El violonista y director Eduardo Salazar estuvo presente en la celebración de la primera década de la Orquesta Juvenil de Bahía compartiendo la dirección junto al maestro Ricardo Castro

El crítico Irineu Franco Perpetuo elogió la actuación del venezolano

“Salazar demostró una rica sonoridad en el bis que compartió con Ricardo Castro, la Danza de los Espíritus Bienaventurados, de la ópera de  “Orfeo y Eurídice” de C.W. Gluck, y asumió la batuta en la pieza más ambiciosa del programa: la Quinta Sinfonía de Shostakovitch”.

En 2007, Bahía vio nacer un programa de coros y orquestas que transformaría la vida de los niños, jóvenes y adolescentes. Luego de 10 años de la fundación de (NEOJIBA), Núcleos Estatales de Orquestas Juveniles e Infantiles de Bahía, la orquesta organizó una gira para conmemorar la primera década de historia y poner de manifiesto la excelencia alcanzada por estos jóvenes músicos. La gira contó con el patrocinio del Ministerio de la Cultura de Brasil, el Instituto CCR y la CCR Metrô Bahía, a través de la Ley Federal de Incentivo a la Cultura.

El principal concierto se realizó el 19 de julio, en el Teatro Castro Alves, sede la de Juvenil de Bahía, con una sesión doble de un concierto didáctico. El sábado 22 de julio, en la sala São Paulo, en el marco de la programación del Festival de Invierno de Campos do Jordão, el domingo 23 fue el turno en el Auditório Cláudio Santoro y para cerrar la gira el martes 25 los músicos se presentaron en el escenario de Sala Minas Gerais, en Belo Horizonte.

La dirección estuvo a cargo del venezolano Eduardo Salazar y el brasileiro Ricardo Castro, quien también participó como pianista. El programa lo conformó el Concierto para piano No.2, de Ludwig van Beethoven,  el poema sinfónico de Claude Debussy “El Preludio a la siesta de un fauno” y la Sinfonía nº 5 de Dmitri Shostakóvich.

Las obras que integraron el repertorio de la gira reflejaron tres estilos contrastantes, con aproximaciones, interpretaciones y realizaciones diferentes. Debussy fue ejecutado sin partitura y sin director, el concierto de Beethoven se interpretó en su formato original a cargo del pianista y director Ricardo Castro, y la sinfonía de Shostakóvich estuvo bajo la batuta de Eduardo Salazar, un importante exponente de El Sistema venezolano, quien representó el lema que inspiró a la creación de NEOJIBA: “Tocar y luchar“.

El director y violinista Eduardo Salazar es uno de los talentos internacionales de “El Sistema”, quien cultivó un diálogo permanente con el programa Bahiano, ofreciendo clases magistrales a la Orquesta Juvenil de Bahía y a la Orquestra Castro Alves. Salazar ha conducido a la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar de Venezuela en el Southbank Centre, en Londres, en el Zellerbach Hall, de Berkeley, y en el Carnegie Hall, de NY. En sus interpretaciones como violinista dentro de la orquesta ha estado bajo la dirección de maestros como Gustavo Dudamel, Claudio Abbado, Sir Simon Rattle e Lorin Maazel y participó en las giras a Europa, Ásia, Estados Unidos y varios países de América Central y del Sur.

El crítico Irineu Franco Perpetuo, elogíó la conducción de Salazar en su reseña www.concerto.com.br, donde describió al venezolano: El joven venezolano Eduardo Salazar fue “la novedad”. Salazar demostró una rica sonoridad en el bis que compartió con Ricardo Castro, La Danza de los Espíritus Bienaventurados, de la ópera de  “Orfeo y Eurídice” de C.W. Gluck, y asumió la batuta en la pieza más ambiciosa del programa: la Quinta sinfonía de Shostakovitch.

Para Ricardo Castro, director fundador de NEOJIBA, esta séptima gira de la Juvenil de Bahía en el marco de la celebración de los 10 años de su fundación, representó un triunfo del Programa. “En un año de crisis institucional y económica celebramos el décimo aniversario, llevando un mensaje de superación, por parte de cada integrante y del Programa, que continúa invirtiendo con todas sus fuerzas en la infancia y en la juventud para que tengan oportunidades a la altura de sus capacidades”.

Otra importante actividad que se llevó a cabo en este periplo es el intercambio entre NEOJIBA y EMESP Tom Jobim (Escuela de Música del Estado de São Paulo), donde cuatro becarios de la escuela tocan junto a la Orquesta Juvenil de Bahía en las cuatro ciudades.