerofília en Cataluña a mediados del siglo XIX y divulgaron la música wagneriana considerada entonces como “moderna” en una sociedad que se esforzaba para reflejarse en las naciones más avanzadas.

Según el informe de la casa de subastas, la carta era propiedad de Joaquín Marsillach (Barcelona,1859-Caldes d’Estrac, 1883), crítico musical y amigo personal del compositor, que era miembro del patronato del Festival de Bayreuth y que fue uno de los artífices de la propagación de la música de Wagner en Cataluña.

En 1878 publicó “Richard Wagner. Ensayo biográfico-crítico”, después de fundar en 1870 la “Sociedad Wagner” con Felipe Pedrell, Andreu Vidal Limón, Claudio Martínez Imbert y José Letamendi.

Marsillach murió el mismo año que Wagner, sin descendencia, y dejó esta carta y otros bienes a su asistenta, que posteriormente la entregó al arquitecto César Martinell (Valls, 1888-Barcelona, 1973), quien la regaló posteriormente a un coleccionista de Barcelona, que fue el último propietario de esta carta.

Hay constancia de que en Cataluña hay dos cartas más de Richard Wagner, una en el Instituto del Teatro de Barcelona y la otra en la Biblioteca de Cataluña. EFE