Músicos de Alto Rendimiento

Músicos de Alto Rendimiento

Escrito por Fátima Fernández | Músicos de Alto Rendimiento | Cortesía Jesús Alcívar

Desde el punto de vista orquestal, el primer integrante que sobresale es el Director, no solo por ser el que lidera y coordina a todos los instrumentistas que conforman la orquesta, sino que técnicamente debe ser un muy buen ejecutante. Debe tener muy clara la afinación, el balance, la orquestación, la armonía, la historia de la música-del compositor-y de la obra; e integrar todos estos elementos dentro del trabajo de preparación de la orquesta y por supuesto de la interpretación de la partitura, es decir, debe existir un análisis exhaustivo de la obra que se va a trabajar.

Directores, Músicos de Alto Rendimiento

Directores, Músicos de Alto Rendimiento

Dirigir, es conducir la orquesta mediante una serie de gestos, para interpretar la música – la obra, según la idea del director (Sardó, 2006). La mayoría de los directores utilizan el gesto corporal como indicaciones de lo escrito en la obra a interpretar; como el tiempo en el que está, los matices en cuanto a intensidad / volumen, la velocidad, y la identificación de cada uno de los solos; pero también es a través de estas señas que el director puede comunicarse con los músicos y estos entre sí pueden seguir sus instrucciones. Esto sugiere una secuencia de movimientos asociados al análisis previo de la partitura, que deben ser sencillos e incluso fáciles de realizar por el mismo director, tomando como eje de partida y desarrollo, todos los elementos antes nombrados.

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El uso de la batuta es una extensión del brazo con la finalidad de que sea más claro y entendible el movimiento, además implica que el director sostiene esta herramienta durante toda la jornada; es decir, ensayos con la orquesta y su estudio personal. Implica las mismas horas de trabajo que un músico ejecutante y por ende la misma cantidad de movimientos repetitivos, postura mantenida durante largos períodos, exposición al sonido, estrés, etc.

A nivel corporal, es observable que la mayoría de las veces, los brazos del director se encuentran flexionados, ligeramente elevados. Se producen movimientos de balanceo en planos altos, por momentos, de acuerdo a la obra son bruscos, con mucha rapidez o sumamente lentos y sublimes; las rodillas también tienen una influencia importante en la dirección de la orquesta pues a través de estos movimientos el director se inclina o impulsa para que el gesto sea percibido con mayor claridad; también la cabeza y el rostro le facilitan la comunicación con el resto de la orquesta. Las señas van cargadas de mucha seguridad y emocionalidad, por lo que se puede decir que es necesario un ajuste de todo el cuerpo para que vaya con la música. Otro aspecto que está inmerso en el trabajo de la dirección orquestal es la expresividad, que no está desligada del movimiento y tiene que ver con el aspecto de recrear la obra (aspecto interpretativo).

A partir de esto es importante señalar que también físicamente es un trabajo corporal arduo y a la vez sensible, pues dirigir implica moverse con agilidad, arte, inteligencia y de manera consciente, por esta razón el director de orquesta también es vulnerable a los riesgos derivados de su profesión musical. En ellos se pueden presentar signos y síntomas como un evidente cansancio, fatiga, y agotamiento físico de todo el cuerpo, pues su actividad se desarrolla estando de pie, tensión de la espalda, dolor, calambres, espasmos, desgarres musculares, movimiento limitado, debilidad ante el movimiento, y resistencia reducida ante la actividad.

Unas de las lesiones más frecuentes en los directores de orquestas son el hombro doloroso, lesiones del manguito rotador, epicondilitis o epitrocleitis, dolor y tensión de la espalda (cervicalgia, dorsalgia, lumbalgia), así como dolor en las rodillas y los pies.
Algunas alternativas o herramientas que puede emplear el director están basadas en el conocimiento y expresión corporal al momento de la selección del gesto, tras un análisis de la obra en pleno, comprender su cuerpo lo llevara a encontrar la libertad y relajación de cada movimiento, por otro lado también deben considerar el calentamiento previo y posterior a su actividad en especial en zonas como el cuello, tronco, brazos y piernas, de esta forma estará preparado para las horas de práctica. También es recomendable tener atención terapéutica especialmente preventiva que facilite al cuerpo la relajación y la posibilidad de contrarrestar los efectos del trabajo físico, y por supuesto la prevención de lesiones que amenacen el desarrollo de su profesión.
Algunos consejos:

  • Realizar una rutina especializada de calentamiento.
  • Dirigir, estudiando y seleccionando los movimientos de manera consciente y relajada.
  • Trabajar en el manejo de la expresividad corporal y en la búsqueda de la postura ideal.
  • Establecer Pausas durante la preparación de la orquesta que permita recuperar energía.

El director de orquesta también es un Músico de Alto Rendimiento, necesita tanto entrenamiento como un deportista. Mantener su cuerpo en pro del instrumento y relajarse para tocar es un valioso regalo para la Música de calidad al 100%.

Fátima Fernández
Terapeuta ocupacional especializada en músicos
“Entrenando Músicos de Alto Rendimiento” musicosdealtorendimiento@gmail.com
Teléfono:04163470815