Vía: ABC.es | Escrito por Susanga Gaviña / Madrid

La literatura siempre ha sido fuente de inspiración para la ópera, y Shakespeare, una de las principales fuentes de la que han bebido los compositores ya desde el siglo XVII, cuando en 1692, Henry Purcell se inspiró libremente en el texto de «Una noche de verano» para componer «The fair queeen», a la que siguió después, en 1712, «La Tempestad» -una de las obras más versionadas, junto a «Otello» o «Romeo y Julieta»-.

Doodle Shakespeare Portrait by simonbagel

Título en el que se ha inspirado mucho más recientemente el compositor Thomas Adés, cuyo estreno mundial tuvo lugar en 2004 en el Covent Garden, y que hace unas semanas se pudo ver en el Met de Nueva York. Sobre este mismo escenario, hace menos de un año, tenía lugar otro estreno mundial, «La isla encantada», un «pastiche» barroco cuyo argumento combina «Sueño de una noche de verano» y, de nuevo, «La tempestad».Con motivo del estreno hoy en el Teatro Real de un nuevo montaje de «Macbeth», la primera ópera en la que Verdi tuvo como base un texto de Shakespeare, hemo querido realizar un repaso histórico por algunas de las óperas que se han nutrido, con más o menor fortuna, de la literatura de este gran escritor.

«The fair queen (1692)» (La reina de las hadas), de Henry Purcell. Semi-ópera con prólogo y cinco actos, es una adaptación libre de la comedia «Sueño de una noche de verano» (1595-96). El estreno tuvo lugar el 2 de mayo de 1692 en el Queen’s Theatre de los jardines de Dorset en Londres. La partitura se perdió y no fue recuperada hasta principios del siglo XX.. En España se pudo ver por primera vez el el 23 de enero de 1987 en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, en versión de concierto. La primera versión escenificada fue el 9 de septiembre de 2002 en el Liceo de Barcelona. Con motivo de su 350 aniversario, en 2009, se realizó una revisión, comisionada por Sociedad Purcell y encargada a Bruce Wood y Andrew Pinnock, que fue presentada durante el Festival de Ópera de Glyndebourne por la Orchestra of the Age of Enlightenment, dirigida por William Christie, y más tarde en el Royal Albert Hall, en el marco de los Proms de la BBC.

«The Tempest» (La tempestad o la isla encantada) (1712), de Henry Purcell. El compositor inglés volvió a echar mano de su compatriota para crear una semi-ópera inspirada en la obra homónima escrita por Shakespeare en 1612, y calificada como una «fantasía poética». Esta comedia es una de las piezas más versionadas del escritor inglés, hasta fechas muy recientes. Es el caso de la partitura compuesta por otro inglés, Thomas Adés, fruto de un encargo de la Royal Opera de Londres (interesada inicialmente en un proyecto sobre la masacre de Jonestown), que contó con la colaboración de Meredith Oakes como libretista. Realizada en coproducción con la Ópera de Copenhague y la Ópera Nacional del Rhin, se estrenó en febrero de 2004 en el Covent Garden, con gran éxito de crítica. Tras presentarse en distintos montajes, se repuso en Londres, y hace unas semanas, dirigida por el propio Adès, se presentó en el Met de Nueva York, con dirección de escena de Robert Lepage.

«Gli Equivoci» (1786) (Los equívocos), de Stephen Storace. Inspirada en «La comedia de los equívocos» (1591), Storace le propuso a Lorenzo da Ponte, tras el éxito cosechado con «Las bodas de Fígaro», escribir un libreto sobre un texto de Shakespeare, eligiendo esta comedia que adaptó en dos actos. La ópera fue estrenada el 27 de diciembre de 1786 en el Burgtheater, en Viena. Storace utilizaría posteriormente algunos fragmentos de esta partitura en sus óperas inglesas, como «No song, no supper» y «The Pirates». Raramente programa no hemos podido encontrar ningún video disponible por lo que incluimos una grabación procedente de la web Opera Today.

«Otello» (1816), de Gioacchino Rossini. Inspirada en el drama homónimo escrito entre 1603-104, se aparta bastante del original tanto en la ubicación como en el tratamiento de alguno de los personajes, como es el caso de Yago. Fue, sin embargo, un hito en lo que se refiere al desarrollo de la ópera como drama musical. Se estrenó en Nápoles en 1816. Poco representada en la actualidad, ha sido grabada por voces tan importantes con June Anderson y Rockwell Blake (1988) o más recientemente por Mirella Devia y Juan Diego Flórez -gran especialista en la obra de Rossini-, grabación tomada de una representación en el Covent Garden en el año 2000.

Décadas más tarde Verdi, que le había cogido el gusto a las obras de Shakespeare, volvería a retomar la historia, estrenando su versión de «Otello» en la Scala de Milán en 1887. Está sí, mucho más programada que la anterior, ha contado con protagonistas como Giuseppe Borgatti, Antonio Paoli, Giovanni Zenatello, Renato Zanelli, Giovanni Martinelli, Aureliano Pertile, Francesco Merli, Giacomo Lauri-Volpi, Frank Mullings, Leo Slezak, Jose Luccioni, Ramón Vinay, Mario del Monaco, James McCracken, Jon Vicker. Plácido Domingo es el tenor que en más ocasiones ha grabado este papel en vídeo, mientras que Enrico Caruso lo estaba estudiando para cantarlo en el Met cuando le sorprendió la muerte en 1921. En el papel de Desdémona, se ha podido disfruta de la voz de Maria Callas, inolvidable el estremecedor «Ave María».

«Das Liebesverbot» (La prohibición de amar) (1836), Richard Wagner. Segunda ópera del compositior alemán y primera en ser represenada está inspirada en la obra shakespeariana «Medida por medida» (1604). El estreno tuvo lugar en el Teatro de Magdeburgo el 29 de marzo de 1836, con el título de La novicia de Palermo. Desde entonces ha sido muy raramente representada. Sawalisch fue el encargado de rescatarla con motivo de cumplirse el centenario del fallecimiento de Wagner, pero pocas veces más ha subido a un escenario, aunque no sabemos si esto será subsanado en las celebraciones del bicentenario que tienen lugar en 2013. Hemos encontrado una grabación de una representación en la Ópera de Graz en 1983. En 2008, también se representaría en un teatro de Nueva York.

«Macbeth» (1847), de Verdi, es la primera de las óperas del compositor italiano inspirada en Shakespeare (luego llegarían «Otello» y «Falstaff». En el tintero se quedaría «El rey Lear», que nunca llegó a realizar). Estrenada en el teatro de la Pergola de Florencia en 1847, Verdi compuso varias versiones adaptándose a las necesidades y gustos de la época y lugar, como fue el caso del estreno de París, en 1865, donde le pidieron que incluyera un ballet y un coro final. En 1938 se hizo una revisión que combinaba ambas versiones. Actualmente es una de las óperas más representadas de Verdi. En Madrid se puede ver a partir de hoy en un montaje firmado por el director ruso Dmitir Tcherniakov, ya presentada en Rusia y en la Ópera de París.

«Roméo et Juliette» (1867), Charles Gounod. Nadie discute -como es el caso de «I Caupleti e i Montecchi» (1830), de Vincenzo Bellini- que esta óperá está inspirada en el drama «Romeo y julieta» (1595) de William Shakespeare. Fue escrita por el compositor francés tras el enorme éxito logrado con «Fausto». Con libreto de Jules Barbier y Michel Carré, fue estrenada en 1867 en el Teatro Chatelet de París. De la partitura destacan los cuatro duetos de los protagonistas, así como la canción del vals «Je veux vivre», de la soprano. Entre las grabaciones, mencionar la realizada por EMI en 1984 por Alfredo Kraus, acompañado por Catherine Malfitano, Gino Quilico, Gabriel Bacquier y José van Dam, con la Orquesta y coro del Capitole de Toulouse, bajo la batuta de Michel Plasson.

«Hamlet» (1868) de Ambroise Thomas, con libreto de Michel Carré y Jules Barbie, está inspirada en la obra homónima de 1601. Más conocido por su ópera «Mignon», «Hamlet» fue un éxito tras su estreno en la Ópera de París en 1968, pero cayó en el olvido tras la muerte del compositor, en 1896, Volvió a los escenarios en los años 80 del siglo pasado. Estrenada en el Met de Nueva York en 1884, se repondría en 1897 y tendría que esperar 113 años para que el príncipe de Dinamarca volviera a subir a su escenario, en 2010. En España se pudo ver en el Liceo en 2003, con motivo de celebrarse los 400 años de la obra. Fue protagonizada por Simon Keenlyside y la francesa Natalie Dessay. Gran parte de las críticas hacia la ópera fueron motivas por haber cambiado el final de la obra.

«Falstaff» (1893), de Giuseppe Verdi, está inspirada en la comedia «Las alegres comaders de Windsor» (1601) e incluye escena de «Enrique IV» (159-97), también del escritor inglés. Última ópera del compositor y su segunda comedia, fue estrenada el 9 de febrero de 1893 en el Teatro de la Scala de Milán, obteniendo gran éxito. Como en «Rigoletto», el peso de la obra recae en el barítono, papel que han interpretado, entre otros, Giacomo Rimini, Tito Gobbi, Dietrich Fischer-Dieskau, Renato Bruson o Bryn Terfel. En Madrid y en Barcelona, lo han cantado en la última década Ambrogio Maestri y Joan Pons. El barítono catalán, recien retirado de la ópera, lo interpretó también en el Teatro de la Zarzuela en 1983, acompañado por Pilar Lorengar, en una puesta de escena de Lluis Pasqual.

«A Midsummer Night’s Dream» (1960), de Benjamin Britten (1960). Adentrándonos ya en el siglo XX, el compositor inglés trasladó a un lenguaje músical más actual esta comedia. Fue compuesta en nueve meses para ser estrenada en el Festival Aldeburgh, con motivo de la inauguración del Jubilee Hall tras su restauración. Con un lenguaje dodecafónico, el compositor transfiere a esta partitura su inclinación por la música asiática (con la presencia del gamelan de Bali) y la percusión, combinados con las arpas y clavicémbalos en una especie de homenaje a la música vocal de Henry Purcell, según indica el musicólogo Mervyn Cooke.

El Teatro Real estrena hoy «Macbeth», la primera ópera de Verdi inspirada en uno de los textos del escritor inglés, fuente de la que bebieron otros compositores a lo largo de la historia. Aquí hacemos un breve repaso
Diez óperas inspiradas en Shakespeare
javier del real

La literatura siempre ha sido fuente de inspiración para la ópera, y Shakespeare, una de las principales fuentes de la que han bebido los compositores ya desde el siglo XVII, cuando en 1692, Henry Purcell se inspiró libremente en el texto de «Una noche de verano» para componer «The fair queeen», a la que siguió después, en 1712, «La Tempestad» -una de las obras más versionadas, junto a «Otello» o «Romeo y Julieta»-.

Título en el que se ha inspirado mucho más recientemente el compositor Thomas Adés, cuyo estreno mundial tuvo lugar en 2004 en el Covent Garden, y que hace unas semanas se puedo ver en el Met de Nueva York. Sobre este mismo escenario, hace menos de un año, tenía lugar otro estreno mundial, «La isla encantada», un «pastiche» barroco cuyo argumento combina «Sueño de una noche de verano» y, de nuevo, «La tempestad».

Con motivo del estreno hoy en el Teatro Real de un nuevo montaje de «Macbeth», la primera ópera en la que Verdi tuvo como base un texto de Shakespeare, hemo querido realizar un repaso histórico por algunas de las óperas que se han nutrido, con más o menor fortuna, de la literatura de este gran escritor.

«The fair queen (1692)» (La reina de las hadas), de Henry Purcell. Semi-ópera con prólogo y cinco actos, es una adaptación libre de la comedia «Sueño de una noche de verano» (1595-96). El estreno tuvo lugar el 2 de mayo de 1692 en el Queen’s Theatre de los jardines de Dorset en Londres. La partitura se perdió y no fue recuperada hasta principios del siglo XX.. En España se pudo ver por primera vez el el 23 de enero de 1987 en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, en versión de concierto. La primera versión escenificada fue el 9 de septiembre de 2002 en el Liceo de Barcelona. Con motivo de su 350 aniversario, en 2009, se realizó una revisión, comisionada por Sociedad Purcell y encargada a Bruce Wood y Andrew Pinnock, que fue presentada durante el Festival de Ópera de Glyndebourne por la Orchestra of the Age of Enlightenment, dirigida por William Christie, y más tarde en el Royal Albert Hall, en el marco de los Proms de la BBC.

«The Tempest» (La tempestad o la isla encantada) (1712), de Henry Purcell. El compositor inglés volvió a echar mano de su compatriota para crear una semi-ópera inspirada en la obra homónima escrita por Shakespeare en 1612, y calificada como una «fantasía poética». Esta comedia es una de las piezas más versionadas del escritor inglés, hasta fechas muy recientes. Es el caso de la partitura compuesta por otro inglés, Thomas Adés, fruto de un encargo de la Royal Opera de Londres (interesada inicialmente en un proyecto sobre la masacre de Jonestown), que contó con la colaboración de Meredith Oakes como libretista. Realizada en coproducción con la Ópera de Copenhague y la Ópera Nacional del Rhin, se estrenó en febrero de 2004 en el Covent Garden, con gran éxito de crítica. Tras presentarse en distintos montajes, se repuso en Londres, y hace unas semanas, dirigida por el propio Adès, se presentó en el Met de Nueva York, con dirección de escena de Robert Lepage.

«Gli Equivoci» (1786) (Los equívocos), de Stephen Storace. Inspirada en «La comedia de los equívocos» (1591), Storace le propuso a Lorenzo da Ponte, tras el éxito cosechado con «Las bodas de Fígaro», escribir un libreto sobre un texto de Shakespeare, eligiendo esta comedia que adaptó en dos actos. La ópera fue estrenada el 27 de diciembre de 1786 en el Burgtheater, en Viena. Storace utilizaría posteriormente algunos fragmentos de esta partitura en sus óperas inglesas, como «No song, no supper» y «The Pirates». Raramente programa no hemos podido encontrar ningún video disponible por lo que incluimos una grabación procedente de la web Opera Today.

«Otello» (1816), de Gioacchino Rossini. Inspirada en el drama homónimo escrito entre 1603-104, se aparta bastante del original tanto en la ubicación como en el tratamiento de alguno de los personajes, como es el caso de Yago. Fue, sin embargo, un hito en lo que se refiere al desarrollo de la ópera como drama musical. Se estrenó en Nápoles en 1816. Poco representada en la actualidad, ha sido grabada por voces tan importantes con June Anderson y Rockwell Blake (1988) o más recientemente por Mirella Devia y Juan Diego Flórez -gran especialista en la obra de Rossini-, grabación tomada de una representación en el Covent Garden en el año 2000.

Décadas más tarde Verdi, que le había cogido el gusto a las obras de Shakespeare, volvería a retomar la historia, estrenando su versión de «Otello» en la Scala de Milán en 1887. Está sí, mucho más programada que la anterior, ha contado con protagonistas como Giuseppe Borgatti, Antonio Paoli, Giovanni Zenatello, Renato Zanelli, Giovanni Martinelli, Aureliano Pertile, Francesco Merli, Giacomo Lauri-Volpi, Frank Mullings, Leo Slezak, Jose Luccioni, Ramón Vinay, Mario del Monaco, James McCracken, Jon Vicker. Plácido Domingo es el tenor que en más ocasiones ha grabado este papel en vídeo, mientras que Enrico Caruso lo estaba estudiando para cantarlo en el Met cuando le sorprendió la muerte en 1921. En el papel de Desdémona, se ha podido disfruta de la voz de Maria Callas, inolvidable el estremecedor «Ave María».

«Das Liebesverbot» (La prohibición de amar) (1836), Richard Wagner. Segunda ópera del compositior alemán y primera en ser represenada está inspirada en la obra shakespeariana «Medida por medida» (1604). El estreno tuvo lugar en el Teatro de Magdeburgo el 29 de marzo de 1836, con el título de La novicia de Palermo. Desde entonces ha sido muy raramente representada. Sawalisch fue el encargado de rescatarla con motivo de cumplirse el centenario del fallecimiento de Wagner, pero pocas veces más ha subido a un escenario, aunque no sabemos si esto será subsanado en las celebraciones del bicentenario que tienen lugar en 2013. Hemos encontrado una grabación de una representación en la Ópera de Graz en 1983. En 2008, también se representaría en un teatro de Nueva York.

«Macbeth» (1847), de Verdi, es la primera de las óperas del compositor italiano inspirada en Shakespeare (luego llegarían «Otello» y «Falstaff». En el tintero se quedaría «El rey Lear», que nunca llegó a realizar). Estrenada en el teatro de la Pergola de Florencia en 1847, Verdi compuso varias versiones adaptándose a las necesidades y gustos de la época y lugar, como fue el caso del estreno de París, en 1865, donde le pidieron que incluyera un ballet y un coro final. En 1938 se hizo una revisión que combinaba ambas versiones. Actualmente es una de las óperas más representadas de Verdi. En Madrid se puede ver a partir de hoy en un montaje firmado por el director ruso Dmitir Tcherniakov, ya presentada en Rusia y en la Ópera de París.

«Roméo et Juliette» (1867), Charles Gounod. Nadie discute -como es el caso de «I Caupleti e i Montecchi» (1830), de Vincenzo Bellini- que esta óperá está inspirada en el drama «Romeo y julieta» (1595) de William Shakespeare. Fue escrita por el compositor francés tras el enorme éxito logrado con «Fausto». Con libreto de Jules Barbier y Michel Carré, fue estrenada en 1867 en el Teatro Chatelet de París. De la partitura destacan los cuatro duetos de los protagonistas, así como la canción del vals «Je veux vivre», de la soprano. Entre las grabaciones, mencionar la realizada por EMI en 1984 por Alfredo Kraus, acompañado por Catherine Malfitano, Gino Quilico, Gabriel Bacquier y José van Dam, con la Orquesta y coro del Capitole de Toulouse, bajo la batuta de Michel Plasson.

«Hamlet» (1868) de Ambroise Thomas, con libreto de Michel Carré y Jules Barbie, está inspirada en la obra homónima de 1601. Más conocido por su ópera «Mignon», «Hamlet» fue un éxito tras su estreno en la Ópera de París en 1968, pero cayó en el olvido tras la muerte del compositor, en 1896, Volvió a los escenarios en los años 80 del siglo pasado. Estrenada en el Met de Nueva York en 1884, se repondría en 1897 y tendría que esperar 113 años para que el príncipe de Dinamarca volviera a subir a su escenario, en 2010. En España se pudo ver en el Liceo en 2003, con motivo de celebrarse los 400 años de la obra. Fue protagonizada por Simon Keenlyside y la francesa Natalie Dessay. Gran parte de las críticas hacia la ópera fueron motivas por haber cambiado el final de la obra.

«Falstaff» (1893), de Giuseppe Verdi, está inspirada en la comedia «Las alegres comaders de Windsor» (1601) e incluye escena de «Enrique IV» (159-97), también del escritor inglés. Última ópera del compositor y su segunda comedia, fue estrenada el 9 de febrero de 1893 en el Teatro de la Scala de Milán, obteniendo gran éxito. Como en «Rigoletto», el peso de la obra recae en el barítono, papel que han interpretado, entre otros, Giacomo Rimini, Tito Gobbi, Dietrich Fischer-Dieskau, Renato Bruson o Bryn Terfel. En Madrid y en Barcelona, lo han cantado en la última década Ambrogio Maestri y Joan Pons. El barítono catalán, recien retirado de la ópera, lo interpretó también en el Teatro de la Zarzuela en 1983, acompañado por Pilar Lorengar, en una puesta de escena de Lluis Pasqual.

«A Midsummer Night’s Dream» (1960), de Benjamin Britten (1960). Adentrándonos ya en el siglo XX, el compositor inglés trasladó a un lenguaje músical más actual esta comedia. Fue compuesta en nueve meses para ser estrenada en el Festival Aldeburgh, con motivo de la inauguración del Jubilee Hall tras su restauración. Con un lenguaje dodecafónico, el compositor transfiere a esta partitura su inclinación por la música asiática (con la presencia del gamelan de Bali) y la percusión, combinados con las arpas y clavicémbalos en una especie de homenaje a la música vocal de Henry Purcell, según indica el musicólogo Mervyn Cooke.

«La isla encantada» (2011), con música de Monteverdi, Haendel, Vivaldi, Gluck, Haydn, Mozart… es la más reciente incursión operística en la obra de Shakespeare. Para su argumento se tomaron dos textos del escritor inglés: «Sueño de una noche de verano» y «La tempestad». Estrenada en el Met de Nueva York el pasado mes de diciembre, cerrando el año 2011, «La isla encantada» quería recuperar el género del «pastiche» barroco, una especie de puzzle a base de fragmentos de distintas obras y compositores. La puesta en escena fue un alarde de fantasía y el reparto contó con grandes voces -Joyce DiDonato, David Daniels, Danielle de Niese y Luca Pisaroni, Lisette Oropesa-, incluida la del tenor Plácido Domingo, que interpretó al dios Zeus, papel escrito expresamente para él. En el foso se situó William Chistie. La ópera, que se pudó ver en directo por numerosas pantalla de cine en todo el mundo, ya ha salido en formato DVD.